Errolan
Cuentan en Zalba (valle de Arragoiti) que pasó su juventud hasta los dieciocho años en una cueva, alimentándose con la leche de una cabra que tenía consigo, y que a esa alimentación debió principalmente su gran fuerza.
Errolan vino con Carlomagno a la conquista de Navarra y se propuso demoler la iglesia de un pueblo cuando ésta se hallaba llena de fieles. Para ello, subió a la cumbre del monte llamado Iga de Monreal con la intención de arrojar desde allí una enorme piedra sobre la iglesia. Pero, al hacer el último esfuerzo, resbaló con estiércol, y la piedra y Errolan rodaron hasta la localidad de Urrotz, donde se conserva aún la piedra.
También en Erratzu una piedra llamada "Errolan-ena" tiene leyenda parecida a la de Urroz.
En el prado de Alta, por su parte, situado en la sierra de Aralar, se halla una piedra llamada "Errolan-arriya". Es una piedra, de tres metros, metida en gran parte en el suelo. Tiene figura antropomorfa, razón por la cual, y porque se halla en una región dolménica o posiblemente relacionada con los dólmenes vecinos, ha sido considerada como estatua fúnebre.
Según cuenta una leyenda de los pueblos del contorno, la piedra fue lanzada por Errolan, desde el alto de San Miguel de Excelsis contra el pueblo de Madotz. Pero se le enredó la ropa en el brazo y solo pudo darle impulso para salvar la mitad de la distancia que le separaba de aquel pueblo. Finalmente, la piedra cayó en Ata. En una de sus caras tiene seis surcos que parecen artificiales y que los habitantes de los pueblos vecinos lo ven como impresiones de los dedos de Errolan.
Por otro lado, en el término de Belarzinketa, situado en el monte Aritz de Leitza, existe una cueva llamada "Errolanleizea", cuya entrada se halla tapada con una enorme piedra caliza. Dicen que la piedra fue lanzada por Errolan desde el monte de Leitzaran con la intención de alcanzar con ella el santuario San Miguel situado en la sierra de Aralar. Pero se le rompió la honda en el momento de lanzar la piedra y éste cayó sobre la boca de la mencionada sima donde continúa todavía.
Piedras como la de Alta, parecidas a menhires, existen también en otra zonas dolménicas de Euskadi: Supitaitz o Suspentaitz del lado occidental de Aralar, Jentillarri (sobre Arraztaran), Saltarri (Alotza), Legaire (Entzia), Meats (Bidarrai), Ehiartze (Baigorri) y Otsaportillo (Urbasa).
"Errolanen-harri" es un peñón existente entre la montaña de Apanize y el collado Arniaga. Según se cuenta, a causa de una apuesta, fue lanzada allí por Errolan desde la cumbre de Apanize.
"Arrolanen betxia", por su parte, es la piedra que está en el monte de Bosmendieta, lanzada por Errolan desde el alto de Magdalena (Zuberoa). Existen otras dos, también supuestamente lanzadas por Errolan, en los montes de Ligi y de Etxebarre.
Finalmente existe una piedra de Errolan en el barranco Atekaitz, justamente en el camino que va de Itxasu al barrio Laxaga.
