Visor de contenido web Suecia ( Sverige )1. Estado del N de Europa miembro de la Unión Europea. Mapa de situación. Extensión: 449.964 km2. Límites: al N, con Noruega y Finlandia; al E, con Finlandia, el golfo de Botnia y el mar Báltico; al S, con el mar Báltico, y al O, con los estrechos de Sund, Kattegat, Skagerrak y Noruega. Población: 8.886.000 h. Densidad: 19,7 h./km2. Capital: Estocolmo. División administrativa: 21 condados. Ciudades principales: Göteborg, Malmoe, Uppsala, Örebro y Norrköping. Gentilicio: sueco. Forma de Estado: monarquía constitucional. Idioma: sueco. Religión: protestantismo, 91,5 %. Moneda: corona sueca. Tasa de natalidad: 9,9 . Tasa de mortalidad: 10,7 . PNB per cápita: 26.210 dólares. 2. Geografía Física Suecia ocupa la franja oriental de la península Escandinava y está separada de Noruega por los Alpes Escandinavos, que en Suecia culminan en el Kebnekajse (2.117 m). A excepción de esta zona montañosa, Suecia está formada por una gran meseta que va perdiendo altura a medida que se aproxima al mar Báltico. Dentro de esta meseta se distinguen tres regiones: al N, una serie de mesetas y llanuras se extiende desde el golfo de Botnia hasta las estribaciones de los montes Kjolen; Svealand, la región de los grandes lagos, entre el Báltico y el Skagerrak, y por último, al S, Götaland, conformada por llanuras y altiplanicies. Tiene una importante red hidrográfica, compuesta por numerosos ríos de abundante caudal que en muchos casos se precipitan en rápidos. Estos ríos proporcionan al país gran parte de la energía que necesita. Los principales, de N a S, son Tornea, Lulea, Pitea, Skelleftea, Umea y su afluente el Vindel, Angerman, Indals, Ljungan, Ljusnan y Dal. En el S del país se encuentran los grandes lagos; los más extensos son el Vänern, Vättern, Hjälmaren y Mälaren. Las costas suecas se presentan muy recortadas y rocosas y en ellas proliferan las bahías estrechas y profundas. Suecia tiene dos grandes islas: Gotland y Öland, ambas situadas al SE del país, en el mar Báltico. Predominan el clima continental y una vegetación de tundra en el N, bosques de coníferas en la región central y bosques de robles y hayas en la parte S, donde el clima es oceánico. 3. Geografía Economía La población es mayoritariamente de origen germánico, aunque existen minorías de finlandeses y lapones, y se concentra en las costas, los valles fluviales y la región S. El índice de crecimiento es muy bajo y la mayoría de la población habita en ciudades. Aunque la economía sueca se asienta sobre la minería, la industria y los recursos forestales, el papel de la agricultura no es por ello menos importante. Ésta se caracteriza por practicarse en pequeñas propiedades, por su mecanización y por sus altos rendimientos, cultivándose principalmente cebada, trigo, avena, patata, remolacha azucarera, plantas forrajeras, legumbres, hortalizas y frutales. La ganadería, centrada en la región del S, rica en pastos, se distingue por su alta tecnificación. Las principales especies son la vacuna y la porcina y su explotación se suele llevar a cabo en régimen de cooperativas. La pesca es, asimismo, un sector relevante para la economía sueca. Los abundantes recursos forestales mantienen toda una industria derivada, cuyos productos son dedicados a la exportación. El país cuenta con ricos yacimientos de hierro, tungsteno, cobre, plomo, cinc, oro y plata. En la industria, muy diversificada, hay que destacar la elaboración de productos agropecuarios, el tratamiento de los minerales y la transformación de los recursos forestales (industria papelera y maderera), así como la producción siderúrgica, química, maderera, mecánica, eléctrica, automovilística, textil, alimentaria, de vidrio, de armamento y de derivados del caucho. El país tiene una balanza comercial equilibrada; exporta maquinaria, armas, automóviles, papel, hierro y acero, mientras que importa combustibles, productos alimenticios y manufacturas industriales. 