Mairu
El término Mairu se encuentra, en nuestro país, bastante extendido como elemento de varios nombres de lugar y de otros: "Mayrumendia" (En Artajona de la edad media), "Mairubide" (Cerca de Manurga, Alava), "Mairuburueta" (término de Okoizta), Mairubaratz (Cromlechs de Oiartzun), "Mairuilarri" (Cromlechs de Zugarramurdi), "Mailarreta" o "Mairuilarrieta" (sobre la montaña Otsondo-Mondarrain), "Mairuetxe" (piedras del monte Buluntsa y el dolmen de Mendibe y el de la región de Okabe), "Mairuaran", "Mairuilhar" o "Maiilhar", "Mairukeri".
A los Mairu ha sido atribuida la construcción de algunas casas fuerte, como las de Irissarry, Donamarte (Lekunberri), Aphatea (Bussunarits), Logras (Zaro), Larrea y Lahostanea (Ispuru).
También se atribuye a los Mairu la construcción de dólmenes y cromlechs, como los de Ibañeta de Zugarramurdi, los de Oiartzun, los de Buluntsa...
Personajes de este nombre figuran en la leyenda de Baja Navarra, de Lapurdi y de la zona oriental de Gipuzkoa, con funciones constructivas. En otras zonas tales funciones van asociadas a otros nombres, como Moru, Mairi, Moro, Jentil, Maide, Lamina...
En algunas leyendas el brazo humano desecado o un hueso del brazo de Mairu tiene virtudes misteriosas. Su nombre es Mairu-beso, hueso de niño muerto sin bautismo. Según narraciones populares, el protagonista utiliza ese hueso como antorcha para alumbrar de noche y a veces para adormecer a los habitantes de la casa donde ese personaje quiere robar algo (Esta leyenda es conocida en la región de Garazi). Pero las leyendas, en las que figuran personajes que se sirven de huesos humanos para alumbrar de noche, también aparecen en los siguientes lugares: Meñaka (Bizkaia) y Ataun (Gipuzkoa)
Los niños no bautizados han sido considerados como mairu y, si morían en tal estado, eran enterrados, hasta hace poco, en las inmediaciones de la casa o en la huerta contigua de la misma.
