Kant (I)
La razón y sus intereses esenciales
El objetivo prioritario de Kant es el de examinar la facultad característica de la condición humana, la razón, y el papel que desempeña en todas las facetas de la vida. A estas facetas, Kant las llamó los intereses esenciales de la razón. Los intereses se resumen en tres preguntas:
- ¿Qué puedo conocer? Se refiere a los principios que posibilitan el conocimiento científico de la naturaleza.
- ¿Qué debo hacer? Se refiere a los principios y condiciones que determinan las acciones del hombre como ser racional.
- ¿Qué puedo esperar? Se refiere a aquello que nos está permitido esperar cuando hemos cumplido con nuestro deber.
Posteriormente, Kant las resumió en una sola: ¿Qué es el hombre? El hombre es para Kant un ser racional, moral y esperanzado.
La razón teórica
La investigación de Kant sobre la posibilidad de la razón para conocer está marcada por un distanciamiento entre el racionalismo y el empirismo. Este distanciamiento se denomina giro copernicano: las propiedades de los objetos están determinadas por la naturaleza del observador.
Las dos fuentes del conocimiento son:
- La sensibilidad: mediante ella los objetos nos son dados.
- El entendimiento: mediante él los objetos son pensados. Gracias al entendimiento podemos ordenar y clasificar la experiencia sensible y convertirla en objeto de conocimiento.
El proceso que sigue la razón para alcanzar el conocimiento comienza en las intuiciones, pasa por los conceptos y termina en las ideas.
- Las intuiciones: son formas a priori de la sensibilidad externa o interna; modos de percibir la realidad sensible y que, al precederla, hacen que sea posible conocerla. El espacio y el tiempo son condiciones previas a la experiencia, necesarias y universales, pues nada se puede conocer al margen de ellos.
- Los conceptos: no se derivan de la experiencia. Proceden del entendimiento y son aplicados a la experiencia. Los conceptos son independientes de la experiencia, pero sólo ellos nos permiten dar sentido a la experiencia al captar las relaciones que mantienen los objetos percibidos. Los conceptos o categorías forman el aparato conceptual necesario para convertir la realidad sensible en objeto de nuestro conocimiento. Las cuatro más importantes son: cantidad, cualidad, relación y modalidad.
- Las ideas: son conceptos especiales que no se pueden abstraer de la experiencia ni tienen aplicación en ella. Son nociones alejadas de la percepción sensible. Ejemplos de estas ideas son la inmortalidad del alma, Dios y la libertad.
Clasificación de los juicios
La principal función del entendimiento es elaborar juicios mediante la síntesis de intuiciones y conceptos. Una vez determinado el origen, la sensibilidad y el entendimiento, hay que examinar dónde radica la validez de los juicios que emitimos. Kant hace una doble distinción para añadir, finalmente, que los juicios sobre los que se basa el conocimiento de la naturaleza son los juicios sintéticos a priori. Kant propuso la siguiente clasificación de los juicios:
- Juicios a priori: son aquellos cuya verdad es independiente de la experiencia (El todo es mayor que las partes).
- Juicios a posteriori: son aquellos cuya verdad está basada en la observación ordinaria (El gato está en el sofá).
- Juicios analíticos: son aquellos en los que el predicado está contenido en el sujeto (El círculo es redondo).
- Juicios sintéticos: juicios en los que el predicado no está contenido en el sujeto (M. Jordan mide 2,1m).
- Juicios sintéticos a priori: son los que nos dan información del mundo pero cuya verdad es universal y necesaria. El ejemplo más claro es el principio de causalidad: todo cambio ocurre de acuerdo con la ley de la conexión entre causa y efecto. Según Kant no es analítica, pues el concepto de cambio no implica la noción de que algo sea causado; y es a priori porque se trata de una proposición universal y necesariamente verdadera, que puede demostrarse mediante la razón humana.
Los límites de la razón teórica
Después de establecer los límites del conocimiento y de las condiciones que lo posibilitan, Kant se ocupa también de los desvaríos o ilusiones de la razón. Éstos tienen su origen en el impulso que lleva a aplicar las categorías más allá del ámbito de la experiencia sensible.
Cualquier intento de trascender los límites de la realidad fenoménica nos conduce a paralogismos (inferencias incorrectas), antinomias (contradicciones) y sofismas. Ejemplos de estos desvaríos son las ideas trascendentales: el alma, el mundo y Dios.
Kant argumenta que no se puede demostrar por medio de la razón teórica ninguno de los principios tradicionales de la metafísica: ni la inmortalidad del alma, como pretende la psicología, ni la naturaleza del mundo como totalidad, ni la existencia de Dios, como sostiene la teología. Kant confiere a estas ideas un papel distintivo y afirma que tienen un uso regulativo: aunque no sirven para pensar objeto alguno, nos permiten tener una visión más unificada del sujeto y del mundo.
Con relación a Dios, Kant critica los argumentos ontológico, cosmológico y físico-teológico, pero afirma que se trata de un ideal de la razón pura.Y es que imaginando la naturaleza como si fuera obra de un ser inteligente llegamos a la investigación de las leyes a las que está sometido el mundo.Immanuel Kant
Immanuel Kant. Nació en 1724 en Königsberg, Prusia, y nunca abandonó su ciudad natal, donde fue profesor de lógica y metafísica en la universidad. Dedicó toda su vida al estudio y al trabajo filosófico y se mantuvo fiel a los principios e ideales de las revoluciones americana y francesa. Sus libros más importantes pertenecen al segundo periodo de su vida filosófica: Crítica de la razón pura, Critica de la razón práctica y Crítica del juicio.
Murió en 1804.
Los elementos del conocimiento
Según Kant, el conocimiento está formado por una serie de elementos:
· El tiempo.
· El espacio.
· La imaginación y el concepto.
· Las categorías (sustancia, relación, causa-efecto).