El debate sobre los universales. De Boecio a Ockham
El problema
Desde el punto de vista histórico, el problema tiene sus raíces en Platón y Aristóteles. El núcleo de la cuestión se puede resumir así: ¿Corresponde a los términos generales (universales), como «hombre», «caballo», «animal» una existencia independiente y real equivalente a la pluralidad de individuos singulares que designan o, por el contrario, son solamente los hombres, los caballos y los animales concretos los que tienen una existencia real y los universales son producto de la imaginación o convenciones humanas? La pregunta es «¿qué cosas existen?»
El planteamiento platonizante: Porfirio y Boecio
El problema de los universales queda establecido para la metafísica occidental en los comentarios de Porfirio a Aristóteles y en los de Boecio a Porfirio.
Porfirio (233-305) plantea la cuestión del estatuto ontológico de los géneros y las especies, pero renuncia a resolverlo porque rebasa el ámbito de la introducción a la lógica y exige unos conocimientos avanzados. El problema se basó en dos enunciados:
- ¿Existen los géneros y las especies en sí mismas o sólo en el pensamiento?
- Si existen realmente, ¿son corpóreos o incorpóreos; están separados de las cosas sensibles o se encuentran en ellas?
Boecio (470-525), que actuó como puente entre la filosofía antigua y la medieval, responde a las preguntas de Porfirio adoptando una perspectiva aristotélica:
- Los géneros y las especies no existen por sí mismos; es decir, no son sustancias.
- El universal es un concepto de algo que existe fuera de la mente.
- El universal es incorpóreo y existe en las cosas sensibles unido con los accidentes individuales corpóreos y separado en tanto que concepto formado por la mente humana.
Ilustración de Consolatio Philosophiae de Boecio, 1697. BIBLIOTECA NACIONAL, MADRID.
Realismo y nominalismo en el siglo XII
La discusión acerca de los universales estalla propiamente en el siglo XII, con el enfrentamiento entre el nominalismo de Roscelino de Compiègne (1050-1120) y el realismo de Pedro Abelardo (1079-1142).
Roscelino adopta un nominalismo radical que rechaza la realidad del universal: la especie y el género no existen fuera del sujeto humano, la única realidad existente es el individuo y el universal es un flatus vocis (una emisión fonética).
Abelardo se opone al nominalismo de Roscelino. Sostiene que el universal es un predicado de una pluralidad de sujetos o cosas individuales tomados uno a uno; una palabra (vox, nomen) dotada de un significado convencional y asociada a una imagen mental.
El realismo moderado en el siglo XIII
Siger de Brabante y Santo Tomás de AquinoSiger de Brabante (1240-1284) y Santo Tomás de Aquino (ver t5) adoptan una posición intermedia entre el realismo y el nominalismo.
- Para Siger, el universal es un concepto adquirido mediante abstracción a partir de los particulares, tiene un fundamento en la naturaleza de las cosas que queda recogido en los juicios.
- Santo Tomás de Aquino sostiene que los universales existen como formas intelectuales presentes en el intelecto divino y en las inteligencias separadas de los cuerpos celestes. Las formas se encuentran en todos los individuos de una especie, pero numéricamente son distintas, individuales y concretas para cada uno.
Ockham, el nominalismo en el siglo XIVEn la discusión sobre los universales Guillermo de Ockham (1280-1348) adopta una postura nominalista: el universal no existe ni en sí mismo ni en otra cosa, sólo existen los individuos singulares dotados de accidentes, cualidades y esencias también singulares.
- Lo universal existe exclusivamente en el alma, fuera no existe ni en potencia.
- El universal es un concepto mental con el que el hombre se refiere a una pluralidad de individuos similares.
- Es un signo que nos remite y refiere a las cosas o entidades individuales.
- Apunta directamente a la cosa y no al concepto, aunque estén subordinados a éste.
Ockham propone un verdadero despojo lingüístico, que se traduce en una reducción drástica de la ontología. Con diferentes variantes, el nominalismo de Ockham se difundió por toda Europa, constituyendo una interpretación moderna que se enfrentaba a la antigua defendida por Santo Tomás de Aquino.
San Roque, Sacramento altaris, 1513, de Guillermo de Ockham. BIBLIOTECA NACIONAL, MADRID.
Posiciones sobre el problema de los universales
Realismo absoluto:
sólo los universales existen.
Realismo moderado:
los universales existen como conceptos que forman parte de la comprensión.
los universales no tienen existencia independiente, son meros nombres y no representan nada que exista realmente.
La navaja de Ockham
Expresión del siglo XVI, referida a un principio metodológico: no hay que admitir la pluralidad sin necesidad (pluritas non est ponenda). La razón por la cual se equiparaba a una navaja es porque con ella se pueden «afeitar las barbas de Platón» o las innumerables entidades que saturaban su metafísica.
