La superautopista de la información
La primera posibilidad que ofrece Internet en materia de ocio es la de informarnos de lo que pasa en el mundo. Con la red de redes tienden a desaparecer conceptos como distancia o tiempo.
Con Internet, millones de personas pueden beneficiarse de unos conocimientos que antes estaban restringidos a una minoría selecta. La otra gran novedad es la pluralidad informativa. Nadie controla la red, para bien o para mal. Puedes encontrar noticias y opiniones de todo signo e ideología.
También la información audiovisual tiene su hueco en el ciberespacio. Las principales radios y televisiones del mundo están presentes en Internet y puedes acceder a ellas desde tu ordenador con el beneficio añadido de poder participar activamente en tus programas favoritos mediante sus chats on line.
Un apartado especial merecen los llamados foros de opinión, espacios donde las personas discuten sobre un tema preestablecido. Los puedes encontrar en la página de inicio de cualquier portal y habitualmente es necesario inscribirse en ellos antes de acceder a su contenido.
El riesgo de esta superautopista es la desinformación. No todo lo que se publica en la red es cierto, pero parece avalado por el propio medio y da lugar a infinidad de rumores, bulos e informaciones rotundamente falsas que se transmiten vertiginosamente.
Lenguaje de Internet
La información en la red se organiza en pantallas que equivalen a las hojas escritas. Se tiende a usar un lenguaje más directo y conciso porque por lo general la gente prefiere leer mensajes más breves y resumidos.
Como lenguaje propio, Internet cuenta con los emoticones, símbolos ortográficos que sirven para expresar sentimientos. Otra gran aportación de Internet en este campo son los llamados links o enlaces que te llevan con un simple clic de una página a otra y permiten acceder así a informaciones complementarias.
Usuarios en el planeta
Según la Global Reach, más de 513 millones de personas en todo el mundo tienen acceso a la red. De ellos, 180 millones son norteamericanos, 154 millones, europeos y 143 millones, asiáticos. En el otro extremo del ranking se encuentra África, que aporta tan sólo cuatro millones de cibernautas.
