La sociabilidad en la infancia hasta los dos años
- ANIMACIÓN: Las fases de un bebé
Al nacer, el bebé sólo tiene un modo de expresarse: el llanto. Al principio su interacción con el entorno se reduce a una serie de reflejos mecánicos. Al mes ya es capaz de mirar con atención a una persona y sonreír.
Al segundo mes empieza a mover los brazos y las manos intentando atrapar un objeto. Además muestra interés por las voces humanas y se complace ante los arrullos. Hacia los tres meses empieza a disfrutar al verse reflejado en un espejo. Emite también algunos sonidos característicos que intenta usar para comunicarse y es capaz de sujetar objetos.
A los cuatro meses aumenta su expresividad y puede denotar, a través de gestos, una gran variedad de sentimientos. Hacia los cinco meses muestra preferencia por personas allegadas y se muestra ansioso si aparece una persona desconocida.
En torno a los nueve o diez meses su coordinación motora ha mejorado mucho, permitiéndole coger cosas que se le hayan caído y recibir objetos en la mano. Se hace mucho más independiente y comienza a gatear y explorar toda la casa. Ya es capaz de atender al oír su nombre y decir adiós con la mano y jugar a otros juegos manuales sencillos. Además hace un gran descubrimiento: las cosas están aunque no se vean, ya es capaz de encontrar cosas ocultas si anteriormente ha observado dónde se guardaban.
Al año el niño o la niña pueden hablar con un vocabulario aún muy limitado. En este año han empezado a mostrar algún rasgo de personalidad, y para la formación de ésta es muy importante la imitación de todo lo que observa.
