ARTE

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La romanización en Vasconia

Eliseo Gil Zubillaga

Edad del hierro

El poblado de la Hoya está a los pies de la sierra de Cantabria, en lo que en tu época se conoce como la Rioja Alavesa. Está situado en una vía de comunicaciones este-oeste, permitiendo el contacto con el valle del Ebro, el norte de la meseta y la zona cantábrica.

Protegiendo el poblado hay una muralla. Estamos en la 2ª Edad del Hierro, y en esta época hay muchos avances en la producción de cerámicas y en la explotación del campo (nuevos sistemas de cultivo, arados y molinos más modernos…). El cultivo por excelencia es el cereal, con el que se hace, entre otras cosas, una especie de cerveza; el vino no se conoce, ya que llegará con la cultura romana.

En las viviendas de La Hoya existen las siguientes estancias:

El poblado de la Hoya tiene una arquitectura muy ordenada; las casas comparten muros, es decir, son adosadas. Las plantas son rectangulares, oscilando entre los 50 y 70 metros cuadrados y la techumbre tiene una armadura de madera y materiales vegetales (paja).

A mediados del siglo IV a. C. el poblado de La Hoya es atacado por alguno de sus vecinos. Es día de mercado, las puertas de la muralla están abiertas y en las calles se exponen los géneros (carne de ciervo, tinajas de cereal, ganado doméstico…). Los atacantes irrumpen repentinamente por la puerta sur sembrando el caos, varios habitantes mueren: uno es alcanzado por una flecha y decapitado de un solo tajo, su cabeza rueda varios metros; a otro joven le cortan el brazo adornado con pulseras. Los asaltantes prenden fuego al poblado y todo queda reducido a escombros. Los supervivientes regresan y reconstruyen el poblado que es finalmente abandonado, sin que sepamos por qué, antes de la llegada de los romanos.

Vivienda Urbana

Una domus es una casa noble urbana de la ciudad. Evidentemente la mayoría de los habitantes de las ciudades vivían en edificios mucho más humildes, llamados insulae , que tienen varios pisos. En Iruña/Veleia estas viviendas, construidas a la romana, sustituyeron a las viviendas de la 2ª edad del Hierro a partir de la época tiberiana. En ocasiones se utilizaron materiales reciclados de anteriores construcciones para edificar viviendas y talleres humildes.

La domus que está situada en una calle paralela a la principal, cardo, ocupa una superficie de más de 900 metros cuadrados. En ella, queda todavía por descubrir dónde estaban la cocina, la letrina, el comedor y el jardín. Pero hay otras estancias que sí se han descubierto:

Portal o fauces: la puerta es de dos hojas, hecha en madera, con bisagras y refuerzos de hierro. Todo el interior está decorado con pinturas murales. A través de una escalera baja de madera se cruza el canal de desagüe y se accede al patio.

Tabernae 1 y 2: Los espacios que aparecen alrededor de la entrada son tiendas. Las puertas son plegables para dejar ver el interior. El suelo es de hormigón u opus caementitium .

Tabernae 3: Este espacio era en principio una tabernae, es decir, una tienda, pero a mediados del siglo V d. C. pasó a ser utilizado como vertedero. Para ello se practicó una excavación de casi dos metros, llegando hasta la roca base del terreno. Allí se amontonó basura urbana: escombros (ladrillos, clavos…), restos de alimentación (huesos de ganado, muchas conchas de ostras…), restos de vajilla y herramientas y armas en desuso. Todo ello nos ha dado gran información sobre la cultura material y la dieta de la ciudad de Iruña.

Canal: Canal de desagüe tapado con losas de piedra.

Patio: Las domus romanas se construyen en torno a un patio. Así, el patio hace de distribuidor y proporciona luz. En el subsuelo del patio hay una gran cisterna donde se almacena el agua de lluvia; para construirla se excavó hasta una profundidad de dos metros y medio, más allá de la base de piedra. El suelo del patio está adornado con un mosaico en blanco y negro

Cubicula: Los dos espacios que están a los lados del patio son las habitaciones o cubiculas. Están formados por una salita y dos pequeños espacios para la cama y un vestidor.

Tablinum o despacho: Es donde el señor de la casa recibía a sus visitas.

Almacén: Estancia destinada a almacenar productos.

Las ciudades tienen una gran importancia en el mundo romano. El plano ideal de una ciudad es totalmente regular pero, como las ciudades muchas veces tienen ya una estructura determinada, éste adopta formas muy variadas. Las ciudades se organizan en torno a dos calles principales, cardo y decumanus . En el cruce de estas calles está el foro, que es el espacio público, el centro político, comercial

y religioso.

Para que veas la importancia de las ciudades en el mundo romano recuerda que el propio imperio nace a partir del desarrollo de una ciudad: ¿Sabes cuál? Efectivamente, esa ciudad era Roma.

En Euskal Herria algunas de las ciudades más importantes son Baiona (Lapurdum), Iruña (Pompaelo) e Iruña de Oca (Veleia); no son como Roma, pero tampoco están mal.

En la fundación de una ciudad lo primero es marcar el perímetro o pomerium que ocupará el núcleo urbano. Esta operación tiene un carácter religioso y la lleva a cabo un sacerdote manejando un arado tirado por una vaca blanca y un toro. Mediante un surco se marca el trazado y el arado sólo se levanta en cuatro puntos, donde se abrirán las calles principales. El interior se organiza en torno a las calles principales en manzanas rectangulares y en el centro se sitúa el foro (con los edificios públicos: templos, teatro, basílica…).

Aunque el plano de la ciudad ideal era totalmente regular, Roma no lo fue nunca. Fundada, según la tradición, sobre siete colinas tuvo que adaptarse a la topografía. En la época de Augusto tenía alrededor de un millón de habitantes. Las casas iban desde las más suntuosas domus o mansiones urbanas hasta las más miserables insulae o casas de pisos.

Vivienda Rural

En el campo, los grandes propietarios tienen lujosas residencias donde gozan de todas las comodidades del mundo urbano, son las llamadas villas. En las villas trabajan en las labores propias del campo un buen número de sirvientes que suelen estar dirigidos por un capataz o un administrador. Las villas tienen básicamente dos partes: una residencial y otra rural.

