BIOLOGÍA

Las plantas

Se considera que las algas verdes fueron las antecesoras de las plantas. Sin embargo, a diferencia de las algas, las plantas terrestres presentan tejidos diferenciados. Al colonizar el medio terrestre, las plantas tuvieron que enfrentarse a múltiples problemas: soportar su propio peso, proteger sus tejidos de la deshidratación, obtener agua y nutrientes del suelo y transportarlos hasta las hojas. Este movimiento hacia al medio terrestre tuvo un enorme impacto en el diseño de su fisiología, viéndose reflejado en la diferenciación de los tejidos y órganos.

Los briófitos

Una de las vías utilizadas para la conquista del medio terrestre tendió a potenciar el gametofito o fase haploide del ciclo biológico alternante. Aparecieron los briófitos (musgos y hepáticas), que persisten desde el devónico (hace 350 millones de años). La generación gametofítica es la que presenta mayor desarrollo mientras los esporofitos quedan reducidos a las cápsulas que viven sobre el gametofito y que tienen función reproductora.

Los briófitos se localizan en ambientes muy húmedos. Aunque se considere a los briófitos plantas terrestres, no han conseguido independizarse del medio acuático.

Los pteridófitos

En la conquista del medio terrestre se desarrolló otra línea evolutiva que tendió a la potenciación del esporofito o fase diploide, como forma predominante del ciclo. Esta estrategia originó los pteridófitos; helechos, licopodios y equisetos.

En estos vegetales, el esporofito evoluciona rápidamente y adquiere las siguientes características:

  • La presencia de tejido conductor y la mayor rigidez, lo que le hace más adecuado para colonizar el medio terrestre. Los tejidos encargados de la conducción o transporte de sustancias a lo largo de la planta son todavía algo primitivos, pero se pueden encontrar verdaderos tubos de conducción de fluidos que dan al vegetal una cierta resistencia mecánica.
  • Las esporas presentan una cubierta que las hace muy resistentes a factores adversos, y a la vez les permite una amplia difusión. A medida que las plantas ganan altura, el viento coopera en la dispersión de las esporas.
  • Presentan una cutícula gruesa e impermeable que permite cierto aislamiento respecto a las variaciones ambientales externas.

A pesar de las importantes mejoras en su organización, estas plantas todavía siguen siendo propias de lugares húmedos. Esto se debe a que la capacidad de regular las pérdidas de agua todavía no está bien perfeccionada y en su ciclo reproductor es imprescindible el agua para transportar a los gametos masculinos hacia el gameto femenino y poder realizar la fecundación.

Espermatófitos (plantas con semillas)

En ciertas épocas de la historia de la Tierra, en las que el clima era mucho más húmedo, cálido y constante, los pteridófitos llegaron a tener un gran desarrollo y extensión. Sin embargo, la definitiva colonización del medio terrestre no tuvo lugar hasta la aparición de las plantas con semilla o espermatófitos. Esto fue posible gracias al desarrollo de una serie de nuevos caracteres que les permitieron independizarse de la humedad y subsistir en climas y ambientes mucho más constantes. Entre las mejoras funcionales derivadas del enriquecimiento de los tejidos se pueden destacar las siguientes:

  • Aislamiento de los tejidos internos del medio exterior con el fin de evitar la pérdida de agua. Se impermeabilizan las cubiertas celulares con sustancias como la cutina o la suberina.
  • Adquisición de consistencia, que le permite ocupar una cierta altura por encima del suelo. Esto facilita un mejor aprovechamiento de la luz solar y un mejor intercambio de gases con el medio. Sustancias como la lignina dan a la planta consistencia y elasticidad, permitiendo mantener una posición erecta.
  • Desarrollo de estructuras capaces de captar el agua del suelo, como la rizodermis, tejido especializado para la absorción que cubre las zonas apicales de las raíces.
  • Desarrollo y mejora del sistema de transporte de agua y nutrientes a todas las células de la planta. Aparecen los auténticos tejidos conductores: leñoso o xilema, que transportan la savia bruta, y liberiano o floema, que transportan la savia elaborada.
  • Reducción del gametofito al mínimo, ya que es una fase delicada y con dependencia del agua. Se desarrolla una nueva estructura, la flor, como aparato reproductor, y se adopta una nueva forma de dispersión de la planta, la semilla. El esporofito forma dos tipos de esporas de diferente tamaño: la microespora, que origina el gametofito masculino o grano de polen y la megaespora, que da lugar a un gametofito que nunca abandona la planta madre, que proporcionará la ovocélula. Tras la fecundación, se formará el cigoto, que dará lugar el embrión que quedará protegido en la semilla.

Las gimnospermas

Son plantas leñosas que tienen semillas al descubierto. Este grupo incluye las coníferas, caracterizadas por sus piñas o conos. La dispersión del polen se realiza por medio del viento (anemófila), de forma que se genera gran cantidad de polen.

Estructuras reproductoras del pino.

Las angiospermas

El gran adelanto evolutivo de las angiospermas es el desarrollo de la semilla en el ovario, formando el fruto. En este grupo se encuentran las flores más evolucionadas y los mecanismos más específicos de polinización y dispersión de las semillas.

Comienza una polinización selectiva realizada por los insectos, lo que promueve un desarrollo de las flores (colores, olores, etcétera.), que atrae a determinados insectos. Una característica distintiva de las angiospermas es la doble fecundación.

Las angiospermas comprenden en la actualidad más de trescientas mil especies que se clasifican en dos grandes grupos:

  • Las plantas dicotiledóneas: al germinar la semilla desarrollan una plántula con dos cotiledones, que adquieren clorofila y actúan como hojas.
  • Las plantas monocotiledóneas: poseen un solo cotiledón y surgieron a partir de las dicotiledóneas. Su porte es generalmente herbáceo.

La aparición de la organización pluricelular

A medida que los organismos aumentaron su tamaño se plantearon nuevos problemas. Al aumentar el número de células, cada célula ya no está cerca del medio externo y no tiene acceso directo a los nutrientes y a la eliminación de residuos. Es necesario crear un medio interno de composición similar al externo que bañe las células y las permite intercambiar sustancias. El medio interno, para mantener la misma composición que el externo, ha de estar en contacto con él. Las células empiezan a especializarse en determinadas funciones, diferenciándose en los tejidos.

 

Dependencia del agua de los briófitos

· En la reproducción se forman gametos con flagelo que requieren un medio acuático para alcanzar y fecundar la ovocélula.

· Son plantas sin tejido vascular o conductor. El agua y los nutrientes penetran por la superficie de la planta, pasando lentamente de unas células a otras y no se puede transportar a largas distancias.

 

Los hongos, un reino aparte

Durante mucho tiempo, los hongos se incluyeron dentro del reino de las plantas. Sus paredes celulares y la reproducción mediante esporas son dos características típicamente vegetales. Sin embargo, la ausencia de clorofila y la nutrición heterótrofa los separan claramente del mundo de las plantas. Los hongos se consideran un reino propio con más de ciento veinte mil especies.

Algunos son unicelulares, como es el caso de las levaduras, y otros pluricelulares, formados por filamentos ramificados o hifas, agregados alrededor de una masa denominada micelio.

Se cree que su origen pudo ser de algún antecesor común de las células flageladas, que utilizan azufre inorgánico o nitrógeno como fuente de energía (quimiótrofas), evolucionaron después hacia el saprofitismo (alimentación de materia orgánica muerta). Algunas líneas evolutivas se hicieron parásitas, salieron del agua y evitaron la desecación, al vivir en el interior del hospedador.