Pastorala
- AUDIOA: Teatro popular, la mascarada.
- GRÁFICO: Tabla resumen
La pastoral era otra de las formas de expresión de la literatura oral: el teatro popular. Y al igual que otros géneros de la literatura, ha sido objeto de una evolución en el tiempo. En otra época las pastorales se hacían dentro de las iglesias, pero tras ser consideradas representaciones obscenas, tuvieron que cambiar de escenario.
LA PASTORAL
Dentro de la pastoral, la música y la danza cobraban gran importancia, pues determinaban el ritmo de la composición.
Con relación a los personajes, nos encontramos con una característica propia de la pastoral, el dualismo: los personajes eran buenos o malos. Entre los buenos se encontraban los ángeles, los sacerdotes y Dios, aunque este último nunca estaba presente, y una voz se encargaba de representarlo. Por el contrario, los malos siempre eran los enemigos de la época: los turcos, los franceses o los ingleses.
En cuanto a la música, las pastorales antiguas normalmente se ambientaban con cantos gregorianos, mientras los personajes aprovechaban para entrar, salir o cambiarse de ropa. La flauta y el atabal eran los instrumentos musicales por excelencia.
Del mismo modo, la danza era un elemento fundamental, al fin y al cabo, el eje de la pastoral.
Antiguamente, la pastoral se anunciaba por la mañana en la víspera de la celebración. Esto se hacía mediante un desfile que recibía el nombre de munstra. Cuando llegaban al escenario, un participante se encargaba de hacer la primera pheredika, es decir, saludaba a los asistentes y explicaba el mensaje de la pastoral que se iba a celebrar. Después comenzaba la pastoral. Las escenas estaban numeradas, para que la gente pudiera seguir mejor la historia, por un niño que se situaba junto a los músicos y se encargaba de mostrar los números que identificaban a cada una.
Al final, se hacía la última pheredika, en la que se resumía el mensaje de la pastoral y se hacía el saludo final.
Diferencias entre la pastoral moderna y la pastoral antigua
Al principio, eran sólo hombres los que participaban en las pastorales, y si alguna vez necesitaban una mujer, alguno de los actores masculinos se disfrazaba. En general, los escenarios eran muy pequeños y simples, debido a que carecían de recursos. Por el contrario, la pastoral moderna goza de grandes escenarios y fuertes medidas de seguridad.
Antiguamente los temas de la pastoral giraban alrededor de la Biblia y la historia de Francia, y sólo se cantaban salmos. Sin embargo, la pastoral moderna representa el entorno vasco y nos permite contemplar y escuchar grandes coros y orfeones.
Por ser un evento colectivo, todas las pastorales tienen muchísimo éxito. En general, son anónimas, ya que es el pueblo entero quien se encarga de prepararlas. Éstas comienzan por la mañana, con el desfile de los integrantes invitando a todos los pueblos vecinos; será por la tarde cuando se realice la función, a la que acude mucho público tanto del norte como del sur del País Vasco.
Diferencias entre el bertsolarismo y la pastoral
Para poder entender mejor la diferencia entre estos dos géneros literarios, veamos, en primer lugar, qué es lo que tienen en común:
- Los dos deben ser representados ante un público.
- Los dos cultivan la poesía: rima, ritmo y literatura oral.
- Los dos son géneros cantados.
- En los dos existe una introducción y una despedida.
Sin embargo, ambos se diferencian en varios puntos:
- El bertsolarismo comenzó como un desafío entre amigos en comidas populares, convirtiéndose más tarde en una competición pública, habitualmente realizada en la plaza del pueblo. Las pastorales, sin embargo, tienen su origen en el teatro religioso, y aunque también se interpretan en un lugar público (normalmente en la plaza), siempre se representan en un escenario construido sobre un tablado.
- Los bertsolaris se visten con ropa de calle, en cambio, los actores de las pastorales están disfrazados del personaje que están representando.
- La pastoral está en continuo movimiento, es un acto dinámico. El bertsolari, por el contrario, es una persona estática que no se mueve del sitio donde está cantando.
- La pastoral se compone de versos en suletino, mientras que aquellos que recitan los bertsolaris los encontramos en todos los dialectos del euskara.

