Clasificación y filogenia de los seres vivos
Clasificación linneana
El método de clasificación establecido por Linneo utiliza la especie como unidad básica. Además definió los taxones, unidad de clasificación o agrupaciones jerarquizadas de los seres vivos. Los diferentes taxones aceptados en la actualidad son, de menor a mayor: la especie, el género, la familia, el orden, la clase, el phylum y el reino. Un taxón de una categoría superior incluye uno o más taxones de categoría inferior. Así, varios géneros similares se pueden agrupar en una familia; varias familias, en un orden; y varios órdenes, en una clase. El taxón superior es el reino que contiene todos los tipos que poseen un mismo patrón de complejidad estructural. Por último, propuso la nomenclatura binominal.
La parte de la Biología que define en taxones a los seres vivos se denomina taxonomía, y la que estudia la agrupación y jerarquización de estos taxones se llama sistemática.
Linneo estableció una clasificación de los seres vivos un siglo antes de que Darwin formulara su teoría de la evolución (ver t12). Por tanto, consideraba que cada especie era inmutable y un producto de la creación divina. La clasificación tradicional, heredada de Linneo, no está basada en criterios evolutivos.Clasificación evolutiva
Las ideas de Darwin tuvieron una repercusión inmediata en los científicos dedicados a la sistemática. Era necesario reflejar en los sistemas de clasificación las relaciones evolutivas entre especies. El principal problema consiste en la elección de los caracteres cuya comparación ha de servir para determinar la clasificación del organismo. Necesariamente las características elegidas han de ser significativas en la historia evolutiva del grupo al que pertenece el organismo.
Se han propuesto distintos métodos para hacer más objetivas las clasificaciones, pudiendo destacar entre ellos:
- La taxonomía numérica se basa en la comparación de un gran número de caracteres del fenotipo de los organismos.
- La taxonomía cladística considera que cada etapa importante desde el punto de vista evolutivo produce una bifurcación que da lugar a dos taxones hermanos.
- La taxonomía evolutiva utiliza las categorías taxonómicas tradicionales, pero poniendo mayor énfasis en las relaciones evolutivas que en las relaciones morfológicas estrictas.
El árbol filogenético de los seres vivos
Hasta mediados del siglo XX, la mayoría de los biólogos se limitaba a dividir el mundo de los seres vivos en dos reinos: el de las plantas y el de los animales. Sin embargo, muchos sistemáticos observaron que ciertos organismos, como las bacterias y los hongos, diferían más de las plantas y de los animales de lo que lo hacían estos dos últimos reinos entre sí.
Ernst Haekel (1834-1919) hizo varias propuestas para la creación de un tercer reino, los protistas, separando de las plantas y los animales a los organismos más primitivos, lo que implicaba aceptar que los organismos superiores habían evolucionado a partir de los antecesores protistas.
Posteriormente, como consecuencia de los avances técnicos, sobre todo en bioquímica y microscopía, se fueron revisando las clasificaciones anteriores, hasta llegar a la propuesta por Lynn Margulis, que estableció cinco reinos:- El reino de los móneras: lo forman seres unicelulares procariotas, es decir, que carecen de núcleo celular. Son las arqueobacterias y las eubacterias.
- El reino de los protoctistas: abarca a seres eucariotas (con núcleo), heterótrofos unicelulares de digestión interna, como los protozoos, o autótrofos fotosintéticos, unicelulares y pluricelulares de organización talofítica (sin tejidos), como las algas.
- El reino de los hongos: son seres eucariotas, unicelulares o pluricelulares, de organización talofítica, de nutrición heterótrofa y digestión externa.
- El reino de las plantas o metafitas: lo constituyen los organismos eucariotas, pluricelulares con tejidos diferenciados y con nutrición autótrofa fotosintética, como los musgos, los helechos y las plantas superiores o espermatófitos.
- El reino animal o metazoos: abarca los seres eucariotas, pluricelulares con tejidos bien diferenciados y de nutrición heterótrofa. Por ejemplo: moluscos, artrópodos, equinodermos, etcétera dentro de los animales invertebrados. Dentro de los vertebrados, peces, anfibios reptiles, aves y mamíferos.
Los virus se encuentran en la frontera entre materia viva y materia inerte.
Los cinco reinos de seres vivos.
Tasonomía
Mediante la taxonomía se proporciona un nombre y un apellido en latín a cada uno de los seres vivos del planeta. El naturalista sueco Carl Linneo acometió en el siglo XVIII la titánica labor de clasificar todas las especies vegetales del planeta. Lo hizo tan meticulosamente que hoy seguimos usando su sistema, ampliado además a los otros cuatro reinos de la naturaleza. El método de Linneo consiste en dar a cada ser vivo un nombre (en mayúsculas), que se refiere al género al que pertenece, y otro (en minúsculas), que destaque alguna cualidad característica de su especie.
Nomenclatura binominal
Cada uno de los tipos de seres vivos viene definido por los dos taxones inferiores, el género y la especie, que deben recibir un nombre en latín. El nombre del género es un sustantivo singular y el de la especie suele ser un adjetivo que ilustra un rasgo distintivo de la especie. Ambos se escriben en letra cursiva. Para completar la nomenclatura binominal de los seres vivos, a continuación del nombre específico debe ir el nombre de la persona que describió formalmente la especie y a continuación el año en que fue descrita.
La filogenia molecular
Otra manera de clasificar a los seres vivos es en grandes agrupaciones o dominios basados en la información que proporciona el estudio de ciertas moléculas, como las proteínas y los ácidos nucléicos.
La filogenia molecular más precisa se basa en el análisis molecular o secuenciación de los ácidos nucleicos, principalmente del ARN ribosómico. Según ésta, se determina la existencia de tres dominios de seres vivos:
· Los Archae, que agrupa a todas las arqueobacterias.
· Las Bacteria, donde se incluyen todas las eubacterias.
· Los Eucarya, donde tienen cabida todos los demás seres vivos, es decir, los eucariotas.