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Reportajes didácticos
Marsella, entre colinas y calas (I)







Ciudad portuaria del sur de Francia, Marsella es la capital del departamento de Bocas del Ródano y de la región de Provenza-Alpes-Costa Azul. Con más de 800.000 habitantes, es la segunda comuna más poblada de Francia y uno de los puertos comerciales más importantes de Europa. Gracias a su antiquísima y rica historia, más de 26 siglos de existencia merced a su estratégica ubicación (escondida entre colinas y calas y extendida en 57 kilómetros a lo largo del Mediterráneo), Marsella alberga hoy en día un impresionante legado arquitectónico y artístico, reflejo del recorrido histórico desde sus orígenes prehistóricos hasta el día de hoy.
2008/07/04
Comenzaremos nuestra ruta en el mejor lugar posible, el Cruce Belsunce: El punto cero de la ciudad. Es el punto a partir del cual se miden la distancia entre Marsella y el resto de ciudades francesas. En este punto podremos observar el Arco del Triunfo de la Plaza de Aix (levantado en 1839) o L'Alcazar; mítico teatro musical que abrió sus puertas en 1857 y que en la actualidad acoge la Biblioteca Municipal de Vocación Regional.
Continuaremos nuestra ruta conociendo los fuertes que alberga la ciudad. El Fuerte de San Juan, situado en el barrio homónimo, muestra aún algunos vestigios de su pasado; como por ejemplo la enorme Torre Cuadrada, levantada a mediados del siglo XV para salvaguardar la entrada el puerto o la Torre del Fanal, de 1644. El fuerte sufrió graves desperfectos en la segunda guerra mundial y en 1964 fue declarado Monumento Histórico.
El otro fuerte de obligada visita es el Fuerte de San Nicolás. Situado en una zona rocosa entre el puerto, la abadía de Saint Victor y el Faro, fue construido en 1663 por orden de Luis XIV, que pretendía levantar una ciudadela en la embocadura del puerto. Las obras duraron solamente un año, construyéndose el fuerte en dos partes claramente diferenciadas; durante el primer año de los trabajos (1663) levantaron el Fuerte Alto, y en 1664 el Fuerte Bajo. Esta "planta baja" se encuentra hoy en día totalmente aislada tras la construcción del boulevard Charles Livon. La parte alta está compuesta por dos recintos unidos.
A continuación visitaremos algunos de los numerosos palacios que hay en Marsella. Comenzaremos visitando el Palacio del Pharo. Situado en una ubicación privilegiada, en una atalaya, sobre una meseta rocosa encima del mar, se levanta por orden de Napoleón III, cuyo máximo deseo era tener una residencia sobre el mar. Por ello, en 1852 ordenó su construcción pero, pese a todo, esta residencia nunca fue ocupada por Napoleón, y tras la muerte del emperador la emperatriz lo regaló a la ciudad. En la actualidad, esta espectacular residencia imperial alberga un Centro de Congresos.
Otro palacio de obligada visita es el Palacio de la Bolsa. Este edificio se levantó por orden de la Cámara de Comercio de Marsella a principios del siglo XIX como símbolo de poder económico y social. Este formidable edificio inaugurado en 1860 alberga una sala de bolsa en el centro del palacio, con todos los servicios organizados entorno al lugar de las negociaciones. La espectacular fachada principal está organizada mediante columnas corintias, da al puerto y muestra una espectacular escalera de mármol. El edificio de la Cámara acoge también el Museo de la Marina, que ofrece un repaso a la historia comercial de la ciudad.
Pero si hay un palacio emblemático en esta ciudad ese sin duda es el Palacio Longchamp. Surgió a raíz de los problemas que tenía la ciudad con el suministro de agua. Abrir un canal era el objetivo prioritario y, tras estudiar numerosas opciones a mediados del siglo XIX y después de 10 años de obras, se abrió por fin un canal de más de 80 kilómetros de longitud. Tras construir numerosos subterráneos, puentes y acueductos querían poner la "guinda al pastel"; proyectaron construir un arca de águale monumental que conmemorara la llegada del agua a la ciudad a través del nuevo canal. Así, en 1869, inauguraron uno de los edificios más importantes de la historia de la ciudad. Con una espectacular decoración (símbolo de la fertilidad del agua), este lugar alberga al mismo tiempo el Museo de Bellas Artes, el Museo de Historia Natural y un parque botánico y zoológico.
(Fotos: 1, 2, 3, 4 : Wikipedia; 5, 6, 7 Marseille-Tourisme)
