LITERATURA VASCA

Teatro del siglo XVIII

En la Europa del siglo XVIII (también llamado "Siglo de las Luces") surgió la Ilustración, que tuvo una gran influencia en España y alcanzó su mayor esplendor en Francia. El ansia de conocimientos (la Enciclopedia de Diderot es un buen ejemplo) y la revolución del pensamiento, con nombres como Rousseau, Montesquieu y Voltaire, se vieron completados por un movimiento artístico y literario: el neoclasicismo.

Teatro popular: la Ilustración

Euskadi también participó en estos cambios. Apareció el seminario de Bergara y los Caballeritos de Azkoitia crearon la Sociedad Vascongada de Amigos del País, una entidad que tenía como objetivo difundir la enseñanza y el aprendizaje (cultivo de la tierra, humanidades, física, química, lenguas modernas y clásicas).

En esta época, el género literario por excelencia era el teatro; tenía cierto carácter didáctico ya que se esperaba que con sus puestas en escena el pueblo aprendiera mientras se divertía. Xabier Munibe, conde de Peñaflorida y presidente de la Sociedad Vascongada de Amigos del País, fue uno de los grandes cultivadores de las artes escénicas. Su fusión de las tres unidades dramáticas (acción, tiempo y lugar) puede considerarse la gran novedad del teatro popular de la época.

Autores teatrales del XVIII

Pedro Ignacio de Barrutia

Sabemos muy poco del alavés Pedro Ignacio de Barrutia. Nació en Aramaio en 1682 y murió en Arrasate en 1759. Sobretodo es conocido por su obra teatral, Accto para la noche buena, que R.M. Azkue editó por primera vez en la revista Euskalzalea en 1897 (con el título en euskara: Gabonetako Ikuskizunak). Es la primera obra teatral de la parte occidental de Euskadi. Su estilo mantiene estrechos vínculos con las pastorales, no debemos olvidar que ambos son géneros populares, tienen un solo acto y no respetan las unidades de espacio y lugar. Sin embargo, también existen ciertas diferencias: en la obra del alavés no es tan notable la dualidad entre los malhechores y los personajes benévolos y, por otra parte, es mucho más breve (500 estrofas frente a las 1.500 de las pastorales).

Gabonetako Ikuskizunak está escrita en verso y utiliza un euskara rodeado de expresiones castellanas. El fin didáctico del teatro hace que Barrutia emplee un idioma muy sencillo, impregnado de humor y lleno de expresiones populares dentro de versos de distinta métrica. La obra tenía como objeto explicar el misterio navideño, mientras escenificaba a la sociedad arrasatearra.

Xabier Munibe, conde de Peñaflorida

Xabier Munibek nació en el palacio Insausti de Azkoitia y estudió en Francia con los jesuitas hasta los dieciocho años. En el palacio solía rodearse de amigos para hablar sobre temas culturales. Cuando anochecía, y con la intención de alegrar esas reuniones, organizaba actos musicales y teatrales, impulsados, creados, representados y dirigidos por él. El borracho burlado fue uno de estos actos. En él, los diálogos están en castellano, pero las partes cantadas están en euskara. Es una obra cómica y musical, con estructura argumental simple y divertida, que intenta enseñar divirtiendo, y aspira a que el público aprecie la lengua vasca.

Munibe escribió también Gabon Sariak (1762), una serie de canciones navideñas pensadas para ser entonadas en la parroquia de Azkoitia.