La parte residencial es la vivienda de los dueños. Toda esta zona es la más lujosa de la villa. El señor de la villa y su familia pueden disfrutar de todas las comodidades, pueden dar una vuelta por el jardín, tomar un baño en las termas particulares... Algunas villas cuentan con todos los avances y lujos que puedas imaginar, aunque también las hay mucho más humildes.

En la parte rural es donde se encuentran las instalaciones propias de una explotación agropecuaria. En las villas se explota el campo y ello exige tener almacenes, talleres o incluso instalaciones para la producción de productos agrícolas; a veces, hasta podemos encontrar instalaciones más industriales: en el asentamiento rural de La Iglesia - Las Pilas del Camino de Logroño, situado al pie de la colina de Laguardia (Álava) hay un horno dedicado a la fabricación del material cerámico para emplear en la construcción de los sistemas de calefacción de los propios edificios.

En Euskal Herria, donde más extendido está el sistema de explotación de villas es en la Rivera Navarra. Un buen ejemplo es la villa de Arellano, situada en el valle del Ega. Otros buenos ejemplos de villas en Euskal Herria son los de Liédena, Falces y Soto del Ramalete, también en Navarra. De todas formas, no pienses que todo el mundo rural se organiza en torno a grandes villae, normalmente los asentamientos son más pequeños, como las granjas.

La villa de Liédena está situada a unos 25 kilómetros al sudeste de Pamplona. Se encuentra justo frente a la desembocadura de la Foz de Lumbier, sobre la que tiene unas buenas vistas. Fue construida sobre una explotación agrícola altoimperial hacia el siglo IV d. C. Entre sus instalaciones cuenta con una parte residencial, una domus de perístilo, esto es, con las habitaciones ordenadas alrededor de un patio columnado. Hay además unas termas, al oriente, un estanque ajardinado y graneros y almacenes para albergar vino.

Situada en la localidad Navarra de Castejón, la villa de Soto del Ramalete tiene su parte rústica con almacenes, establos, talleres… y su parte urbana, con habitaciones, termas (con caldarium, tepidarium y frigidarium) y mosaicos.

Dentro del término histórico "villae" se engloban realidades muy diversas. Desde enormes establecimientos rurales con una parte urbana suntuosa que recrea las comodidades de la ciudad, hasta enclaves mucho más modestos. Entre estos últimos los hay que sólo cuentan prácticamente con la parte rural (almacenes, talleres, cuadras…), sin ningún lujo superfluo, son las granjas.

Mesa y Cocina

El imperio romano es grande y está bien comunicado, el comercio es abundante y por eso hay una gama de productos culinarios mayor que en épocas anteriores, aunque no todas las personas podemos permitirnos disfrutar de todos ellos. Con la cultura romana hemos conocido productos tan importantes como el aceite y el vino, y la vajilla se ha enriquecido con nuevas y prácticas piezas. Estas son algunas características de la mesa y la cocina romanas:

Carne: La carne más consumida es, con diferencia, la de vacuno, a distancia le siguen la oveja y la cabra y en último lugar el cerdo. El consumo de ganado doméstico, así como el de cereales y de especies piscícolas y marinas, se ha incrementado durante la época romana. Es decir, hay más variedad de productos.

Pescado: Uno de los productos que más se consume son los salazones. En un principio se importaban desde el Mediterráneo pero con el tiempo han surgido pequeñas factorías en el Cantábrico y en el Atlántico. En Gethary, por ejemplo hay una instalación de este tipo. Entre las especies marinas más consumidas están las ostras, producto muy apreciado y que se consumía en grandes cantidades en Iruña/Veleia. Su transporte se hace desde la costa con agua de mar para que lleguen en buen estado a los pueblos del interior.

Las Termas

Las termas son lugares para el esparcimiento físico e intelectual. Aunque lo más característico son sus instalaciones de baño y sauna, muchas veces cuentan también con bibliotecas. Las grandes domus y villas tienen sus propias termas privadas, pero la gente normal acude a las termas públicas. Desde el siglo I d. C. los principales asentamientos a lo largo de las calzadas cuentan con este tipo de establecimientos públicos. El pueblo acude a las termas para pasar gran parte de su tiempo libre.

La entrada a las termas públicas suele ser gratuita o, en todo caso, bastante barata. Antes el acceso era mixto, es decir, para hombres y mujeres, pero en el siglo II d. C. Adriano decreta el baño por separado para atajar algún que otro escándalo. En algunas ciudades hay termas para hombres y termas para mujeres, pero en la mayoría de lugares lo que se hace es establecer horarios para que no coincidan al mismo tiempo.

Las termas de Trajano fueron construidas entre el 104 y el 109. Son unas de las termas más espectaculares del mundo romano. Están bien organizadas para un mejor uso. Las habitaciones cálidas, por ejemplo, reciben el sol de la tarde, que es cuando la gran parte del público toma su baño. En Euskal Herria las termas son mucho más humildes, pero también se puede disfrutar de un buen baño o una sesión de sauna antes de cenar. En Vitoria - Gasteiz, por ejemplo, están las termas de Arcaya.

Nymphaea: Las termas de Trajano tienen dos nymphaea o fuentes monumentales. El agua para todas las instalaciones llega desde un acueducto cercano por tuberías de plomo subterráneas; además las termas cuentan con varios depósitos propios con una capacidad de siete millones de litros cada uno.

Tepidarium: Sala de ambiente templado. Un buen recorrido por las termas puede empezar por aquí ya que es una buena manera de templar nuestro cuerpo y aclimatarlo, también podemos utilizar esta sala como una estancia transitoria entre los baños calientes y los fríos.

Sudatorium: También conocida como laconicum , es una habitación con vapor y ambiente caliente que se utiliza para sudar. Las salas que tenían que estar calientes se orientan hacia el sur y sus huecos de iluminación se cierran con vidrio, un avance que llegó de la mano de los romanos. Este tipo de estancias cuenta, además, con un sistema de calefacción por aire caliente. Mediante ladrillos especiales ( tubulli, pilae , etc) se crean cámaras de aire en las paredes ( concamerationes ) y bajo el suelo ( hypocausta ) por las que se difunde el calor producido por un horno.

