El juego
En sus primeros meses a los niños y niñas les gustan los juguetes de colores vivos y que emitan sonidos al ser sacudidos, como un sonajero. Cuando el niño ya se mantiene sentado, puede permanecer durante horas en el parque jugando. Más adelante, descubre el juego de tirar cosas al suelo para oír cómo suena al chocar contra él. Es inútil reñirle en este caso, pues aún no está capacitado para comprender por qué está mal.
En todo caso, el juego es muy importante en la infancia. Gracias a él los niños y niñas aprenden a relacionarse, a usar la imaginación y a fomentar la creatividad y las habilidades psicomotoras. El juguete debe ser adecuado a su desarrollo evolutivo y, en general, suelen ser preferibles los sencillos y menos mecanizados, que dejan mucho más espacio a la fantasía.
Al año, el niño no suele querer todavía jugar con otros niños y niñas, pero le gusta observar y estar cerca de los que juegan. Es muy activo y puede agotar a los progenitores, que tienen que estar todo el día vigilándolo. A los dos años, los mejores juguetes siguen siendo los más sencillos y hay que dejar que juegue con ellos como quiera, sin obligarle a seguir unas instrucciones que no entiende y que coartan su imaginación y creatividad.
A los tres años comienza a ver la televisión, que le resta tiempo de jugar, aprender y relacionarse, aspecto que debería evitarse fomentando otro estilo de diversión.
De los seis a los doce años sigue desarrollando su personalidad e individualidad, así como su sociabilidad. En esta etapa los amigos y amigas son muy importantes. Jugandocon ellos desarrolla un código ético que le entrena para respetar en el futuro las reglas sociales, y va creando un mundo propio infantil, del que están excluidos las personas adultas.
