Exploradores portugueses en África y la India
La política expansionista de Portugal comienza a principios del siglo XV, con Juan I como rey. Después de que sus predecesores hubieran intentado en vano la toma de Castilla y ante la imposibilidad de expandirse por otro lugar, Juan I comenzó una política de incursiones en el norte de África.
La toma de Ceuta (1415) y de algunas ciudades de Marruecos iniciaron una política que llevará, en pocos años, al dominio del archipiélago de las Azores, Madeira y Cabo Verde. Estos descubrimientos y conquistas estuvieron supervisados por el hijo del rey, el infante Enrique, el Navegante.
Gracias a la apertura de las rutas marítimas Lisboa pudo convertirse en una importante ciudad comercial. A su puerto llegaban especias de la India y productos de Brasil, aunque a partir de finales del XVI se percibe el debilitamiento de este comercio por culpa de los ataques ingleses y holandeses.
Pero sería el navegante Vasco de Gama, uno de los más famosos exploradores portugueses, quien en 1498 o 1499, y por el encargo del rey Manuel, el Afortunado, encontró el camino de la India atravesando el Atlántico y el Índico. La crónica de este viaje suministró al poeta Luis de Camões (1524 - 1580) materia para un grandioso poema épico, Os lusíadas.
Tratado de Tordesillas
En 1498, debido a los conflictos entre portugueses y españoles por el dominio de las Indias, se procedió en Tordesillas a la firma de un tratado que dividía el Nuevo Mundo. Así se separaba el dominio de ambos países con un meridiano imaginario situado a 370 leguas al oeste de Cabo Verde. Esto permitió a Portugal ocupar el actual Brasil, descubierto por error en 1500.