Caldarium: Sala que tiene una piscina de agua caliente para el baño.

Frigidarium: Sala para el baño con agua fría.

Natatio: Piscina al aire libre donde se baña la gente cuando hace buen tiempo.

Otras estancias: En las termas hay salas para el masaje, donde la gente puede hacerse untar en aceite perfumado. Hay también un patio para el ejercicio físico ( palestra ), letrinas, espacios para el culto, jardines, bibliotecas, etc.

El Tocador

El cuidado del cuerpo, el ornato personal, es una de las actividades diarias a las que se entregan los hombres y mujeres acomodadas. Ungüentarios y otros recipientes de vidrio para contener perfumes y cosméticos, paletas de hueso o de piedra para mezclar sustancias, pequeñas espátulas de hueso, bronce o incluso metales nobles para aplicarlas y muchos otros objetos forman parte de la parafernalia destinada al embellecimiento.

Las ornatrices o peluqueras no sólo deben saber de peinados, tienen que dominar también las técnicas de depilación y de maquillaje. Las mujeres se blanquean la frente y los brazos, se colorean pómulos y labios con posos de vino, y se remarcan el contorno de ojos y las pestañas con ceniza o con negro de antimonio. Los hombres se afeitan en el tonsor o barbero, lo cual es bastante peligroso. Muchos optan por quitarse la barba con pinzas o crema depilatoria. Cuando en el siglo II d. C. el emperador Adriano se dejó crecer la barba la costumbre fue entusiásticamente acogida por los varones, perdurando unos 150 años, hasta que volvieron a ponerse de moda los rostros afeitados.

A lo largo de la época romana los peinados van cambiando, desde los más simples de la república hasta los más complicados, con trenzas, moños o tupés imposibles, de época imperial. Para asegurar, mantener y embellecer el peinado se utilizan agujas especiales, acus crinalis , de muy diversas formas. Las más normales son de hueso pero también las hay de bronce y plata y algunas incluso están decoradas con motivos figurados. Los espejos son de bronce plateado.

Entre las joyas se conocen pulseras, anillos, colgantes y pendientes. Las pulseras más frecuentes son de bronce, lisas o decoradas con incisiones, aunque también se puede utilizar el hueso o la pasta de vidrio. En los anillos el material más común es el hierro utilizándose, además, la pasta vítrea, el bronce e incluso los metales nobles. Los colgantes son de hueso, bronce o metal noble y se complementan con cuentas de pasta de vidrio de colores. Los pendientes son de plata, oro y bronce.

En cuanto a la ropa de mujer, el manto se sujeta y embellece con fíbulas o broches, los más comunes de bronce, algunos con chapados de oro y unos pocos realizados en metal noble. Entre los broches que se hacen en Euskal Herria algunos de los modelos son copiados de materiales importados y otros son autóctonos. Las telas tradicionales son la lana y el lino pero también se utiliza el algodón, que llega desde la India, y la seda, que por vía marítima o terrestre se trae desde el Golfo Pérsico. Los tintes para teñir la ropa son minerales y vegetales y dan color blanco, amarillo, negro, azul, rojo... El tinte más preciado es el del color púrpura que se extrae de unos caracoles marinos mediterráneos. Fue descubierto por los fenicios, pasando luego a Asia Menor y Grecia. Ahora su manufactura está bajo el control del emperador y de púrpura se tiñen las togas de los senadores, el manto de los generales y la toga del propio emperador.

En las domus, o casas nobles urbanas, las paredes suelen estar totalmente decoradas, mediante pinturas murales en las que se combinan diferentes colores, y motivos figurativos.

Medicina

La medicina romana es heredera de la griega, profesionales griegos como Hipócrates (s. V a. C. ) y Galeno (s. II d. C. ) han sido los padres de la medicina romana y serán considerados como máximas autoridades a lo largo de la Edad Media y parte de la época moderna.

Algunos de los diferentes instrumentos médico - quirúrgicos son los siguientes:

Cucharilla: este instrumento quirúrgico fue encontrado en el campamento militar de Atxa. El campamento militar de Atxa se sitúa en el borde norte del casco urbano de la actual Vitoria-Gasteiz, en la confluencia de la Avenida Zadorra con Duque de Wellington. Sobre una colina, defendido al norte por un cortado de veinte metros sobre el río Zadorra, el lugar fue un poblado durante la 2ª Edad del Hierro, después permaneció sin habitar y en el siglo I d. C. se instaló el campamento militar. Desde aquí se controla la vega del Zadorra y la zona por donde discurre la calzada Astorga-Burdeos. El establecimiento se utilizó durante poco tiempo, pero el hecho de localizar su basurero nos ha permitido un buen número de material relacionado con el campamento.

Aguja oftalmológica de Iruña: Es una pieza muy especial, se trata de un fino instrumento de bronce con incrustaciones en plata que se utiliza para operar cataratas. La aguja se sitúa en el casquillo y es intercambiable. La presencia de este objeto en Iruña nos revela la existencia de un cirujano especialista en estas delicadas intervenciones en la ciudad. Aunque resulte sorprendente, se puede incluso curar las cataratas.

El proceso es el siguiente:

1. Antes de la operación, el paciente habrá de comer poco, tendrá que beber agua durante tres días y el día anterior someterse a una dieta absoluta.

2. Todo así dispuesto, se hará sentar al enfermo en un lugar bien iluminado, con el rostro vuelto hacia la luz, mientras que el cirujano se coloca delante de él, en un asiento algo más elevado.

3. Por detrás, un ayudante mantendrá inmóvil la cabeza del operado, ya que al más leve movimiento podría perder la vista para siempre. El ojo que se opera ha de permanecer inmóvil y sobre el otro se aplicará un trozo de lana sujeto con un vendaje.

4. En el momento de actuar el cirujano tomará una aguja acerada y la hundirá en línea recta a través de las dos primeras túnicas entre el ángulo externo y la pupila y, al nivel del centro de la catarata, de modo que no hiera ninguna vena, pero con seguridad, porque penetra en un espacio vacío.

5. Cuando ha llegado a ella y, la ausencia de toda resistencia no permite a nadie equivocarse, el cirujano inclinará la aguja hacia la catarata y, con un leve movimiento de rotación, bajará suavemente el cristalino por debajo de la pupila. Entonces ha de apoyar con más fuerza sobre la catarata para fijarla abajo.

