Alberto Giacometti
- TEST: ¿Verdadero o falso?
- EXTRA: La Fundación Alberto y Annette Giacometti
- BIBLIO: Bibliografia (5)
Alberto Giacometti nació en Borgonovo, Stampa, (Suiza) en 1901, en el seno de una familia de artistas. Su padre era Giovanni Giacometti, pintor neoimpresionista y su tío, Augusto Giacometti, también era pintor. Desde muy temprana edad demostró una habilidad especial para la escultura y la pintura. A los doce años pintó su primer óleo y con trece años realizó su primera escultura: un busto de su hermano Diego.
En 1919 se marcha a Ginebra para realizar estudios de escultura y pintura en la Escuela de Bellas Artes. Para entonces comienza a tener dilemas entre la escultura y la pintura. Posteriormente, tras un viaje a Italia en el que descubre la pintura de maestros como Giotto y Tintoretto, decide dedicarse durante dos años al estudio de los maestros italianos.

De Venecia se marchó a París en 1922, donde vivió durante casi toda su vida. Recibió clases del maestro escultor Émile-Antoine Bourdelle y se relacionó con otros artistas suizos. Las obras que realiza durante esta época son simples y con connotaciones eróticas: La femme cuillère (Mujer cuchara), Le couple (La pareja) o Boule souspendue (Bola suspendida), por ejemplo.

La femme cuillère (1932-33)
Miembro del movimiento surrealista
En 1925, abandona la escultura realista y comienza a experimentar y realizar figuras de bronce de clara influencia cubista. Posteriormente, pequeñas esculturas realizadas en madera con forma de extrañas jaulas, le introducen en el movimiento surrealista. André Breton lo convida a entrar en el grupo de los surrealistas.
Para entonces, ya es considerado como uno de los escultores surrealistas más importantes de la década de 1930; sus obras reflejan gran ingenio e imaginación. Según los expertos, The palace at 4 a.m. (El palacio de las cuatro de la mañana, 1932-33) es su obra surrealista más brillante: se trata de una estructura arquitectónica que sostiene figuras y objetos suspendidos y expresa la subjetividad y la fragilidad del ser humano en el tiempo y en el espacio.

The palace at 4 am (1932)
Buscando reflejar la debilidad del ser humano
Hacia 1935 comienza a experimentar con otros métodos y a separarse del movimiento surrealista, sin cortar completamente sus relaciones con ellos. Vuelve a realizar una escultura más realista, esta vez, sin embargo, experimentando a base de reducir el volumen de las formas. Realizando dibujos de gente que pasea por las calles, Giacometti llegará gradualmente a conseguir esas figuras alargadas con las que alcanzará la madurez de su estilo y caracterizarán su obra escultórica.
En 1943 conoce a Annette Arm, con quien se casará en 1950. A partir de entonces Annette se convertirá, junto con Diego, el hermano de Alberto, en modelo de la mayor parte de las esculturas y pinturas que realizará el artista.
Durante los años que vivió en París, viajó a menudo a Stampa, su pueblo natal, donde residía la mayor parte de su familia. Durante esas estancias, Alberto realizó bustos de varios miembros de su familia. Sin embargo, será a partir de 1945, tras recuperar la mirada hacia la naturaleza y el entorno que le rodea, cuando realice la mayor parte de sus obras escultóricas y pictóricas.
En 1948, tras doce años de experimentación en el campo de la escultura y de la pintura, expuso sus obras. Las esculturas y pinturas de ésta época nos muestran figuras frágiles y melancólicas, a través de las cuales el artista pretende reflejar la debilidad de la existencia del ser humano, como si sus personajes estuvieran contínuamente amenazados por el medio que les rodea. Standing woman (Mujer en pie, 1948) y Walking man (Caminante, 1947) reflejan perfectamente ese característico estilo de Giacometti.

Standing woman (1948)
Su olvidada obra pictórica
A partir de 1951, el artista suizo experimenta con bustos de Diego, buscando orientar su escultura hacia nuevos caminos y dejando de lado la excesiva delgadez de sus anteriores esculturas. Comienza a pintar paisajes.
En 1952, el escritor estadounidense James Lord visitará habitualmente el estudio de Alberto Giacometti y entablará una gran amistad con Alberto y su hermano Diego. Gracias a esa amistad el escritor tendrá la oportunidad de acercarse a ellos y conocer muy de cerca el trabajo y la vida privada del artista. Gracias al material que fue recopilando durante esas visitas, James Lord publicó en 1985 la biografía de Giacometti.
Hacia el final de su carrera, aclamado unánimemente como uno de los escultores más importantes del siglo XX, luchó por que se reconociera su trabajo pictórico. El artista suizo pintó 350 cuadros a lo largo de su vida. A pesar de ello, los cuadros de Giacometti nunca pudieron lograr la importancia y la magnitud de sus esculturas.
Self-portrait (1921)
En 1962 gana el Gran Premio de Escultura en la Bienal de Venecia. Los últimos años de su vida se caracterizan por una actividad frenética y por una sucesión de grandes exposiciones en toda Europa. A pesar de estar gravemente enfermo, en 1965 marcha a Nueva York para su exposición en el Museo de Arte Moderno. Como último trabajo, redacta el texto del libro Paris sans fin, una secuencia de 150 litografías que reflejan los recuerdos de todos los sitios en que ha vivido.
El 11 de enero de 1966, gravemente enfermo y sin interés ni fuerzas para seguir trabajando, murió en el hospital de Chur, en Francia.
¿Qué expresan las figuras de Giacometti?
Las esculturas de Alberto Giacometti son llamativas y curiosas: predominan las figuras delgadas con largos brazos y piernas. Su significado ha sido muy discutido. Algunos han querido ver una expresión del pensamiento existencialista que sucede a los horrores de la II Guerra Mundial. El propio Giacometti lo negaba.
A partir de la invitación de incorporarse al movimiento surrealista que le hace el líder de éste, André Breton Giacometti realizó un fecundo trabajo. En ese tiempo hizo grandes aportaciones a la escultura de forma abierta, al arte cinético y a la construcción escultórica.
Refleja el interés del surrealismo por el inconsciente y su preocupación por el sexo y la violencia.
Cuando en el invierno de 1934-35 se aleja de los surrealistas y comienza a trabajar otra vez con modelos, comienza para él una nueva fase. No quiere representar en sus esculturas únicamente la apariencia de la figura humana sino la percepción completa que tenemos de la persona. Parece que para manifestar esta visión de la realidad necesita adelgazar la imagen de la persona y desnudarla de detalles. Cuando observamos a alguien en la lejanía su aspecto externo se nos desvanece, se nos pierde, pero su esencia permanece.
