LITERATURA VASCA

Literatura del siglo XIX

La literatura vasca durante el siglo XIX recoge las corrientes dominantes en Europa y las lleva a su terreno, poniendo las bases de una identidad literaria particular que se desarrollará plenamente durante el siglo XX. Así, son de capital importancia los movimientos poéticos que pretenden desarrollar una poesía popular basada en el euskara. En consecuencia, será el trabajo de los famosos bertsolaris el que marque la pauta poética. Dentro de la narrativa, la novela costumbrista dominará el panorama, y en teatro el grupo El Trueno marca el camino de la nueva identidad de la literatura vasca.

El siglo XIX es una época repleta de incidentes, guerra y confusión. En lo que se refiere a la literatura, los escritores vascos están influidos por sus colegas españoles o franceses.

Al mismo tiempo, tanto en Iparralde como en Hegoalde, tiene lugar un renacimiento similar al romanticismo.

En Iparralde se lleva a cabo un renacimiento de la poesía caracterizado por:

  • Los Juegos Florales.
  • Aumenta el número de los que se dedican a recopilar el folclore.
  • Surgen publicaciones semanales.
  • Bonaparte fomenta la literatura y la lengua.

En Hegoalde es también un siglo fructífero donde se diferencian tres periodos:

  • 1800-1839: es la época conocida con el nombre de Escuela de Larramendi. Se publican obras que tienen fines religiosos.
  • 1839-1876: se presenta un descenso en a la cantidad de obras literarias. De hecho, la época de la Escuela de Larramendi ha finalizado.
  • 1876-1900: en 1876 los fueros son abolidos y, sobre este tema, se hacen muchos versos. En general, destacan dos centros culturales: San Sebastián (teatro vasco, poetas, escritores, revistas) y Bilbao (Azkue, Arana...).

Novela vasca: desde sus inicios hasta la novela moderna

En el siglo XIX se dieron varios factores extralingüísticos que no podemos dejar de mencionar. Nos encontramos con una cultura que se está expandiendo, debido a que el analfabetismo cada vez es menor, y la gente está ansiosa por adquirir nuevos conocimientos.

Como consecuencia crece la afición por la lectura, sobre todo en euskara. Si bien hasta entonces la literatura se basaba en el lenguaje oral, ahora la forma escrita adquiere cada vez más fuerza. Sumado a todo esto, es una época en la que nacen infinidad de revistas culturales.

Sin duda es el mejor escenario para que surja la novela en la literatura vasca, aunque su evolución fue muy lenta. Esta novela apareció a caballo entre el realismo y el naturalismo, por lo que la influencia romántica es notable. Por otro lado, hay que tener en cuenta que los Juegos Florales estaban en pleno apogeo, y por este motivo la gente quería escribir en euskara para poder participar.

Novela costumbrista

La novela costumbrista surgió entre 1900 y 1935. Su entorno era puramente vasco, es decir, el escenario siempre era un pueblo agricultor o pesquero que era idealizado por el género. A menudo se repudiaba el euskara moderno, con esto se defendían las viejas costumbres, sus personajes eran planos y abstractos.

La novela costumbrista sólo reflejaba una realidad de Euskal Herria: el "buen" vasco, cristiano practicante, tradicional. Su narración no era descriptiva, por el contrario buscaba imponer reglas sobre cómo debía ser el vasco ejemplar. Al parecer, el primer conato de novela fue Peru Abarca de Mogel. Pero la primera novela vasca propiamente dicha fue Auñamendiko Lorea de Txomin Agirre.

En resumen, podríamos decir que estas eran las principales características de la novela costumbrista:

  • El escenario siempre es agrícola o pesquero.
  • Se resalta el euskara y la fe cristiana.
  • Son novelas subjetivas, en las que el autor decide qué personaje es bueno y cuál malo.
  • Los personajes no evolucionan, son personajes tipo.
  • Se hacen diversas descripciones, pero todas son estáticas.
  • El narrador es omnisciente: cuenta la historia en tercera persona, pero se toma el lujo de opinar sobre los personajes o lo que pasa dentro de la narración.

Txomin Agirre

A Txomin Agirre se le atribuye la primera novela vasca. En su bibliografía podemos encontrar las siguientes obras: Auñamendiko Lorea (1896), Kresala (1906), Garoa (1912) eta Ni ta ni (inconclusa, murió antes de terminarla).