6. Si la catarata permanece en esta posición la operación ha terminado, pero si vuelve a subir, hay que dividirla en varias partes con el corte de la aguja, porque estos fragmentos se quedarán más fácilmente abajo y ofrecerán menos obstáculos a la visión.

7. Luego se retira la aguja en línea recta, se cubre el ojo con un trozo de lana suave, humedecido en clara de huevo, aplicando por encima medicamentos que combatan la inflamación y sujetando todo con un vendaje.

Escritura e Iluminación

Avanzado el proceso de romanización, el latín se impone como lengua oficial; es el idioma que se utiliza en las monedas, documentos oficiales y también en expresiones más cotidianas, como los graffiti sobre cerámica o las lápidas funerarias.

Algunos ejemplos sobre restos de la escritura romana encontrados son los siguientes:

Una placa de bronce aparecida en Andelos (Andión) cuyo texto es un escrito oficial con una dedicación a Apolo por parte de los ediles o magistrados municipales.

Un Grafitti sobre cerámica. Este tipo de marcas se suelen hacer para distinguir la pieza de otras iguales. Algunos grafitti son bastante esquemáticos, otros demuestran la capacidad de dibujo de sus creadores, los más llevan el nombre del usuario.

Una lápida con texto. Las lápidas marcan los lugares de enterramiento. En el texto pueden dar información sobre la filiación, parentesco, origen, edad, procedencia, oficio, etc. de la persona fallecida. Son un testimonio claro de la implantación del latín en uno de los campos más personales: la actitud ante la muerte. De todas formas bajo los textos en latín siguen apareciendo nombres euskaldunes como Andere, Nescato, Gison, Ummesahar, Illuna o Ibarra.

Un stylos , que se utiliza para escribir sobre tablillas enceradas: con la punta se escribe y con el otro lado se pueden hacer correcciones. También se puede escribir con una pluma o calamus , en este caso sobre pergamino o papiro utilizando tinta. El correo se puede sellar con lacre y un sello para asegurar su inviolabilidad.

Una caja que se utilizaba para proteger el sello con que se lacraba el correo oficial.

Más allá de las horas de luz es necesaria la luz artificial para poder escribir. Los sistemas más sencillos de iluminación, como las antorchas, se usan, por ejemplo, para iluminarse de noche por las calles y los caminos. Aunque también se conocen otros sistemas, el más típico es el de las lucernae o lamparillas de aceite. Éstas llegan allí donde llega el aceite, son abundantes en las ciudades y localidades del Ebro, así como en los asentamientos alaveses y de Oiasson (Irún). Incluso se utilizan para iluminar las explotaciones mineras. Las primeras lucernas llegan desde África e Italia, pero desde muy pronto se producen en el valle del Ebro.

Juegos y Espectáculos

Carreras de carros, luchas de gladiadores… el calendario romano está lleno de festividades y acontecimientos señalados que se conmemoran con espectáculos públicos. Son financiados por los poderes públicos, magistrados o personas notables, pero en ocasiones gastan tales cantidades en organizar espectáculos que el propio emperador tiene que asumir las deudas. Éstos son utilizados como una fórmula para controlar al pueblo mediante el entretenimiento. En Euskal Herria los edificios para llevar a cabo estos espectáculos son escasos: un posible teatro en Iruña y un circo en Calagurris. De todas formas, estas instalaciones no son imprescindibles porque se pueden acondicionar plazas o instalaciones temporales.

En las carreras en el circo, los carros pueden estar tirados por dos, tres, cuatro o más caballos.

El circo es un espacio rectangular con los lados semicirculares. En Calagurris (Calahorra) hubo un circo de este tipo.

El más famoso de los anfiteatros es el Coliseo de Roma. Construido entre finales del siglo I y comienzos del II se cubre con un toldo móvil para dar sombra durante los calurosos días de verano y posee complicadas instalaciones (montacargas, rampas…). Aquí se desarrollan las famosas luchas de gladiadores (con Trajano como emperador, en el año 109, 4912 parejas de gladiadores tomaron parte en los juegos que duraron 117 días). También se realizan cacerías de animales exóticos y batallas navales (es posible inundar la pista).

Además de los grandes espectáculos públicos, la cultura romana es también rica en juegos personales. Juegos de tablero como el tres en raya, las damas ( ludus latrunculorum ) y otros parecidos son de origen romano. Entre las clases más pudientes, los tableros son de materiales nobles, incluso con las dos caras utilizables. Estos tableros se ven con normalidad en los lugares públicos de las ciudades donde la gente acude a jugar. De todas formas, lo más habitual es grabar el tablero en el suelo. Hay juegos más básicos, como el pares o nones, que no necesitan tablero.

Las fichas o calculli pueden ser de materiales muy diversos. Las más sencillas son pequeños discos hechos con recipientes cerámicos en desuso, las hay también en hueso, pasta de vidrio o metal. Los dados y tabas también se usan en numerosos juegos.

Religión

En el mundo de la religión y las creencias espirituales la llegada de los romanos no ha supuesto un cambio brusco. Las creencias que ya existían anteriormente se han mantenido en gran medida y algunas nuevas del mundo romano han ido adoptándose poco a poco; muchas veces, bajo formas romanas perviven creencias y rituales anteriores. Un cambio de gran trascendencia que se da en la época Antigua es la aparición y expansión del cristianismo.

Aunque en el Imperio el cristianismo es la religión oficial desde el siglo IV. d. C, en Euskal Herria no está documentada su aparición hasta los inicios del siglo V.

Estas son algunas fechas importantes en la evolución del cristianismo:

S. I. 64 d. C. Incendio de Roma, el emperador, Nerón, culpa a los cristianos S. II. Martirios esporádicos en Roma, la Galia, Numidia... S. III.

En Euskal Herria la costumbre de inhumar (o enterrar) a los muertos no se impuso de forma generalizada hasta la época bajoimprerial. A esos momentos pertenecen los de las necrópolis de Cabriana (Comunión, Alava), Iruña/Veleia o Pompaelo, datados a partir de fines del siglo IV d. C. Anteriormente, en época altoimperial, se seguía la tradición existente a lo largo de épocas anteriores. Así la práctica más común es la de la incineración, como en las necrópolis de Santa Criz (Eslava) o Iturissa (El Espinal). La generalización de los enterremientos de inhumación está posiblemente relacionada con la influencia del cristianismo.

