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Reportajes
Bristol, una ciudad con mucha historia







El nombre de la ciudad proviene del inglés antiguo Brycgstow (en inglés actual Bridgetown, literalmente "ciudad del puente"). El río Avon atraviesa la ciudad y desemboca en el puerto de Bristol, uno de los más importantes de Inglaterra. A partir del año 1247, comenzó a expandirse y, en el siglo XIV, llegó a ser una de las principales ciudades de Inglaterra.
2008/05/30
Uno de los iconos de Bristol es su Catedral. Los visitantes que se acerquen hasta la Catedral encontrarán sus puertas abiertas todos los días del año, de 8:00 a 18:00. Podría decirse que este edificio es el corazón de la historia, la cultura y la tradición de Bristol. Fue fundada como Abadía en 1140 y se convirtió en Catedral en 1542; desde entonces, el aspecto del edificio ha cambiado mucho, es una construcción espléndida.
La Iglesia St Mary Redcliffe es una de las iglesias más bellas de toda Inglaterra y uno de los mejores ejemplos de la arquitectura gótica del país. La iglesia se fundó en el siglo XIII y su construcción se prolongó durante 200 años. Fue edificada gracias a las aportaciones de los comerciantes de Bristol. Los días de verano, la iglesia no está abierta los fines de semana.
La Abadía Glastonbury tiene un gran valor histórico, ya que se trataba de la abadía más importante y próspera de Inglaterra. Lo que hoy podemos observar son solo las ruinas de lo que fue en una época, pero están muy bien conservadas y el entorno es fantástico. Se encuentra algo escondido en el centro de la ciudad, rodeado de 36 acres de hermosos jardines y estanques.
También son numerosos los castillos y lugares históricos que existen en Bristol. El Castillo Blaise es quizá el más conocido. Se trata de una mansión del siglo XIX, rodeada de 400 acres de zona verde. El museo guarda piezas muy interesantes con siglos de antigüedad: servicio y baños victorianos, piezas de cocina y de lavandería, maquetas de trenes, muñecas, juguetes, vestidos... Dar un paseo por los inmensos jardines que rodean el lugar es una experiencia muy recomendable igualmente. El castillo, que se menciona en el libro Abadía Northanger, de Jane Austen, se abre al público durante unas horas algunos domingos de verano; desde arriba, observaremos la bandera ondeando y disfrutaremos de unas vistas magníficas.
Otro lugar con gran encanto que no podemos perdernos es el Red Lodge. Esta casa isabelina de 400 años de antigüedad ha sido restaurada numerosas veces. Está situada junto a la Casa Real donde una vez se alojó la Reina Isabel I y se considera el "tesoro oculto" de Bristol. En su interior alberga la Gran Habitación de Roble, una de las habitaciones más espectaculares de toda la zona oeste. Se accede por una escalera de caracol hasta la entrada; una vez dentro, los fascinantes artesonados de roble, las decoraciones de escayola en el techo y la gran chimenea esculpida nos cautivarán. En el piso de abajo, encontraremos la recepción y la sala de imprenta, de estilo georgiano. El Red Lodge está abierto al público de sábado a miércoles.
Para terminar, el Jardín Botánico de la Universidad de Bristol puede resultar un lugar muy interesante. En este parque de 5 acres, se cultivan unas 4.500 especies de plantas, pertenecientes a 200 familias de plantas. Es difícil encontrar tanta variedad en Bristol o alrededores. El jardín alberga numerosas colecciones, como por ejemplo: plantas autóctonas o plantas del sudoeste del país en peligro de extinción, plantas medicinales chinas, plantas de Sudáfrica y Nueva Zelanda...
(Fotografías: Portada y 1: Wikipedia; 2, 3, 4, 5, 6 y 7: Visitbristol)
