Dialectos: siglos XVII y XVIII
La primera mención a los dialectos vascos la hizo Joannes Leizarraga en su obra Iesus Christ launaren testamentu berria (1571). En el prólogo (Heuscalduney) explica a los vascos las dificultades que encontró a la hora de elegir un dialecto para dirigirse a la mayoría de ellos. Leizarraga tomó el labortano como base lexicográfica para escribir su obra, utilizando algunas palabras y estructuras del bajonavarro y suletino.
Otras menciones a los dialectos vascos y su utilización en la literatura las hicieron Axular e Ivan de Tartas en el siglo XVII. Pero el primer autor que propuso una clasificación dialectal fue Oihenart. Desde entonces, el debate en torno a los dialectos vascos, su clasificación y su utilización en la literatura clásica ha sido extenso.
Siglos XVII y XVIII: Oihenart y Larramendi
El siglo XVIII es la época del racionalismo y la Ilustración. El ser humano desea comprender lo que le rodea y llegar a la verdad de las cosas. En este contexto se empieza a dar gran importancia al idioma y, como consecuencia, comienzan a reproducirse las gramáticas y los diccionarios. En el ámbito de la dialectología (la ciencia que estudia los dialectos surge una nueva técnica: utilizar como base de estudio el material autóctono de cada lugar).
Arnaud Oihenart(Maule, 1592 - Donapaleu, 1667) fue el primer escritor vasco que tuvo conciencia de la lengua vasca como objeto de estudio, poniendo en ello un gran empeño. Con el fin de estudiar la estructura del euskara reunió infinidad de datos, con los que pudo redactar una pequeña gramática: Notitia Utriusque Vasconiae. En ella diferenció cuatro dialectos o euskalki:
- El del Este (Iparralde).
- El de Navarra.
- El de Bizkaia.
- El de Gipuzkoa y Álava (situaba el habla de Álava próximo al guipuzcoano).
Larramendi (Andoain, 1690 - Loyola, 1766) destacará por ser un autor innovador en lo que respecta a la técnica. Utiliza material autóctono, preguntando directamente a los habitantes del lugar donde realiza su estudio. En sus dos primeros trabajos clasifica los dialectos de la siguiente manera: el de Gipuzkoa, el de Bizkaia y el de Navarra. En su tercer trabajo hace una nueva clasificación con cinco dialectos: zuberera (suletino), gipuzkera (guipuzcoano), lapurtera (labortano), nafarrera (navarro) y bizkaiera/Arabakoa (vizcaíno/alavés). A diferencia de Oihenart, sitúa el alavés próximo al vizcaíno y no al guipuzcoano. Larramendi afirma que la forma original es el dialecto de Gipuzkoa, y que el resto son variantes de ésta.