Todo ello se refiere a los difuntos adultos. Sabemos que para los niños se conservó la costumbre de inhumarlos en relación a las viviendas al menos hasta el siglo II d. C., como lo prueban los casos de Iruña/Veleia o Las Ermitas (Espejo).

Las lápidas se utilizan para marcar el lugar de un enterramiento. En las lápidas de época romana aparecidas en Euskal Herria aparecen representaciones diversas de símbolos astrales, motivos vegetales, representaciones de animales, de personas, en ocasiones con objetos diversos (peines, lanzas, tenaza, martillos... ).

Abastecimiento de Agua

El abastecimiento de Roma, tiene características espectaculares: 14 acueductos proporcionan mil millones de litros diarios; 247 castella (depósitos) distribuyen el agua a los diferentes barrios; la mayor parte de la población tiene que ir a las fuentes a por agua, lo cual es particularmente penoso en el caso de los habitantes de los últimos pisos de las insulae (casas con varios pisos de altura); alguna vivienda privilegiada goza de su propio suministro mediante tuberías de plomo que parten desde las fuentes.

En Euskal Herria las instalaciones hidráulicas son mucho más humildes. Sin embargo, hay también notables montajes como los de la ciudad de Andelos (Andión, Navarra) o el acueducto Alcandre-Lodosa.

Dos kilómetros al nordeste de la población está la presa que reúne el agua que necesita la población. La presa consiste en un muro realizado en opus caementicium , hormigón romano, sostenido por unos contrafuertes situados aguas abajo. A través de una cámara de llaves se regula la cantidad de agua que sale.

El agua se canaliza desde la presa hasta el depósito regulador que tiene unas medidas de 85x37 metros con una altura de 3, 5 metros, lo cual le proporciona una capacidad de 7. 350 metros cúbicos. En su interior los muros se refuerzan con 37 contrafuertes y en uno de los ángulos hay una escalera para poder limpiar el interior y realizar labores de mantenimiento. En el exterior del depósito se sitúa un pequeño edificio rectangular, es un castellum donde está la cámara de llaves para regular la salida de agua.

La distancia entre el depósito y la ciudad se salva con un acueducto que sale desde el primero y recorre 750 metros en línea recta. El agua va por unas tuberías de plomo tapadas con sillares. La canalización se sustenta en arcos de medio punto apoyados en pilares. Una vez en la ciudad el agua se distribuye desde un castellum acquae . Éste es el edificio dedicado a regular el suministro de toda la ciudad a través de diferentes canalizaciones que parten de él, alimentando así termas, fuentes o nympheos , etc.

Para suministar agua a la ciudad de Calagurris y a las industrias de la periferia de esta ciudad, como el Alfar de la Maja, regentado por Gaius Valerius Verdullus , se construyó el acueducto Alcanadre-Lodosa. El agua se captaba en la Sierra de Codés y el acueducto partía de Lazagurría. En su recorrido atravesaba el río Ebro gracias a un paso elevado. Es posible que en este punto el acueducto funcionara al mismo tiempo como puente, algo que sucede en otras ocasiones.

Economía y Comercio

Entre los años 133a. C. y 72 a. C., en la época de las guerras civiles de la república romana y por la necesidad de pagar a los contingentes militares de la Península, Roma da permiso para que determinadas ciudades del valle del Ebro acuñen su propia moneda y comienza a desarrollarse el uso de la moneda en una economía que hasta ese momento había sido de trueque.

La introducción de la fiscalidad -los impuestos se pagan sobre todo en moneda-, y el crecimiento del comercio, que ahora se desarrolla en un marco mucho más amplio y con un volumen desconocido hasta este momento, llevan a la generalización del uso de la moneda en Euskal Herria.

Muchas cerámicas llegan desde fuera de Euskal Herria, como las cerámicas comunes de la Tarraconense o las sigillatas hispánicas del área de Tritium Magallum . También llegan otras cerámicas desde Italia, las Galias, África e incluso Asia menor. En el sector de la alimentación las mercancías más comunes que se reciben son aceite, vino, salazones de pescado y grandes cantidades de ostras. Además, llegan productos de consumo menor: aceitunas, ciruelas, guindas, higos y melocotones. Aparecen también elementos metálicos de indumentaria personal (fíbulas, guarniciones de cinturón, hebillas) de origen germano.

Lo que más se produce en el campo es cereal. Las mejores tierras son las del llamado agger : la Llanada alavesa, la Rivera Navarra y los grandes valles aquitanos. En la explotación de materias primas destaca la de los recursos mineros. Se explota el hierro y la Galena del Cantábrico (en Zarautz o Arditurri, Peñas de Aia) así como la caliza roja de Ereño (sucedáneo del mármol que se utiliza en obras arquitectónicas como las termas de Arcaya (Vitoria - Gasteiz) o en Iruña/Veleia.

En Euskal Herria hay numerosos talleres relacionados con el hierro. La mayoría de ellos están destinados a refinar el mineral. Entre estos talleres o forjas están los de Forua (Bizkaia), Aloria (Arrastaria/Orduña), Las Ermitas (Espejo, Álava) o el de Iruña/Veleia.

El Calendario

El calendario romano ha ido cambiando, pero finalmente ha quedado configurado prácticamente igual al que conoces en tu época. El año se expresa normalmente mencionando el nombre de los dos cónsules en ejercicio, pero también hay otras referencias, como el tiempo transcurrido desde la fundación de Roma. Para establecer el día de cada mes sólo tres días del mes tienen nombre: las kalendae (el 1 de cada mes), las nonae (el 5 salvo para marzo, mayo, julio y octubre, que es el 7), y las idus (el 13 salvo para los meses señalados que es el 15). Así, el 4 de febrero es "un día antes de las nonas de febrero" o el 16 de julio "un día después de las idus ".