La primera es una novela histórica romántica, que recibe la influencia de la obra titulada Amaya o los vascos en el siglo VIII, de Navarro Villoslada. Su segunda novela la escribió en vizcaíno y relata la historia de un pueblo pesquero. La tercera, Garoa, está en guipuzcoano, y se sitúa en un pueblo de agricultores.

Txomin Agirre fue un ejemplo a seguir por los escritores de la época y por los que vendrían después.

Teatro donostiarra

Si en algún lugar de la geografía vasca ha tenido auge el teatro ha sido en San Sebastián, aunque paradójicamente la principal escuela no nació en dicha ciudad, sino en Ziburu, donde fueron a parar diversos donostiarras huyendo de la guerra. Éstos formaron una escuela llamada El Trueno, para pasar el tiempo y poder consolar la nostalgia de la tierra. Dos de sus mayores representantes son :

Marcelino Soroa (1848-1902)

Podemos decir que Marcelino Soroa fue el padre del teatro donostiarra. Nació en la parte vieja de la ciudad en el año 1848 y murió el 20 de julio de 1902. Siendo joven, creó un teatro cantado similar a la zarzuela, en el que se mezclaban el euskara y el castellano. Recibió el título de Iriyarena.

Toribio Altzaga (1861-1941)

Altzaga nació en la parte vieja de San Sebastián el 16 de abril de 1861. Su vida y trabajo siempre estuvieron muy unidos a la ciudad donostiarra; la guerra carlista también influyó en el escritor.

Como consecuencia de la guerra, él y su familia tuvieron que huir a Ziburu, donde terminó el bachiller y contactó con el teatro vasco. Fue amigo y compañero de Soroa, a quien siguió en sus postulados teatrales, por ejemplo en su obra Aterako gera! (1980). El teatro adquirió gran importancia en la ciudad de San Sebastián, y muchos autores decidieron seguir los pasos de estos dos maestros: Bitoriano Iraola, Jose Ganboa, Gorostidi, Artola, Angel Illarramendi, Juan Inazio Uranga...

Novelas de Txomin Agirre

A Txomin Agirre se le atribuye la primera novela vasca. En su bibliografía podemos encontrar las siguientes obras:

  • Auñamendiko Lorea (1896).
  • Kresala (1906).
  • Garoa (1912).
  • Ni ta ni (inconclusa, murió antes de terminarla).

La primera es una novela histórica romántica, que recibe la influencia de la obra titulada Amaya o los vascos en el siglo VIII, de Navarro Villoslada.

Su segunda novela la escribió en vizcaíno y relata la historia de un pueblo pesquero.

La tercera, Garoa, está en guipuzcoano, y se sitúa en un pueblo de agricultores.

Txomin Agirre fue un ejemplo a seguir por los escritores de la época y por los que vendrían después.

 

Algunos escritores vascos han sido famosos por otras actividades

El Padre Larramendi (1690-1766) fue confesor de Maria Ana de Austria, viuda del rey Carlos II de España; Jose Manuel Etxeitak(1842-1915) asumió cargos de responsabilidad en la Armada, entre otros el de consejero de administración en Filipinas, presidente de la Cámara de Comercio y alcalde de Manila; Antero Apaolaza (1845-1908). Era licenciado en Farmacia (1869) y fue alcalde de Bergara (1881);Francisco Lopez Alen(1866-1910) como pintor realizó las pinturas del antiguo ayuntamiento de Donostia, basados en la vida del siglo XVII en Donostia. Fue director de la Biblioteca Municipal, cronista de la ciudad miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando; Sebero Altube Lertxundi (1879-1963) fue director del Orfeón de Gernika, alcalde de Gernika y director de la fábrica de armas Alkartasuna; Ixaka Lopez Mendizabal (1879-1977) era doctor en Filosofía y Letras y en Derecho, miembro del PNV y, en 1931, fue elegido alcalde de Tolosa; Inazio Maria Etxaide(1884-1962) fue director de la red telefónica de Gipuzkoa, implantó el primer servicio telefónico automático de España. Fue consejero del Banco de San Sebastian y de otras empresas;Toribio Etxebarria (1887-1968) fue fundador y director de la empresa fabricante de las máquinas de coser Alfa y director de CAMPSA; Bingen Amezaga Aresti (1901-1969) profesor de derecho en las universidades de Caracas y Montevideo y consejero de Educación del Gobierno Vasco(1936); Pedro Irizar (1910-2004) obtuvo el título de ingeniero industrial y se licenció en Economia, trabajó en el ministerio de Hacienda de España durante muchos años y también en el Banco de España. Fue también profesor de Economía de la Escuela de Ingenieros Industriales de Madrid.