4. Historia orígenes y Edad Media El territorio estuvo habitado en el s. IV por dos tribus principales, los svears y los godos, de cuya unión surgió el reino de Svearike, cuyos primeros monarcas reinaron en Uppsala. La cristianización del país comenzó en el s. IX, pero no se impuso hasta el s. XI, bajo el reinado de Anud. A mediados del siguiente siglo se conquistó y evangelizó Finlandia. Tras un periodo de luchas dinásticas entre los Sverker y los Erik (1060-1250), reinó la dinastía Folkung (1250-1397), periodo en que la Iglesia y la nobleza consiguieron grandes privilegios. Bajo Margarita de Dinamarca, Suecia entró a formar parte de la Unión de Kalmar (1397), que reunía a los tres reinos escandinavos. Esta unión despertó el sentimiento nacional, aprovechado por Gustavo Vasa para sublevar al pueblo contra el rey danés Cristián II y conseguir de nuevo la independencia de Suecia. Edad Moderna Gustavo fue proclamado rey por el parlamento y durante su reinado (1523-60) se instauró la monarquía hereditaria y se introdujo el protestantismo. Sus sucesores lucharon por conseguir el dominio del Báltico. En el s. XVII, Suecia, convertida en una gran potencia, intervino bajo el reinado de Gustavo II Adolfo (1611-32) en la guerra de los Treinta Años. Gustavo murió en la batalla de Lützen y le sucedió su hija Cristina (1632-54); en este reinado destacan la habilidad del canciller, Axel Oxenstjerna, y las victorias de los generales Torstensson, Baner y Wrangel. Suecia obtuvo por la paz de Westfalia (1648) la Alta Pomerania, con la isla de Wismar, y los obispados de Bremen y Verden, y por el tratado de Roskilde (1658), bajo el reinado de Carlos X, la ansiada hegemonía en el Báltico. Estos territorios se perdieron con Carlos XII. La constitución de 1719 abrió una época conocida en la historia de Suecia como «era de la libertad», porque se pasó del absolutismo de los monarcas a un régimen en el que el poder radicaba en el Riksdag, parlamento compuesto de cuatro estados: nobleza, clero, burguesía y campesinado. Se formaron dos partidos, el de los Gorros, burgués y pacifista, y el de los Sombreros, aristocrático y belicista. Gustavo III (1771-92) restauró el absolutismo y prestigió a Suecia en Europa. Edad Contemporánea En las guerras contra Napoleón, Suecia perdió Finlandia, pero adquirió Noruega (1815). A la muerte de Carlos XIII, subió al trono el general francés Bernadotte, que reinó con el nombre de Carlos XIV (1818-44). Los siguientes reinados del s. XIX, de Óscar I, Carlos XV y Óscar II, constituyeron una época de paz, prosperidad y reformas democráticas. En 1889 se fundó el Partido Socialdemócrata y el primer gobierno socialista fue el presidido por Hjalmar Branting (1920). En 1905 Noruega se separó pacíficamente. Suecia permaneció neutral en las dos guerras mundiales. En 1973 subió al trono Carlos XVI. Tras una larga etapa de gobiernos socialistas (1932-76), pasó a gobernar una coalición de partidos de derecha y centro, hasta la victoria en las elecciones de 1982 del socialista Olof Palme. Después del asesinato de éste, ocupó el puesto de primer ministro Ingvar Carlsson (1986), sustituido en 1991 por el conservador Carl Bildt. En 1994 el Patido Socialdemócrata, con Ingvar Carlsson al frente, venció en las elecciones generales, formando un gobierno en minoría. A pesar de la escasa mayoría de síes alcanzada en el referéndum, Suecia ingresó en la Unión Europea al año siguiente. En 1996, Carlsson dejó la política y fue sustituido en el cargo por su compañero de partido Göran Persson, quien inició una política proeuropea. Sin embargo, la división de opiniones ante la integración europea hizo que el gobierno optase por no formar parte de la Unión Monetaria Europea en 1999, aunque dejó abierta la puerta a una futura consulta popular al respecto. Las elecciones legislativas de 1998 confirmaron a Persson y los socialdemócratas en el gobierno. 5. Arte La arquitectura sueca, relacionada con la danesa, se manifestó desde el s. VIII en la construcción de edificios religiosos de madera, como la iglesia de Santa María de Lund. En el s. XII este tipo de edificaciones fueron construidas en piedra, primero en estilo románico, como la iglesia de Sigtuna, y un siglo después en gótico, como las catedrales de Uppsala y Linköping. A fines del s. XVII comenzó a ejercer su influencia el arte francés, que se refleja en los palacios de Gripsholm y Estocolmo. En el s. XVIII también puede apreciarse la influencia extranjera en los pintores Carl Gustav Pilo, Alexander Roslin y Adolf Ulrik Wertmüller y en el escultor Johan Tobias Sergel. En la centuria siguiente destacan en pintura J. F. Höckert y en escultura