En cuanto a la semana, en un principio cada nueve días se celebraba uno de mercado que era festivo. La semana de siete días surge a lo largo del Imperio por influencia egipcia, que dedicaban un día a cada gran astro que conocían. En latín los nombres de los días son: Saturni dies (dedicado a Saturno), Solis dies (Sol), Lunae dies (luna), Martis dies (Marte), Mercurii dies (Mercurio), Iovis dies (Júpiter), y Veneris dies (Venus). Con el tiempo el día de Saturno por influencia hebrea pasa a denominarse Sábado y el día del sol por influencia cristiana y por mandato del emperador Constantino es llamado "día del Señor o Dominica dies ".

Las festividades salpican el calendario romano. Las hay fijas y extraordinarias, religiosas, conmemorativas y de carácter lúdico. Estas últimas suelen ser establecidas por los gobernantes o magistrados de turno. En los vasos conmemorativos de Gaius Valerius Verdullus podemos ver como el calendario y las prácticas festivas romanas están implantadas en nuestro entorno.

Poco a poco el calendario romano va cambiando hasta quedar más o menos como lo conocemos hoy en día. Tras la muerte de César se le da su nombre al mes en el que había nacido: Iulius (Julio). En el 8 a. C. para adular a Augusto el senado le dedica un mes: Augustus (Agosto). Así los meses y su duración queda de la siguiente manera: Ianuarius (31), Februarius (28), Martius (31), Aprilis (30), Maius (31), Iunius (30), Iulius (31), Augustus (31), September (30), October (31), November (30) y December (31).

La Política

En el siglo I d. C. el Imperio alcanza su máxima expansión. Los primeros contactos de los pueblos de Euskal Herria con Roma se dan con el proceso de anexión de Hispania. En un principio la península se divide en dos provincias: Hispania ulterior e Hispania citerior . El límite entre ambas es el Ebro, quedando la Euskal Herria peninsular dentro de la citerior . La fundación más antigua, 178 a. C. en este ámbito es la de Gracchurris (Alfaro, La Rioja). Posteriormente, Pompeyo funda dos importantes núcleos a ambos lados de los Pirineos: Pompaelo (lleva su nombre y fue fundada hacia el 75-74 a. C. ) y Lugdunum Convenarum (St. Bertrand de Comminges). Éstas serán importantes núcleos de romanización.

Terminado el proceso de conquista llegan las medidas políticas. Más allá de las etnias indígenas (vardulos, caristios, berones, vascones y autrigones), Roma establece una nueva división administrativa. La provincia citerior pasa a denominarse tarraconense (con capital en Tarraco , Tarragona) y las provincias se dividen en conventus. Así, una parte de Euskal Herria queda dentro del conventus cluniensis (capital Clunia , Coruña del Conde, Burgos), otra en el caesaraugustanus capital Caesaraugusta (Zaragoza), y los pueblos aquitanos quedan agrupados en la provincia de Aquitania .

Hacia el año 74-75 se concede derecho latino a toda la Península Ibérica y las ciudades pasan a tener mayor importancia administrativa. En el 212 el emperador Caracalla otorga la Constitutio Antoniana y todos los provincianos libres son considerados ciudadanos romanos. Marco Antonio Antonino Augusto, de sobrenombre Caracalla, es un emperador de la dinastía de los severos que reina durante los años 198 y 217.

En el entorno de las guerras sertorianas (81-72 a. C. ), Pompeyo se retira al territorio de los vascones. Allí, sobre un asentamiento previo, establece su campamento, que da lugar a la ciudad de Pompaelo . Su nombre viene de Pompeiopolis , ciudad de Pompeyo, y su situación es estratégica, ya que controla la ruta hacia Aquitania. La Pompaelo romana tenía una extensión de unas 15 Ha. El decumanus , o eje este-oeste, coincidía con la actual calle Curia y el foro con la zona de la Catedral.

Los Vardulos son un Pueblo prerromano que habitaba el este de Álava y gran parte de Guipúzcoa. Algunas de sus poblaciones más importantes fueron Tullonium (Alegría de Álava) o Alba (San Román de San Millán).

Los Caristios es uno de los pueblos prerromanos del que nos hablan los autores clásicos, ocupaba el oeste de Álava y las tierras del noroeste de Burgos, extremo oeste de Vizcaya y extremo este de Cantabria. Algunas de sus poblaciones más importantes fueron Deobriga (Cabriana) o la ciudad y puerto de la colonia Flaviobriga (Castro Urdiales).

Los Vascones son un Pueblo prerromano que habitaba lo que hoy conocemos como Euskal Herria, se extendía por todo el territorio de Navarra, extremo noreste de Guipúzcoa y otros territorios. Algunas de sus poblaciones más importantes fueron Pompaelo , Cara (Santacara) o Andelos (Andión), así como el puerto de Oiasson (Irún).

Los Berones son un pueblo de la Euskal Herria prerromana que habitaba el sur de la Sierra de Toloño, por lo tanto el poblado de La Hoya (Laguardia, Álava) correspondía a este grupo. Ocupaban también lo que hoy es la Comunidad Autónoma de la Rioja, siendo sus núcleos más importantes Vareia (Varea), Libia (Herramelluri) o Contrebia Leukade (Inestrillas, Cervera del Río Alhama).

Los autrigones son un pueblo prerromano que habitaba el oeste de Alava y de Bizkaia, junto con el este de Cantabria, noreste de Burgos y noroeste de La Rioja.

El Ejército

En el siglo II el ejército romano está compuesto por unos 150. 000 legionarios, además de numerosas tropas auxiliares. Además de las tareas estrictamente militares el ejército contribuye a la construcción de obras públicas y se encarga de vigilar las empresas consideradas estratégicas (minas, salinas…). Los legionarios son ciudadanos romanos que se alistan por un periodo de 20-25 años. Tras este tiempo obtienen su licencia y una recompensa: un lote de tierra para establecerse o un premio en metálico equivalente a la paga de doce años. Claro que… siempre está la posibilidad de rengancharse por otro periodo igual, aunque esta vez con grado. Tras el emperador Trajano (106-117 d. C. ), que realizó campañas en Dacia, Armenia, Asiria, Mesopotamia o Arabia, el Imperio romano llega a su máxima expansión. Adriano, su sucesor, se ha dedicado a consolidar las defensas para garantizar los límites territoriales. Así, se ha construido una muralla de piedra en Britania ("el muro de Adriano") y se han fortificado las fronteras a lo largo de la línea Rhin-Danubio. Además se han fijado los acuartelamientos permanentes del ejército, lo cual hace que el contacto de los legionarios con las poblaciones vecinas sea mayor.

