LITERATURA VASCA

Jules Martin Moulier "Oxobi" (1888-1957)

Jules Martin Moulier, Oxobi, 1888-1957

Jules Martin Moulier "Oxobi" nació en Bidarrai en 1888. Su padre era natural de Kanbo y su madre, de Itsasu. Debido al empleo de su padre, tras vivir durante algunos años en los alrededores de Itsasu, en 1897 se trasladaron a Baiona, después a Zokoa y en 1904, finalmente a Ahurti. El joven mostró pronto su deseo de ser sacerdote y sus padres le enviaron al seminario de Larresoro. Sin embargo, como consecuencia de la política anticlerical llevada a cabo por el gobierno francés, éste se apropió del seminario y los alumnos y profesores tuvieron que marcharse a Nay, Bearn. Allí se ordenó en 1912 y pronto le nombraron vicario coadjutor de Hiriburu. Posteriormente, fue párroco de Donoztiri y Arrangoitze. En 1955, con un delicado estado de salud, se retiró a una residencia para curas jubilados, donde murió en 1957 Jules Martin Mouliers "Oxobi", el principal poeta del siglo XX de la literatura vasca en Iparralde.

Vascófilo

Oxobi tenía un perfecto dominio del euskera, lengua aprendida de su madre, y sabía algo de gascón, que había escuchado a los amigos de su padre. Los recuerdos de su infancia en un entorno euskaldun, la influencia de profesores vascófilos del seminario de Larresoro como Arnaud Abbadie o Manex Hiriart-Urruty o las trabas del gobierno francés al euskera que conoció durante sus años como seminarista (sacerdotes castigados por parte del prefecto de Pau por enseñar el catecismo en euskera en vez de hacerlo en francés) motivaron a Oxobi a impulsar el euskera en su labor como sacerdote. Siempre intentó cuidar y trabajar por el euskera, tanto en las reuniones de sacerdotes así como en la Eskualzaleen Biltzarra.

Primeros versos y artículos

Todavía siendo seminarista, comenzó a publicar sus primeros versos en 1911. Los publicó en el semanario Eskualduna, donde firmaba con el sobrenombre de Otsobi (luego Oxobi). En 1913, publicó en Baiona su primer libro Botz, oihu, deiadar, nigar, en el que recopiló aquellos primeros versos. En cuanto a la temática, Oxobi emplea aquellos temas utilizados por los bertsolaris del siglo XIX: el agricultor, el carpintero, el vendedor de sardinas, las manzanas, las rosas, Euskal Herria, el euskera, las viejas amistades o los bertsolaris.

Por otro lado, comenzó a escribir en prosa desde muy temprano; enviaba artículos al que fuera su profesor Manex Hiriart-Urruty o escribía artículos para la revista Eskualduna o para Eskualdunen Almanaka. Cuando en 1915 muere Hiriart-Urruty, nombran a Oxobi secretario del semanario Eskualduna, ya que la mayoría de los vascófilos se encontraban en el frente.

Su labor como periodista

Por lo tanto, Oxobi se convirtió en periodista a la fuerza. Junto con sus amigos Jean Saint-Pierre y Jean Elissalde, Oxobi se encargó durante dos o tres años de enviar a Kirikiño, responsable del periódico Euzkadi, noticias de Iparralde (1919-1922). Durante aquellos años, Oxobi y sus compañeros Saint-Pierre, Elissalde, Dassance, Apesteguy, Choribit y Barbier crearon la revista mensual Gure Herria. Entre 1921 y 1924, publicó en Gure Herria un conjunto de artículos bajo el título Bertzen Irakurgaietan; en aquella revista comenzó a publicar fábulas como la de Belea eta Axeria.

Fábulas y poesías

Según expertos en literatura vasca, las fábulas de Oxobi forman la mejor colección de fábulas por encima de las del resto de los fabulistas vascos. Gracias al libro Alegiak publicado en Baiona en 1926, la reputación de Oxobi se extendió por toda Euskal Herria.

A pesar de no ser un gran libro, ya que cuenta solamente con 13 o 14 fábulas, es asombroso el cuidado de los versos, la música de sus palabras o el acertado ritmo de sus cuentos. Algunos años más tarde, en 1944, publicó otro libro donde recogía otras tantas fábulas, bajo el título Haur elhe haurrentzat. Antes de morir, escribió cinco o seis fábulas más en la revista Gure Herria. Por tanto, el fabulista vasco dejó una pequeña colección de 30 fábulas; la mayoría de ellas difícilmente olvidables una vez aprendidas, tales como Bele Beltza, Jaun Erretoraren mando mula xuria o Aker adar makurra.

Los versos de los cuentos de Oxobi muestran la habilidad métrica de Oxobi, así como el resto de sus poesías. Los conocedores de su obra afirman que sus más ricas poesías se encuentran recopiladas en el libro que publicó en 1935 en Baiona bajo el título Heiatik Zerura. En este libro aparecen maravillosas poesías tales como Agur María, Zurginaren semea, Oren Beltza, Amaren Altzoan o Aitaren eskuinerat.

Heiatik zerura

Una ilustración de Heiatik zerura

Por último, cabe destacar las conferencias y sermones pronunciados por Oxobi. Directos, inteligentes, agudos y penetrantes, sus conferencias y sermones le otorgaron merecidamente en Euskal Herria la fama de gran orador.