Herri kirolak (Deportes rurales)
- INFOGRAFÍA: Carreras de sacos
- INFOGRAFÍA: Lokotx biltzea, recogida de mazorcas
- INFOGRAFÍA: Barrenadores
El deporte rural vasco (Herri kirolak en euskera) es el término bajo el que se engloban diferentes modalidades deportivas que han surgido y se practican, sobre todo, en el medio rural de Euskadi, aunque algunos también tienen tradición, de una u otra forma, en otras partes del mundo.
Es destacable que en general todos los deportes rurales requieren una gran fuerza física y una gran resistencia. Entre los rasgos comunes de estos deportes, destacan la importancia que se concede a las apuestas y desafíos entre participantes y espectadores.
Casi todos estos deportes tienen su origen en actividades laborales del medio rural, y posteriormente se han transformado en actividades deportivas a partir de la competencia entre diferentes personas, por ver quién tiene mayor destreza en una actividad determinada.
Los deportes rurales se pueden clasificar básicamente en tres grupos: los relacionados con el trabajo, los que tiene que ver con la guerra, y los unidos a la religión y las fiestas.
Deportes rurales basados en el trabajo
Dentro de los deportes basados en el trabajo, se enmarcan el corte de troncos con hacha (Aizkolaritza), el levantamiento de piedra (Harrijasotzea), el arrastre de piedra por bueyes (Idi-dema o idi proba), los segadores (Segalariak), los corredores (Korrikalariak), las regatas de traineras (Estropadak), las carreras con chingas o lecheras (Txinga eroatea) y la recogida de mazorcas (Lokotx bilketa).
Deportes rurales que tienen que ver con la guerra
En este apartado se enmarcan el lanzamiento de palanca o de barra (Palanka), los corredores (Korrikalariak) al igual que en los deportes rurales basados en el trabajo y las modalidades locales de juego de bolos (Bolo jokuak).
Deportes rurales unidos a las fiestas
La pelota es el deporte rural que más relación tiene con las fiestas en Euskadi, y ha sido practicada desde antiguo en el territorio vasco. El juego original de carácter rural, se fue transformando en espectáculo al que acudía un público ciudadano para arriesgar una apuesta.