Los 150. 000 legionarios se distribuyen según la siguiente división: cada legión está constituida por 5. 000 hombres, cada legión en 10 cohortes de 480 hombres, subdivididas a su vez en 6 centurias de 80 legionarios mandados por un centurión. Oficialmente los legionarios en servicio no pueden contraer matrimonio, pero se las arreglan para mantener a sus familias cerca de las guarniciones. El poder adquisitivo de los legionarios contribuye al comercio en el entorno de los campamentos, en muchos casos surgen verdaderas ciudades a su alrededor, por ejemplo León surge al amparo de la Legio VII .

El soldado romano es disciplinado y muy organizado a través de una elaborada cadena de mando. Pero Roma siempre ha sido débil en lo que a caballería se refiere. Por eso ha tenido que recurrir al empleo de cuerpos auxiliares reclutados entre los indígenas de diferentes pueblos conquistados. Así, junto a las legiones combaten tropas especialistas en diversas disciplinas, como la caballería -entre las que sobresalieron pueblos como los numidas o los germanos-, u honderos -como los baleáricos. Los auxiliares al término de su servicio reciben la ciudadanía romana para sí y sus familiares.

Hay varios ejemplos que documentan la participación de vascos en el ejército romano.

En el "Bronce de Ascoli", año 89 a. C. se expresa cómo se concede la ciudadanía romana a nueve caballeros originarios de la ciudad vascona de Segia .

Poco después, entre los años 82-72 a. C. se desarrolla la guerra sertoriana , guerra civil entre Pompeyo el grande y Sertorio. La guerra se desplazó a Hispania , donde Pompeyo funda Pompaelo sobre un poblado indígena en el año 75-74 a. C. En esta guerra las ciudades de Bursao (Borja), Cascantum (Cascante), Gracchurris (Alfaro) son vasconas y aliadas de Pompeyo, mientras que Calagurris (Calahorra) es celtíbera y sertoriana. A esta época corresponde un hallazgo arqueológico encontrado en Alfaro: el "depósito de La Azucarera". Aquí aparece numeroso armamento entre el que se encuentran varias espadas de tipo Gladius hispaniensis , modelo dotado de punta y doble filo que permite tanto lanzar estocadas como dar tajos y que es adoptado como estándar por las legiones romanas.

En el siglo I d. C existen unidades que llevan nombres de tribus de Euskal Herria: la Cohors II Hispanorum Vasconum (integrada por vascones), estacionada en Britania en el 105 d. C., la Cohors Carietum et Veniaesum (formada por caristios), o la Cohors I Fida Vardullorum (integrada por vándulos), en Britania desde el 98 d. C.

Mundo en crísis

El periodo romano, como cualquier otro de la historia, no tuvo un desarrollo lineal. La implantación del modelo romano no fue igual en todos los lugares ni entre todas las gentes.

Con todo, el esquema político, las ciudades, las calzadas, el comercio a escala desconocida… todo ello avanzó durante el Alto Imperio y nuestros territorios no fueron indiferentes. A lo largo de los dos primeros siglos de nuestra era el "patrón romano" alcanza su máxima expansión. En el siglo II empiezan a verse los primeros síntomas de agotamiento del sistema; en el siglo III se da una crisis que tiene un impacto considerable.

La crisis del siglo III se deja notar en Euskal Herria: desaparecen explotaciones agrarias, las ciudades son más pequeñas… Sin embargo, algunas ciudades, las más importantes de la vía Astorga-Burdeos, ven reforzada su posición. Durante los siglos III y IV se amurallan Lucus Augusti (Lugo), Legio (León), Asturica Augusta (Astorga), Gigia (Gijón), Veleia (Iruña), Lapurdum (Baiona) o Burdigala (Burdeos). A través de esta vía se exporta una de las más estratégicas mercancías: el cereal de la meseta necesario en la frontera del Rhin.

Pasada la crisis del siglo III se da un cierto resurgimiento. La península se ve favorecida por su alejada posición con respecto a los principales problemas bélicos y políticos del Imperio y vive una etapa de cierta bonanza. Surgen nuevos asentamientos rurales, aunque sin llegar al número de momentos anteriores, se construyen las murallas de Veleia (Iruña) y Lapurdum, se amplia el embalse de Andelos (Andión), se hacen reformas en las casas privadas…

Entre el siglo IV y V se producen determinados movimientos que algunos autores han llegado a interpretar como contestación social al sistema. Los protagonizados por los Bagaudas son conflictos violentos que protagonizan grupos descontentos de pequeños propietarios empobrecidos, proletariado urbano presionado por los crecientes impuestos y otras gentes diversas. En Vasconia se da algún episodio de este tipo en Aracillum , ubicada en el entorno de Huarte Araquil.

A principios del siglo V, los pueblos bárbaros -alanos, suevos y vándalos- cruzan los pasos del Pirineo y se adentran en la península. En el año 411 se llega a un acuerdo con la administración imperial: los suevos y una parte de los vándalos (los asdingos) reciben Gallaecia; los alanos se hacen con la Lusitania y la Carthaginensis; el resto de los vándalos (los silingos) reciben Betica. De las provincias peninsulares sólo la Tarraconensis, donde están los territorios de la Euskal Herria peninsular, queda en manos de Roma.

A principio del siglo V se inicia un fenómeno curioso: se reutilizan cuevas que habían permanecido abandonadas desde el final de la Prehistoria como lugar de habitación. En muchos casos las cuevas vuelven a ocuparse a modo de asentamientos estables.

Presumiblemente nos encontramos ante un precedente del fenómeno del eremitismo que tendrá gran peso en años posteriores. En Euskal Herria podemos citar los casos de Peña Parda, Los Moros, Solacueva, Santa Coloma, Kobairada o Los Husos en Álava; Peña Forua en Vizcaya; Iruaxpe III en Guipúzcoa o Abauntz en Navarra, pero también en las Galias y en otros lugares del Imperio aparecen casos similares. Además en estos momentos se recuperan otro tipo de enclaves estratégicos, las antiguas colinas en las que se asentaron viejos poblados de la Edad del Hierro (en Álava los casos de Ocio, Portilla, Astulez, Berbeia o Buradón).

