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Rutas por Euskal Herria
Valle del Roncal, un lugar que posee un gran encanto




El río Esca, que desagua en el pantano de Yesa, es el hilo conductor del valle del Roncal. El valle cuenta con siete villas y, en todas ellas, se puede saborear la tradición y la cultura de este valle, que ha sabido conservar todo su encanto.
2004/06/21
La localidad de Burgui es la primera en recibir al visitante. Su puente romano con sus arcos, que todavía hoy en día sigue en uso, sirve para atravesar el río Esca, que recorre con sus frías aguas todo el valle. En Burgui se puede encontrar la iglesia de San Pedro, que conserva en su interior el antiguo órgano del Monasterio de Leyre.
Siguiendo el cauce del río, se encunetra Vidángoz, un pueblo muy pequeño que ha sabido conservar todo su encanto y esencia. Lo mismo ocurre con la localidad de Garde. Aquí se puede acercar hasta la iglesia de Santiago, donde se venera a la Virgen de Zuberoa.
El Roncal es la capital del valle. Pero este pueblo es sobre todo conocido por ser la cuna del tenor Julián Gayarre. Este tenor del siglo XIX. murió muy joven, pero fue muy conocido en todo el mundo. Actuó en los cinco continentes y sus vecinos le han dedicado un pequeño museo. El Roncal es un pueblo de construcción pirenaica. En las casas destacan las chimeneas cilíndricas, que cuentan con una pequeña cubierta para que no entre la nieve.
Pero la población más destacada del Roncal es Isaba. Tanto en invierno como en verano miles de visitantes recorren sus estrechas y empinadas calles en busca de tranquilidad y contacto con la naturaleza. Y es que, Isaba se encuentra casi en el interior del pirineo navarro y a las puertas de montes como la Mesa de los Tres Reyes y Anie.
Desde Isaba se puede ascender hasta Belagua, y de allí, pasar la frontera para adentrarse en Francia. Cabe destacar, que en esta zona se realiza todos los años el "Tributo de las tres vacas". Se trata de una curiosa tradición, en la que los roncaleses y sus vecinos del valle bearnés de Barétous celebran un ritual muy especial. Los bearneses entregan tres vacas a sus vecinos de Navarra como pago por la utilización de los pastos de las alturas.
