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Reportajes
Verona, ciudad romántica y monumental








Verona, capital de la provincia del mismo nombre, es una ciudad del norte de Italia, en la región de Véneto. Situada estratégicamente entre Milán y Venecia, a orillas del río Adigio y a escasos kilómetros del lago Garda, es uno de los destinos turísticos más atractivos del país gracias a sus tesoros arquitéctónicos y al romanticismo que la rodea.
2008/05/23
Conocida también como la ciudad del amor, no en vano esta ciudad es el escenario de la famosa tragedia de amor protagonizada por Romeo y Julieta, el paseo por Verona ofrece una mezcla agradable de arte y romanticismo.
El legado arquitectónico que atesora, sin duda uno de los grandes atractivos de esta ciudad, se lo debe a su pasado. Al ser una colonia romana, y posteriormente ser invadida por ostrogodos, lombardos y francos, la ciudad es en la actualidad una mezcla de arte romano, renacentista y medieval. De hecho, gracias entre otras cosas a los numerosos edificios y monumentos históricos que conserva, Verona está considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Los castillos, puentes, plazas, iglesias... convierten el paseo a pie por Verona en un auténtico placer.
Uno de estos valiosos monumentos lo encontraremos precisamente en la entrada a la ciudad. El Ponte Pietra. Es una de las construcciones romanas que aún se conservan en Verona. Ha sido restaurado en varias ocasiones, la última en 1945, tras ser destruido en la Segunda Guerra Mundial. Otro puente que debemos visitar es el Ponte Scaligero, del siglo XIV, que también tuvo que ser construido tras los bombardeos que sufrió la ciudad en la citada guerra.
Este puente forma un conjunto fortificado con el Castelvecchio, un espectacular castillo levantado en el siglo XIV que se divide en dos partes separadas por un pasadizo. Hoy en día alberga el Museo Cívico de Castelvecchio.
Otro de los edificios de interés es la catedral de Verona. Construida sobre las ruinas de dos iglesias paleo-cristianas que un terremoto destrozó en 1117, destaca por la variedad de estilos; tiene una fachada románica, la nave es gótica y el campanario clásico renacentista.
La otra edificación religiosa que merece la pena visitar es la Basílica de San Zeno, patrón de la ciudad. Esta iglesia románica del siglo XII está considerada una de las más importantes del norte del país. En el pórtico destacan dos espectaculares puertas de bronce con escenas bíblicas.
Pero sin duda entre los numerosos y valiosos edificios de la ciudad hay uno que destaca por encima del resto. El anfiteatro Arena. Situado en la Plaza Brá, la finalización de su construcción data de mediados del siglo I. Con 139 metros de largo, 110 de ancho, 44 filas de gradas y capacidad para veinticinco mil personas, es uno de los más grandes y mejor conservados anfiteatros romanos. Gracias a la buena acústica de la que goza, en la actualidad sirve de escenario para múltiples representaciones líricas.
La Casa de Julieta es el lugar de Verona que más visitantes atrae al año. Situada en la Via Capello, es la casa en la que supuestamente vivía la protagonista de la historia de amor de Shakespeare. Sobresale un balcón (desde el que se supone se asomaba Julieta para ver a Romeo) y debajo del mismo hay una estatua de Julieta. Pese a que hay dudas sobre la veracidad de esta historia, son innumerables los enamorados que visitan este lugar cada año.
No podemos finalizar nuestro recorrido sin visitar las numerosas plazas que hay en Verona, como por ejemplo la Plaza delle Erbe. Lo que antiguamente era un foro romano, es en la actualidad una espectacular rodeada de palacios y casas antiguas. Situada en el centro de la misma, destaca la fuente de la Madonna Verona, con una estatua femenina sobre ella. Además, esta plaza también alberga la columna del Mercado y la columna de San Marcos. Otra plaza de obligada visita es la Plaza dei Signori, en la que podremos contemplar un monumento dedicado a Dante, el Palazzo della Regione, el Palazzo del Governo y la Loggia del Consiglio.
(Fotos: Wikipedia)
