CULTURA VASCA

Etsai

El nombre Etsai significa diablo y enemigo; también un genio que hace su aparición, desempeñando funciones de magisterio en las cavernas Lezia (Sara) y Akelarren-leze (Zugarramurdi).

Este genio subterráneo ha sido llamado también Iraunsuge "dragón". Se cree que la cueva de Sara, llamada Lezia, tenía su escuela antiguamente. En ella enseñaba en poco tiempo las ciencias, las artes y las letras, haciendo competencia a las universidades de Salamanca y otros lugares. En esa caverna realizaron sus estudios Axular, su hermano y otros compañeros.

El pago que les exigía a sus discípulos por la enseñanza y por el hospedaje, al cabo de los estudios, era que se quedara como cautivo suyo para siempre uno de ellos, es decir, aquél en quien recayera esta suerte en el txotx-ala-motx, juego en el que sale ganando quien saque el palo mayor de los varios que les presentan a los jugadores.

El tema de Etsai que tiene una escuela en la que imparte cuantos conocimientos enseñan las universidades reaparece en varias leyendas, si bien asociado a otras narraciones complementarias. He aquí la leyenda de Atarrabi:

Según la versión de Ordizia, Atarrabi era el hijo bueno de Marimundiko y junto a un hermano más joven, realizó sus estudios en la escuela de Etsai. Al terminar sus cursos, uno de los escolares tenía que quedarse para siempre al servicio del diablo. Echaron a suertes y le tocó al hermano de Atarrabi quedarse con el diablo. Pero Atarrabi se compadeció de su hermano y se quedó en su lugar como esclavo de su infernal maestro.

Etsai

Axular

Existen otras variantes de la leyenda precedente. Las que se han concentrado alrededor de Axular es una de las que presentan peculiaridades que merecen ser señaladas.

El genio Etsai sentó cátedra en la caverna de Zugarramurdi. Allí fueron a estudiar Don Juan, Ondarribio, Arruit y Axular junto a otros compañeros. Al final de los estudios, el tributo que exigía al conjunto de sus discípulos era que uno de ellos se quedara con él para toda la vida.

A un hermano de Axular le tocó en suerte quedar en poder del diablo Etsai. Pero Axular, compadecido de su hermano, se comprometió a quedar en su lugar. Éste fue obligado por el diablo a realizar un trabajo interminable por lo que intentó huir. Cuando Axular tenía un pie fuera de la cueva, fue visto por el diablo quien le lanzó un garfio de hierro. La ganzúa alcanzó la base de un talón y la sombra del fugitivo, únicas cosas de Axular que aún no habían salido de la jurisdicción del diablo.

El diablo no estaba satisfecho con solo el talón y la sombra de Axular y deseaba castigar más a éste. No tardó mucho que se le presentase una ocasión propicia para ello. Un aldeano de la comarca buscaba sus vacas en los contornos de la caverna de Zugarramurdi. Un hombre de agradable aspecto, portando un paquete en sus manos, se le presentó en la entrada de la cueva y le dijo: "yo te enseñaré dónde están tus vacas, si tú te comprometes a llevar este paquete al cura de Sara".

El vaquero de Zugarramurdi presentó a Axular el paquete del señor de la cueva, explicándole dónde y cómo recibió el encargo. Éste abrió el paquete y, dirigiéndose al portador, le ordenó que esparciese alrededor del tronco del árbol las rojas cintas de seda que habían venido doblados en el paquete. Así lo hizo el aldeano y al instante el árbol cayó extirpado.

En otra versión de la leyenda de Etsai, popular en Zugarramurdi, son tres hermanos llamados Atarrabio, Arruit y Don Juan los que hacen sus estudios en la escuela del diablo situada en Lezia o caverna de Sara.

Mikelats

Mikelats, por su parte, es el hijo maléfico de Mari, hermano de Atarrabi. Éste es de signo contrario, símbolo del bien moral. Atarrabi llegó a ser guardián de un pueblo y cura de una iglesia. Mikelats quiso destruir los trigales de dicho pueblo (Sara, según cierta leyenda de esta localidad); pero Atarrabi (Axular según otras versiones) opuso su oración o conjuro contra la fuerza mágica de aquél y salvó las cosechas de los suyos. Mikelats, como Mari, forma las tormentas y conduce los pedriscos que dañan a los rebaños y destruyen las cosechas.