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Reportajes
Las Hébridas exteriores, islas salvajes llenas de misterio





El archipiélago que conforman las islas Hébridas exteriores forma un enclave místico cerca de la costa oeste de Escocia, ya que sus habitantes intentan mantener intactas su forma de vida y creencias religiosas. Plagadas de hermosas playas de arena blanca y agua turquesa, no faltan los lagos y montañas en su paisaje.
2006/04/07
Más de cien islas situadas en la costa occidental de Escocia forman el archipiélago de las Hébridas. En una veintena, viven comunidades que se resisten a cambiar su forma de vida y creencias. La religión sigue teniendo un papel muy importante en la sociedad y el gaélico es el idioma más hablado. Se trata de uno de los entornos más salvajes y llenos de misterio del continente europeo.
El conjunto de estas islas se divide en dos grupos. Por un lado, Barra, Uist del Sur, Uist del Norte, Benbecula, Harris y Lewis son las islas principales de las Hébridas exteriores. Por otro, los islotes de Skye, Mull, Islay, Jura y Staffa, entre otros, componen las Hébridas interiores.
Las salvajes islas Hébridas exteriores conforman un arco de unos 200 kilómetros, cuyo paisaje está dominado por playas de arena blanca, horizontes extensos y lugares llenos de una belleza sobrecogedora.
Cada isla, envuelta en encanto
La isla pequeña de Barra acoge toda la esencia de las Hébridas exteriores. Llena de playas salpicadas de aguas color turquesa, restos neolíticos y un fuerte sentimiento comunitario, este islote está tan alejado y aislado que sus habitantes siguen siendo católicos, ya que prácticamente se olvidaron de él cuando se instauró el protestantismo.
Una de las islas más grandes del grupo es Uist del Sur. Su costa occidental es de baja altura, con largas playas de arena clara; la oriental, en cambio, es montañosa. Mediante varios puentes esta isla se comunica con Uist del Norte, pero en el camino se pasa por Benbecula, una isla dominada por la División de Misiles de las Fuerzas Armadas británicas. Uist del Norte, por su parte, está repleta de canales formados por el mar. Ahí se sitúa uno de los entornos más fascinantes del neolítico, la cámara mortuoria de Bharpa Langas.
Uno de los paisajes más extraordinarios de este archipiélago lo conforma Harris. Esta isla tiene un paisaje muy variado, ya que cuenta con montañas, playas, dunas y una costa rocosa, con lo que se diferencia del resto de las Hébridas exteriores. Además, en Harris se teje a mano el mejor tweed, tejido que se usa para elaborar el kilt o falda escocesa.
Por último, Lewis, la mayor de las islas y la más septentrional, cuenta con un gran número de lagos y crofts (recintos de tierra vallados acondicionados para la agricultura) en su zona norte. En su paisaje destacan monumentos megalíticos como el formado por las piedras de Callanish. Se trata de una cruz realizada con 54 cantos rodados, construida al menos hace cinco mil años.
Lewis es la más enigmática de estas islas y su población es muy conservadora y religiosa. Se dice que ahí se guardan las raíces culturales escocesas más auténticas.