Bergt Erland Fogelberg. A finales del s. XIX y principios del XX se percibe la influencia de la pintura alemana y francesa; en arquitectura triunfa el neogótico y el eclecticismo. Entre los principales pintores de este periodo figuran N. Forsberg, Anders Zorn, especialista en desnudos y retratos, y Carl Olof Larsson; entre los escultores destaca Carl Milles, y entre los arquitectos, Ragnav Östberg. Ya en el s. XX, los artistas suecos han seguido las diferentes corrientes artísticas extranjeras; destacan en arquitectura Carl Bergsten y Sven Markelius; en pintura, Leander Engström, Vera Nilsson y Birgen Simonsson, y en escultura, Ivar Johnson, Erik Grate y Bror Marklund. En las últimas generaciones de pintores sobresalen O. Billgren y U. Samuelson, figurativos, Falström, artista pop-art, y el grabador B. Böckman. 6. Literatura De la Edad Media sólo se conservan relatos rimados, documentos legales y Las Revelaciones de Santa Brígida (s. XIV). En el s. XVI, con la introducción de la Reforma, se traduce la Biblia al sueco. En el s. XVII se da un florecimiento de la literatura nacionalista en el contenido, pero con influencia francesa en la forma. Figuras brillantes son Georg Stiernhielm, llamado «padre» de la poesía sueca, Urban Hiärne y Skogekär Bärgbo. El s. XVIII, el de la Ilustración, está marcado por la influencia de franceses e ingleses. A este periodo pertenecen el polifacético Olof von Dalin, poeta, historiador, periodista y creador de la prosa literaria moderna. En este siglo también destaca el científico Linneo, autor del famoso sistema de clasificación de las plantas. Gustavo III fundó la Academia Sueca de Letras (1786), que más tarde tendrá a su cargo la concesión de los premios Nobel. Como prerrománticos pueden considerarse Charlotta Nordenflycht, el gran poeta lírico Carl Michael Bellman y el visionario y filósofo Emanuel Swedenborg. El s. XIX significa el triunfo del romanticismo, que presenta dos tendencias: la filosófica, de inspiración alemana, representada por Per Daniel Amadeus Atterbom, y la gótica o nacionalista, defendida por Per Henrik Ling, entre otros. Posteriormente surge el realismo, que cultivan autores como Carl Jonas Love Almqvist, poeta, jurista y dramaturgo, y la novelista Frederika Bremer; el realismo y el romanticismo se unen en la obra del poeta finlandés en lengua sueca J. L. Runeberg. La figura más importante del naturalismo es August Strindberg. A finales del s. XIX y comienzos del XX se da una reacción neorromántica en un grupo de grandes escritores, entre los que sobresalen los poetas Gustaf Fröding, Erik Axel Karlfeldt y Verner von Heidenstam, también narrador, y la novelista Selma Lagerlöf. En el s. XX hay que citar a los novelistas Hjalmar Söderberg, Perl Hallström, Hjalmar Bergman, Pär Lagerkvist, Martin Koch y Vilhelm Moberg, y a los poetas Carl Vennberg y Erik Lindregen. En generaciones posteriores destacan los poetas G. Harding, P. Ortman y, en poesía social, T. Tranströmer y L. Forssell, y los novelistas Stig Dagerman y L. Ahlin. 7. Música Las primeras manifestaciones musicales datan del s. XVII y corresponden a las obras de compositores como Johan Helmich Roman y Johan Agrell. La Academia Real de Música y la Ópera sueca fueron fundadas a finales del s. XVIII por el rey Gustavo III. Es en el s. XIX cuando los compositores suecos comienzan a escribir óperas; entre ellos cabe mencionar a Franz Berwald y Adolf Lindblad. Entre los músicos del s. XX destacan Hugo Alfven, Erland von Koch, Gosta Nystroem e Ingvar Lindholm. En la segunda mitad del siglo sobresalen M. Karkoff, G. Bucht y J. W. Morthenson y los serialistas Bo Nilsson y Bengt Hambraeus. 8. Cine En el cine mudo triunfaron los directores Charles Magnussen, Victor Sjöström y Mauritz Stiller, el descubridor de Greta Garbo. Al llegar el sonoro, destacaron Gustaf Molander, con Intermezzo (1936), Alf Sjöberg, con El camino del cielo (1942), y Arne Mattson. Posteriormente, comenzó una etapa de esplendor en la que han triunfado directores como Ingmar Bergman, Arne Süksdorff, Bo Widerberg, Mai Zetterling y Jan Troell. Suecia es una cantera inagotable de actores para el cine mundial; aparte de Greta Garbo, brillan entre otros nombres Viveca Lindfords, Ingrid Bergman, Anita Ekberg, Liv Ullmann, Bibi Andersson, Ingrid Thulin y Max von Sydow. |