EUSKERA

Vascólogos del siglo XIX

Aizkibel Epelde, José Francisco

Escritor y lexicógrafo (Azkoitia, 1798- Toledo, 1865). Recorrió Europa como secretario del duque de Granada de Ega. El jesuita Raimundo Diosdado le animó a emprender la reforma de la ortografía vasca. Copió dos glosarios de Silvain Pouvreau sobre los que posteriormente se fundamentaría su diccionario. Recopiló libros vascos y publicó un libro con sus descripciones: De la bibliografía y literatura bascongada y de sus dialectos (1833). Tras finalizar el diccionario euskera-castellano comenzó a examinar las obras de Humboldt. Estudió los refranes de Garibai publicados por la Academia de la Historia y se encargó de realizar los comentarios. Sin embargo, no obtuvo mucho éxito, ya que no conocía bien el dialecto de Garibai. Publicó el Diccionario Basco-Español titulado Euskeratik Erdarara biurtzeko Iztegia (1885).

El diccionario de Aizkibel

El diccionario de Aizkibel

Abbadia, Antoine Thompson

Científico y vascófilo de origen suletino (Dublin, 1810 - Paris, 1897). Su padre era de Ürrüstoi, su madre, en cambio, irlandesa. Realizó estudios de Física y Geografía en París. Tras los estudios, recorrió el mundo haciendo investigaciones geográficas y astronómicas: analizó el magnetismo terrestre en Brasil (1835), investigó el nacimiento del Nilo en Etiopía (1836-48) y vió y estudió el eclipse solar en Noruega (1851). De regreso a Euskal Herria (1853), mandó construir en Hendaia un laboratorio que luego se convirtió en el castillo de Abbadia, donde creó un observatorio astronómico. Vivió allí, examinando los materiales de sus anteriores viajes y publicando, sobre todo, las observaciones recogidas durante sus expediciones en África. Recibió muchos títulos y nombramientos sobre temas científicos (medalla de la Sociedad Geográfica de Francia, caballero de la Orden de San Gregorio, miembro de la Legión de Honor de Francia, desde 1867 miembro y después presidente de la Academia de Ciencias de Francia y miembro del Instituto). Además de científico era vascófilo; recibió de su padre el euskera y el amor al euskera. Realizó con Agustín Xaho una gramática vasca (Études grammaticales sur la langue basque, 1836). A pesar de escribir en francés, realizó muchos trabajos sobre el euskera; Dictionnaire de Chaho (1854), Lettres sur lorthographe basque (1854), Travaux récents sur la langue basque (1859), Sur la carte de la langue basque (1868), Le basque et le Berbère (1873), Lettre sur la préservation de la langue basque (1895-96); su único trabajo en euskera fue Zuberoatikaco gutun bat (1864). Además de escribir sobre el euskera, realizó un examen sobre la técnica de la lengua y las obras vascas. Para fomentar el euskera entre la juventud, premiaba a aquellos que mejor hablaban euskera. Sin embargo, su labor más importante en favor del euskera ha sido la organización de los Juegos Vascos o los Juegos Florales Vascos; reunía todos los ámbitos de la cultura popular, pero la base la constituían la poesía y el euskera. Los primeros Juegos Florales se organizaron en Urruña (1853) y se celebraron en esta población labortana durante 10 años, luego en Sara entre 1864 y 1876 y después cambiaron de lugar cada año. Más que escritor, Abbadia fue creador e impulsor del movimiento cultural vasco; él creó el lema zazpiak bat.

Abbadia gaztelua

El castillo de Abbadia en Hendaia

Xaho, Agustin

Escritor, periodista y lingüista (Atharratze, 1810 - Baiona, 1858). Estudió lenguas orientales y vivió la época romántica. Escribió libros muy renombrados y polémicos tanto en euskera como en francés: Azti-beguia (1834); Voyage en Navarre pendant linsurrection des basques (1830-35); Junto con Abbadia escribió Études grammaticales sur la langue euskarienne (1836); Histoire primitive des Euskariens-Basques (1847); Lelo ou la Navarre il y a 500 ans (1848). Creó el diario republicano Ariel en Baiona y fue el cabecilla del alzamiento de 1848; llamó a su diario Le Republicain de Vasconie. Fue miembro del Consejo Superior del Departamento. El mito histórico-político Aitor creado por él se difundió por todo Euskal Herria. Legó un cancionero y un diccionario de cuatro lenguas (euskera, francés, castellano y latín).

xaho

Agustin Xaho (1810-1858)

El regreso de Abbadia de Etiopia

A finales de 1848, Antoine Abbadia regresa de Etiopía tras 14 años de ausencia. Aquel fue un cambio muy importante en su vida. Al ser rico, no tenía que trabajar para ganarse la vida, sin embargo, tenía muchos quehaceres: renovar antiguas relaciones, retomar negocios familiares que estaban algo abandonados, buscar esposa, arreglar algunos asuntos familiares, examinar todo el material científico traído de África y sumergirse en aquellas actividades que más le agradaban, como la realización y el estudio de observaciones astronómicas. Afortunadamente se conserva una gran parte de la correspondencia que intercambió.

 

El Congreso sobre Abbadia

Actas del Congreso

Abajo la portada del libro que contiene la recopilaci oacute n de las ponencias presentadas en el congreso que se celebr oacute sobre Abbadia entre los d iacute as 24 y 27 de septiembre de 1997. Haciendo un clic puedes obtener esas ponencias.

 

Juegos Florales

Los primeros Juegos Florales se celebraron en Tolosa de Francia para impulsar la poesía provenzal (1324). Desde que Luis XIV concedió a dichos Juegos el nombre de Academia (1649) se han realizado anualmente. Se organizaron en Cataluña, tuvieron su apogeo durante los s. XIV y XVI, y resurgieron en el s. XIX, extendiéndose a toda la península ibérica. Los primeros Juegos Florales vascos fueron organizados por Antoine Abbadia en Urruña (1853). La mejor obra de las presentadas al Concurso se seleccionaba en un ambiente festivo y, debido a que se otorgaban importantes premios, se presentaban muchas obras. En estos Juegos Florales se hicieron públicas, entre otras, Chorinoa Kayolan de Larralde y Apexa eta lorea de Elizanburu. Se celebraron en Urruña durante 10 años, en Sara entre 1864 y 1876 y después, cambiaban de lugar cada año. Los primeros Juegos Florales en Euskal Herria sur se celebraron en Elizondo (1879). Los Juegos Florales de Donostia se organizaron por iniciativa de José Manterola (1882); además del concurso literario, se realizaban también concursos de música (y de pintura). Los Juegos Florales duraron medio siglo y ayudaron a resurgir el amor al euskera, que estaba muy decaído. Abrieron el camino del bersolarismo hacia la poesía y con el pretexto de la literatura se estrecharon las relaciones entre los vascos de ambos lados del Pirineo.

 

Zazpiak bat

Zazpiak-bat

Lema que expresa el deseo de unificaci oacute n de las siete provincias de Euskal Herria, creado por A. Abbadia.