CUIDADO DE NIÑOS Y PERSONAS MAYORES

Cómo realizar primeros auxilios

Normas generales

Una vez que hemos preparado un buen botiquín y conocemos cómo hacer frente a las afecciones más comunes, es el momento de prepararse para emergencias mayores.

La buena voluntad asociada a la falta de conocimiento puede ser una combinación mortal, ya que una decisión equivocada puede tener consecuencias muy graves. El principio general es ser prudentes. El tipo de primeros auxilios, pues, varía en función del estado del herido y de los conocimientos del socorrista.

Las siguientes normas generales son válidas para cualquier tipo de lesión:

  • Mantener la calma y pedir ayuda si no se tienen los conocimientos necesarios.
  • No mover al herido.
  • Tranquilizar a la víctima.
  • La cabeza deberá estar nivelada con el tronco, salvo si hay dificultad respiratoria.
  • No dar bebidas ni alimentos al herido.

El primer objetivo es garantizar una respiración aceptable. Para ello extraeremos los cuerpos extraños, sólidos o líquidos, y evitaremos que la lengua se caiga hacia atrás. De esta forma habremos limpiado las vías respiratorias. Si no es capaz de respirar por sí sola, habrá que proporcionarle el aire mediante la respiración boca a boca hasta conseguir un dispositivo de tipo mecánico.

Urgencias

Las urgencias que precisan con más frecuencia la práctica de primeros auxilios son los accidentes en los que se produce asfixia, parada o infarto cardíacos, sangrado grave, envenenamiento, quemaduras, golpe de calor e insolación, desvanecimiento, coma, esguinces, fracturas y mordeduras de animales.