Exploradores ingleses en África y Oceanía
Los exploradores y conquistadores británicos llegaron a lo largo de los siglos XVIII y XIX a todo el mundo conocido. Ya en pleno siglo XVI se funda la primera colonia inglesa en Jamestown, y su presencia será cada vez más fuerte hasta la independencia de los Estados Unidos de Norteamérica, el 4 julio de 1776.
También realizaron incursiones por la India hasta dominar prácticamente la totalidad del país en el siglo XIX. En China fundaron Hong-Kong, desde donde realizaron sus intercambios comerciales con el Extremo Oriente.
El más aventurero fue James Cook, quien en busca de la Terra Australis recorrió los mares de Oceanía, descubriendo en un primer momento numerosas islas de la Polinesia y Nueva Zelanda. Finalmente desembarcó en el este de Australia, desde donde el Gobierno inglés comenzó el dominio del nuevo continente. Cook, como tantos otros exploradores, acabó muriendo en el transcurso de uno de sus viajes, en este caso a las islas Hawaii, también descubiertas por él.
Pero fue en África donde la exploración inglesa adoptó tintes más aventureros e interesantes para el conocimiento geográfico. Allí estuvo Mungo Park, quien descubrió al mundo occidental la ciudad de Tombuctú, importante centro comercial del África negra. Y Hugh Clapperton, quien narró las experiencias de sus viajes y descubrimientos en el norte y centro de África durante los años 1822-1823.
Imperio británico
Gracias a estas conquistas el imperio británico se consolidó en el siglo XIX como primera potencia mundial. La superficie de este imperio constituía el 20% de la superficie total del planeta y sólo un 13% de los ciudadanos británicos residían en el Reino Unido.
