Gabriel Aresti Segurola (1933-1975)
- EXTRA: Impulsor del euskera unificado
- BIBLIO: Bibliografia (15)
Gabriel Aresti
Euskaldun berri en años difíciles
Nació en Bilbao en 1933 y conoció los duros años de represión de Franco. Estudió peritaje mercantil y trabajó como contable en empresas de transporte del puerto de Bilbao. La familia de Aresti había perdido el euskera, por lo que Gabriel lo tuvo que aprender por su cuenta: comenzó a aprenderlo a los 12 años, en unos tiempos en los que no había recursos normalizados para aprenderlo y además influido por tendencias puristas. El euskera purista que aprendió no le servía para comunicarse con el pueblo, como pudo comprobar más adelante y se dio cuenta de que tenía que aprender el euskera popular. Aresti mostró con su vida que, si se toma con entusiasmo y sentimiento, la segunda lengua se puede convertir en la primera lengua de uno.
Escritor e intelectual desde muy joven
Con 21 años comenzó a escribir en la revista Euzko Gogoan. Por medio de Alfontso Irigoien conoció la poesía vasca y el bersolarismo. Conocía la literatura universal en versión original, porque era capaz de leer en español, francés, inglés y alemán. En las tertulias literarias de Bilbao conoció a muchos escritores hispanoparlantes de izquierdas y a través de ellos a Blas de Otero y a Gabriel Celaya.
Se relacionó con Juan San Martin, Karlos Santamaria y Gregorio Monreal, y también con Jon Mirande. En medio de estas influencias su aportación fue demostrar que en euskera se podía hacer literatura de alto nivel, puesto que hasta entonces la literatura vasca se mostraba unida al caserío y a la vieja sociedad.
Actitud crítica
A través de él los escritores de ideología socialista y comunista empezaron a ver con otros ojos las reivindicaciones vascas. Era marxista ortodoxo, pero no aceptaba la actitud del partido comunista ante el problema vasco. No obstante, criticaba con el mismo ahínco a los nacionalistas vascos por su tibieza en lo que se refería al euskera. Actuaba siempre con mucha honestidad contra toda hipocresía, injusticia u opresión.
Poeta políglota de gran calidad
Mantuvo también relaciones con escritores gallegos y catalanes: actuaba como jurado en los concursos que organizaban las Casas de Galicia en Euskal Herria, tradujo obras de poetas gallegos (Castelao, de Portela), mantuvo relaciones con Espriú y Salvat. También tradujo obras de poetas de diferentes países y lenguas: Shakespeare, Brecht, Blas de Otero, Bocaccio, Juan Ramon Jimenez, Baudelaire, etc.
Dignificó el euskera como lengua literaria. Lo que más cultivó fue la poesía. Recibió numerosos premios: el premio Loramendi (1959), el premio Orixe (1963), el premio Lizardi (1966), el premio Iparragirre (1968). Su primer trabajo importante fue Maldan behera, publicado en la revista Euskera en 1960: creó una trama basada en la evolución humana y la poesía. Mayor eco tuvo Harri eta herri (1963). Este poema recoge los sentimientos manifestados desde el punto de vista del hombre urbano y temas sociales de protesta. Siguieron la misma línea Euskal harria (1967) y Harrizko herri hau (1970).
Euskal Harria
Estas obras tuvieron gran éxito entre los jóvenes, porque mostraba preocupaciones más vivas y formas más próximas en un euskera más inteligible que la poesía clásica imperante hasta entonces. Sus trabajos reivindicaron que era posible ser euskaldun y progresista a la vez y daban valor a escribir en euskera.
Inspirador de músicos y artistas plásticos
Los cantantes jóvenes de la época cantaron sus poemas y algunos de ellos ya se han convertido en clásicos: San Simon eta San Juda, Egun da Santimamina. Conoció a Oteiza e Ibarrola e influyó en los trabajos de éstos. Chillida, más tarde creó Gure aitaren etxea.
Dramaturgo, novelista y articulista
Nire aitaren etxea (1963)
Gure aitaren etxea de Eduardo Chillida
Nire aitaren etxea
defendituko dut.
Otsoen kontra,
sikatearen kontra,
lukurreriaren kontra,
justiziaren kontra,
defenditu
eginen dut
nire aitaren etxea.
Galduko ditut
aziendak,
soloak,
pinudiak;
galduko ditut
korrituak,
errentak,
interesak,
baina nire aitaren etxea defendituko dut.
Harmak kenduko dizkidate,
eta eskuarekin defendituko dut
nire aitaren etxea;
eskuak ebakiko dizkidate,
eta besoarekin defendituko dut
nire aitaren etxea;
besorik gabe,
sorbaldik gabe,
bularrik gabe
utziko naute,
eta arimarekin defendituko dut
nire aitaren etxea.
Ni hilen naiz,
nire arima galduko da,
nire askazia galduko da,
baina nire aitaren etxeak
iraunen du
zutik.
La casa de mi padre
Defenderé la casa de mi padre. Contra los lobos, contra la sequía, contra la usura, contra la justicia, defenderé la casa de mi padre. Perderé los ganados, los huertos, los pinares; perderé los intereses, las rentas, los dividendos, pero defenderé la casa de mi padre. Me quitarán las armas y con las manos defenderé la casa de mi padre; me cortarán las manos y con los brazos defenderé la casa de mi padre; me dejarán sin brazos, sin hombros y sin pechos, y con el alma defenderé la casa de mi padre. Me moriré, se perderá mi alma, se perderá mi prole, pero la casa de mi padre seguirá en pie.

