LITERATURA VASCA

Luis Jauregi, "Jautarkol" (1896-1971)

Jautarkol

Jautarkol

Primeros años y estudios eclesiásticos

Luis Jauregui "Jautarkol" nació en 1896 en Errenteria. A pesar de que luego vivió siempre fuera de su pueblo natal se consideraba renteriano y a lo largo de su vida escribió acerca de muchos aspectos de su pueblo. Los primeros estudios los hizo en Errenteria y después, movido por la vocación sacerdotal fue al seminario jesuítico de Comillas. Allí coincidió con otros euskaldunes que más tarde serían destacados escritores en euskera: Nikolas Ormaetxea "Orixe", Nemesio Etxaniz, Jose Ariztimuño "Aitzol", Jokin Zaitegi, Andima Ibiñagabeitia, Joseba Markiegi. Orixe era mayor que el resto y les daba clases de euskera. Orixe logró crear un ambiente favorable al euskera y el gusto por la literatura en aquel grupo. Las clases de literatura española las daba el padre Estefanía que era muy amante del euskera. Es decir que allí encontró Jautarkol las directrices que guiaron su afición a escribir, es decir la tutela de Orixe en las cuestiones relacionadas con el euskera y el modelo de los clásicos españoles. En ese ambiente comenzó Jautarkol a escribir poesías y enviarlas a las revistas.

En 1921, con 25 años, se ordenó sacerdote. Después continuó estudiando hasta licenciarse en Derecho Canónico y doctorarse en Teología. Aunque estudió en Comillas no se hizo jesuita sino sacerdote secular.

Comienza en su labor sacerdotal y adquiere fama como escritor

El obispo de la diócesis de Gasteiz que abarcaba Araba, Bizkaia y Gipuzkoa le destinó a Salinillas de Buradón. En aquel tiempo le publicaban poesías y artículos en euskera y español en diversas revistas, también comenzó a obtener premios en certámenes literarios y a escribir cuentos.

Ipuiak

Ipuiak (1924) reeditado en 1953

En 1926 fue trasladado de Araba a Ataun San Gregorio en Gipuzkoa y después a Altzo Muino. Jautarkol convirtió Altzo en lugar de encuentro de amantes del euskera y de nacionalistas. Allí se reunían personas de gran influencia en la vida cultural y política de aquel tiempo. Algunos de ellos, como Jose Antonio Agirre, que más tarde sería Lehendakari y su novia o Maritxu Irujo, hermana del político Manuel Irujo, acudían a Altzo a recibir las clases de euskera que les daba Jautarkol. Otros acudían por su amistad con Jautarkol, como los hermanos Olano, capuchinos, naturales de Altzo. Jautarkol se fue convirtiendo en un escritor de prestigio, por los artículos que escribía en la prensa y, sobre todo, por el libro de poemas titulado Biozkadak (Corazonadas).

Biozkadak

Biozkadak (1929)

Esta obra tuvo especial relieve en aquel tiempo, ya que se esperaba que la poesía fuese el revulsivo que despertara la conciencia nacional. En los pueblos de Europa que habían obtenido su independencia recientemente siempre aparecía un poeta que había cumplido esa función. El ejemplo más destacado era Finlandia, donde el poema épico Kalevala de Elias Lönrot levantó la autoestima del pueblo finlandés y avivó el deseo de independencia.

Se organizaban muchos acontecimientos para animar este ambiente: la fiesta que se celebró en Elgoibar en 1926, el Euskararen Eguna de Arrasate en 1927. En este ambiente se crea la asociación Euskaltzaleak. En 1929 se organiza el Día del niño Euskaldun y el mismo año se instaura el premio Kirikiño de periodismo, en 1930 se celebró el Homenaje de la Mujer al Euskera y ese mismo año la asociación Euskaltzaleak celebra su asamblea. El mismo día que personas afines al PNV sacaban a la calle el primer número del diario El Día, en el pueblo natal de Jautarkol se celebró el Euskal Olerti Eguna (Día de la poesía vasca). No es casualidad, ya que el éxito de la obra de Jautarkol y el momento estaban pidiendo un homenaje a este escritor en Errenteria.

A partir de entonces, hasta el comienzo de la guerra todos los años se celebraron estos Olerti Eguna. En el de 1932 fue galardonado el capuchino Loramendi de Bedoña. Por eso, el de 1935 se celebró en esta población y el premio fue obtenido por Jautarkol. Para entonces, desde 1933, Jautarkol estaba de cura en Anoeta. Los años de la República fueron intensos para Jautarkol, no solamente como escritor, sino también como animador cultural.

La guerra y la larga posguerra

En setiembre de 1936 los facciosos comenzaron a invadir Gipuzkoa y a reprimir a los euskaltzales con extrema dureza. Algunos sacerdotes como Martin Lekuona y José Ariztimuño Aitzol fueron fusilados, otros tuvieron que exiliarse. Jautarkol pensó que no tenía por qué temer nada, porque nunca había sido político, y se quedó en Anoeta. No obstante fue detenido y encarcelado en los Escolapios de Tolosa. Gracias a la mediación de un cura carlista pudo salir en libertad.

Las autoridades eclesiásticas franquistas del momento le relegaron al barrio de Aratz-Mantximenta con ánimo de arriconarle. Después de unos tres años le destinaron a Urrestilla. Desde 1936 hasta 1952 Jautarkol publicó contados artículos y no publicó ninguna poesía hasta que en 1952 vieron la luz sus primeras poesías de la posguerra en la revista Euzko Gogoa que se editaba en el exilio. El miedo y la censura le anularon a quien antes de la guerra había sido tan gran poeta.

En Zarautz

En 1958 le destinaron a Zarautz como capellán de las carmelitas. Allí encontró un ambiente afable: el bertsolari Basarri, el editor Patxi Unzurrunzaga de la editorial Itxaropena, etc. De nuevo vuelve a la actividad literaria. El trabajo más relevante de esta época es la traducción de la novela La Familia de Pascual Duarte de Camilo José Cela.

Paskual Duarteren sendia

La Familia de Pascual Duarte

Jautarkol siempre mostró un gran respeto a la Academia de la Lengua Vasca, publicó artículos en el boletín Euskera de la institución y fue nombrado académico correspondiente en 1965.

La poesía de Jautarkol

El Dia

Jautarkol publicó muchas de sus poesías en el periódico "El Día" próximo al PNV

Si Jautarkol era diestro escribiendo en prosa, traduciendo, pronunciando conferencias, como poeta era excelente. Escribió muchos poemas, unos 150, de gran calidad. Era un poeta lírico, algo que no abundaba en las letras en euskera cuando él empezó a escribir. En la década de 1920, excepción hecha de Arrese Beitia no aparece casi nadie más. Con lenguaje fácil de entender pero elaborado, escribió poemas que reflejaban su mundo interior. De la abundancia de imágenes y de la expresión de sentimientos se desprende un toque romántico.