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Rutas por Euskal Herria
Alegría-Dulantzi, escapada con encanto religioso







En plena Llanada Alavesa y a tan solo 14 km de Vitoria-Gasteiz, encontramos la localidad de Alegría-Dulantzi. Esta población, de unos 2000 habitantes, aún conserva grandes edificios del pasado que comparten espacio con las nuevas construcciones. Esta semana nos trasladaremos a ese pasado empapándonos de toda la historia y arquitectura que esta localidad alberga.
2008/08/29
La Villa de Alegría, situada en el centro del valle de Dulanci, fue fundada por Alfonso XI de Castilla en 1337 con el nombre de Alegría de Dulanci. El nuevo núcleo surgió por petición expresa de una serie de aldeas cercanas, cuya población se desplazó a la Villa.
El conjunto urbano de carácter medieval se encuentra, al igual que en otras villas, formando calles paralelas unidas mediante otras perpendiculares, tomando una forma ligeramente oval. Algunas de las casas que mejor conservan las características en cuanto a su antigüedad son las que pueden verse en la calle Mayor. Unas son del tipo de alforja, con el cuerpo superior saledizo, otras con fachada lisa, y edificios que se remontan al siglo XVI o XVII que tienen portada de sillería con arco de medio punto. Otras con una arquitectura diferente, que en ciertos casos se asemejan más a las casas hidalgas, son propias de los siglos XVIII y XIX. El edificio del Ayuntamiento, por ejemplo, es obra del siglo XVIII, con las peculiares características de las Casas Consistoriales que se edificaron en Euskal Herria, con la entrada porticada y una gran balconada corrida en la primera planta.
La iglesia parroquial de San Blas se alza en la parte alta de la Villa. La obra de fábrica es propia del siglo XVI, con una planta de cruz latina, y bóvedas propias de momentos góticos tardíos con algunas claves con imágenes de santas, propias del siglo XVI. La entrada actual del templo, así como el pórtico que la cubre, son de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX. La torre es también neoclásica, siendo uno de los ejemplares más esbeltos de la Llanada Alavesa. Su retablo mayor es obra de la primera mitad del siglo XVII. Es de arquitectura clásica romanista, que apunta hacia el barroco en algunos detalles. En el centro del retablo está la imagen de la Inmaculada.
A la entrada de la villa se encuentra la Casa de los Gaona, linaje arraigado a la villa desde la fundación de la misma y luego entroncado con el de los Lazcano. El Convento de Santa Clara, próximo a la casa de los Gaona, nació como un adosado a una de las casas que el abad de Uturgoyen, en 1581, cedió para que unas beatas se retiraran a vivir en clausura. Posteriormente se integraron en la orden de Santa Clara.
Para finalizar este recorrido religioso, nos acercaremos a una de las muchas ermitas que existen en las proximidades del municipio. La que hoy ha llamado nuestra atención, es el Santuario de Nuestra Señora de Ayala. Es una edificación de un románico tardío, del siglo XIII. Su portada es sobria de carácter cisterciense, propia de aquellos momentos. Son varios los ventanales que tiene, siendo el más interesante el del lado sur, con decoración vegetal y de rostros humanos. La imagen de Ntra. Sra de Ayala es una bella escultura que aparece sentada. Es del gótico avanzado, aunque muestra reminiscencias románicas. Esta ermita es paso obligado de los peregrinos compostelanos en el camino que cruza la Llanada Alavesa.
(Fotos: www.alegria-dulantzi.net)
