CUIDADO DE NIÑOS Y PERSONAS MAYORES

Reanimación cardiopulmonar

La reanimación del paciente con parada cardíaca está muy relacionada con la reanimación respiratoria. Lo fundamental es realizar un masaje cardíaco externo para mantener el flujo sanguíneo y combinarlo con las técnicas de respiración artificial que hemos explicado. Para hacerlo hay que seguir los siguientes pasos:

  • Se coloca a la víctima sobre una superficie firme y se comprueba que las vías respiratorias están abiertas.
  • El reanimador sitúa sus manos sobre el esternón del paciente; al presionar, éste desciende unos 5 cm, por lo que se comprime el corazón y se obliga a la sangre a salir por las arterias. Al disminuir la presión, el corazón se expande y vuelve a llenarse de sangre procedente de las venas.
  • Para realizar el masaje se aplican compresiones breves y rítmicas, de un segundo de duración cada una. Cada cinco latidos efectuaremos una respiración boca a boca. Lo idóneo es disponer de dos personas para esta maniobra, pero si hubiera sólo una, ésta aplicará dos respiraciones cada 15 latidos. Las compresiones se mantendrán hasta recibir ayuda, aunque no haya signos vitales.

REANIMACIÓN CARDIOPULMONAR