CUIDADO DE NIÑOS Y PERSONAS MAYORES

El padre y los hermanos y hermanas mayores

El padre tiene un papel muy importante sobre el desarrollo físico, intelectual y afectivo de su hijo o hija. Es fundamental que tome un papel activo desde el principio, ya que puede condicionar la formación de la personalidad del niño o la niña.

Es necesario, tanto para el niño como para el padre, que éste comparta todos los cuidados del bebé para que la relación se base en la intimidad entre los dos y el hijo se sienta seguro y protegido junto a su padre, del mismo modo que con la madre.

Los hermanos y hermanas mayores también pueden ser muy importantes para el pequeño si se supera el problema de los celos. Una vez superados estos problemas, el pequeño recibe grandes beneficios de tener hermanos.

Los celos

Los celos se pueden minimizar si los padres adoptan una actitud adecuada. Sin disimular su amor e ilusión por el nuevo hijo, deben hacer partícipe de él al hermano mayor desde antes del parto. Durante la estancia de la madre en la clínica, es importante no mover al niño de la casa sino que vaya a cuidarlo alguien, y llevarlo, en cuanto se pueda, a conocer al recién nacido.

Posteriormente, es necesario pedir su colaboración en las tareas de cuidado del bebé (en el baño y al cambiarlo) y prestar atención a sus necesidades y progresos, haciéndole sentir la importancia de ser mayor. Para todo ello es fundamental la colaboración entre el padre y la madre y no que sea ésta la que asuma totalmente la crianza de los hijos.