CUIDADO DE NIÑOS Y PERSONAS MAYORES

La alimentación a partir de los dos años

A partir de los dos años de edad los niños están en condiciones de masticar adecuadamente los alimentos. Pueden tomar ya los mismos platos que los adultos siempre que no estén excesivamente condimentados, tengan huesos o espinas pequeños o alcohol y sustancias no recomendables para ellos.

Es conveniente equilibrar las comidas, cuidando que reciban el desayuno, la comida, la merienda y la cena de una forma ordenada y metódica, evitando que se acostumbren a comer entre horas, en especial chucherías y golosinas.

La dieta debe ser variada y equilibrada con aportes diarios de fruta, verdura, legumbres, arroz y pasta. Diariamente deben consumir aproximadamente 60-80 g de carne (vaca, ternera, pollo, cordero) o pescado de todo tipo sin espinas. El huevo puede sustituir a la carne, tomando dos o tres unidades por semana. El consumo de leche y sus derivados continuará, aproximadamente unos 300-400 cm3 por día.

En la infancia se necesita una mayor cantidad de energía que en la edad adulta, por lo que pueden consumir mayor cantidad de grasas y azúcares. Pero hay que tener cuidado con los dulces porque producen caries y pueden dar lugar a obesidad infantil. Otro tipo de productos con los que hay que tener precaución son las populares chucherías y productos muy refinados, como bollos. Está demostrado que en grandes cantidades producen exceso de colesterol (que aumenta el riesgo de que en la edad adulta se sufran problemas cardiovasculares). Tampoco hay que abusar de la sal, que favorece la hipertensión. Si el niño se acostumbra a comer muy salado, lo hará toda su vida.

De los seis a los doce años los niños ya comen igual que un adulto, pero con el inicio de la adolescencia y cada vez a edades más tempranas se pueden producir alteraciones alimentarias, como la bulimia (atracones recurrentes con vómito inducido), y la anorexia o pérdida de apetito. Ambas alteraciones pueden darse a un tiempo con distintas fases y llegar a ser muy graves si no se ponen soluciones a tiempo.

Peso de los niños

Al nacer, la criatura pierde en su primera semana hasta un 10% de su peso. A partir de ahí, el bebé crece y engorda hasta doblar su peso a los tres-cinco meses, ganando un promedio de 900 g al mes durante los tres primeros meses, unos 500 g por mes hasta los seis-siete meses, y unos 300 g hasta el primer año de edad.