A pesar de los cambios la vida en las ciudades continúa. Incluso una vez desaparecido el estado romano en occidente, con la deposición del último emperador (Rómulo Augusto) en el 476 por parte de los bárbaros, las mercancías siguieron circulando por las calzadas y llegando a núcleos urbanos como Veleia o Pompaelo o a asentamientos rurales como Las Ermitas (Espejo, Álava). Algunos enclaves, como Veleia, llegan a perder su carácter urbano y a despoblarse paulatinamente; otras ciudades, como Pompaelo y Lapurdum, continúan su andadura histórica adentrándose ya en la Edad Media.

Vías Romanas

Las calzadas romanas son un medio importante en la romanización. Su trazado es lo más recto posible y en las zonas más importantes, como la periferia de las grandes ciudades, se cuida mucho su realización: el perfil tiene forma de loma para que el agua se escurra por las cunetas, la cimentación es de varias capas con un drenaje especial...

En los bordes del camino se disponen los miliarios, mojones que indican la distancia cada milla romana, es decir, cada 1. 478, 5 metros.

En Italia, los miliarios indican la distancia a partir de Roma y en las provincias, a partir de la capital o la ciudad más importante. Suelen llevar una inscripción con el nombre de los magistrados o el emperador bajo cuyo mando ha sido construida o reparada la calzada.

En este mapa puedes ver cuáles son las principales vías en la Euskal Herria de época romana.

La vía Asturica-Burdigala (Astorga-Burdeos) es la más importante que cruza la Euskal Herria romana y una de las principales vías terrestres del norte peninsular. En Álava atraviesa las poblaciones de Cabriana, Iruña, Salbatierrabide (Gasteiz), Arcaya, Angostina y Abeiurmendi; en Navarra pasa por Aracilus (en el entorno de Huarte-Araquil), Alantone (Atondo), Pompaelo (Pamplona), Iturissa (Espinal), y desde aquí cruza los Pirineos a través de Roncesvalles-Ibañeta ( Summus Pyreneus ) y llegando hasta Saint Jean Pied de Port ( Imus Pyreneus ). Esta ruta seguirá siendo utilizada con posterioridad a la época romana.

La vía que recorre el valle del Ebro permite conectar Deobriga (Cabriana) con Caesaraugusta (Zaragoza) y en su recorrido cruza ciudades como Calagurris (Calahorra), Graccurris (Alfaro) o Cascantum (Cascante).

La calzada que une Pompaelo con Oiasson (Irún) comunica este puerto con el interior, el recorrido completo de la vía es Tarraco-Caesaraugusta-Pompaelo-Oiasso , conectando el mar Cantábrico con el Mediterráneo.

La ruta que une Flaviobriga (Castro Urdiales) con Deobriga (Cabriana) es una vía secundaria pero bastante importante ya que sirve para conectar el valle del Ebro con la costa cantábrica. Flaviobriga es el principal enclave costero en el entorno de Euskal Herria y en esta calzada se encuentra el núcleo de Las Ermitas (Espejo), seguramente, el segundo enclave más importante de Álava después de Iruña. Esta ruta es la principal de una serie de caminos que unen diferentes puntos del interior con localidades costeras. Hay que tener en cuenta que en el mundo romano el gran comercio se desarrolla mayoritariamente por vía marítima.

Bibliografia

  • Ate-leihotatik sartzen zen eguargiak argituriko gunea. Hemen argirik gehien eskatzen duten lanak egiten ziren, hala nola ehuntzea.
  • Erdiko gelan, eguneroko bizimoduarekin zerikusia zuten lan gehienak egin ohi zituzten. Bertan zegoen sua egiteko lekua. Su hori berotzeko, argitzeko eta janaria prestatzeko erabiltzen zuten; kea, ate-leihoetatik edo sabaian eginiko zulotik ateratzen zen. Gela honetan egiten zuten lo -lastaira gainean gehienetan-; baxera banku jarrai batean jartzen zuten; eta hildako haurrak ere bertan lurperatzen zituzten.
  • Jakitokian uztaren soberakinak pilatzen zituzten edukiera handiko tinatan (hamar litrokoak batzuk).
  • Trimaltzionen afaria: Janaurrekoak: brontzezko astotxo bat, zakutoak oliba berdez eta beltzez beterik; muxar batzuk eztiz eta lobelarrez hautseztatuak zubi itxurako arku batzuetan; saltxitxak zilarrezko parrilla baten gainean, eta haien azpian -ikatza bailitzan- mingrana-bihiz hornituriko Damaskoko aranak.
  • Hasierako 1. platera: zurezko oilo batetik ateratzen ziren ahate-arrautza beteak.
  • Hasierako 2. platera: zodiakoaren hamabi zeinuak irudikatzen zituen disko baten gainean beste hainbeste jaki (Afrikako pikuak Leoren gainean, giltzurrunak Geminiren gainean, idikia Taurusen gainean, txerrikume emearen natura Virgoren gainean…).
  • Hasierako 3. platera: kapoiak eta ahardi-titiak eta, Pegasoren moduan, hegalez apainduriko erbia.
  • 1. errekia: ahardi handi bat, eta hornigai gisa basurde-kume birrineztatuak, birigarroz beterik.
  • 2. errekia: saltxitxaz eta odolkiz beteriko txerria.
  • 3. errekia (harako hartan ohikoez gain, hirugarren erreki bat atera zuten): txahala.
  • Postrea: Priapo, emankortasunaren jainkoa irudikatzen zuten estatuatxo gozoak, pastela eta frutaz lagundurik.
  • 244-249. Filipo Arabiarra enperadorearen kristauen aldeko jarrera.
  • 249-250. Dezio enperadoreak kristauak jazarri.
  • 303-311. Jazarpen handiak Diokleziano enperadorearen garaian.
  • 311. Galerio enperadoreak kristau praktikak baimendu.
  • 391. Teodosio enperadorearen paganismoaren aurkako legeak. Kristautasuna inperioaren erlijio ofiziala.