FILOSOFÍA

Hegel (II)

Hegel fue consciente de que la Revolución Francesa obedecía al descubrimiento básico del mundo moderno: la libertad. Comprendió que frente a él no podía alzarse el espíritu alemán. Estaba convencido de que Alemania debía asumir ese hecho revolucionario y los ideales de libertad e igualdad como la esencia del Estado.

La lógica tradicional y la lógica hegeliana

La lógica es una disciplina que se ocupa de la estructura y de los principios del razonamiento. Para Hegel, en cambio, la lógica estudia el pensamiento. Pero como, según él, no hay realidad objetiva independiente del pensamiento, ya que el pensamiento es realidad objetiva, la lógica tiene que ocuparse de la realidad. Ahora bien, esta realidad es la realidad última en su forma pura, abstraída de las formas concretas que adopta en las mentes de los hombres, o seres finitos, o en el mundo natural. En este último sentido, la lógica hegeliana se emparenta con la lógica tradicional.

El método dialéctico

La dialéctica es el modo de expresar y comprender la historia, la realidad y el conocimiento; es un proceso que traza el conflicto entre opuestos y se articula en tres momentos: tesis, antítesis y síntesis.

Así, la historia vendría a ser una sucesión de estos tres momentos representados en:

  • La sociedad griega, por la armonía individuo-sociedad (tesis).
  • El nacimiento de la conciencia individual con Sócrates y hasta la Reforma (antítesis).
  • Una época posterior a la Revolución Francesa, en la que vuelven a combinarse la armonía y la conciencia individual (síntesis).

Este proceso tiene lugar en el espíritu, cuyo objetivo es su desarrollo hacia la libertad. El resultado de aplicar el método dialéctico al conocimiento es la exposición de un proceso en el que se distingue:

  • El ser, que se nos aparece, está superficialmente como dado (tesis).
  • La esencia: implica una antítesis entre lo que es manifiesto exteriormente y lo que es más profundo y esencial.
  • La idea absoluta: el conflicto entre el ser y el pensar se supera (síntesis).

Ética y política

El espíritu tiene también su manifestación dialéctica en tres momentos: el espíritu subjetivo, el espíritu objetivo y el espíritu absoluto. El espíritu objetivo comprende las producciones del espíritu subjetivo; entre ellas, la ética y la política.

Hegel distingue entre moralidad y eticidad.

  • La moralidad es la voluntad subjetiva del bien que no reconoce ninguna autoridad externa como principio de sus acciones.
  • La eticidad es la realización y determinación concreta del bien dentro del conjunto de las instituciones sociales y políticas: la familia, la sociedad civil y el Estado.

La sociedad civil

Es una fase intermedia entre el individuo y el Estado; también se la considera la fase embrionaria del Estado.

La sociedad civil permite la satisfacción de las necesidades sociales y está compuesta de estamentos sociales:

  • Los campesinos.
  • Los industriales.
  • Los funcionarios.
  • Los profesionales de libre elección.

En cada uno de estos estamentos el individuo, sabedor de la necesidad de limitarse a una forma de trabajo, puede conseguir el reconocimiento y la dignidad como miembro de la sociedad civil.

El Estado

La importancia del Estado en la filosofía moral y política de Hegel descansa en dos puntos:

  • El Estado constituye la expresión más lograda del espíritu objetivo.
  • El Estado se configura como el auténtico garante de la libertad.

Instancia superior

El Estado, como instancia superior y soberana, es responsable de procurar la seguridad y estabilidad social, propiciar un verdadero sentido de la justicia y permitir la participación de los hombres en el patrimonio económico para resolver sus necesidades más urgentes.

Hegel se distancia de las concepciones contractualistas o liberales que entienden el Estado como el producto de la libre voluntad de los individuos. Para Hegel, formar parte del Estado no es una decisión que toma el ciudadano. Lo quiera o no, lo decida o no, la verdad del individuo está sostenida por su pertenencia al Estado; todo lo que el hombre es, dice Hegel, se lo debe al Estado.

Marco de la libertad

Hegel considera al Estado como el marco de la realización efectiva de la libertad. El ámbito en el que se supera la contraposición entre libertad subjetiva y libertad objetiva.

El Estado no pone limitaciones a la libertad, sino que la hace posible en dos sentidos:

  • El Estado permite a las personas una gran libertad subjetiva, mucha más que cualquier otra forma histórica de organización social.
  • Las instituciones que forman parte del Estado permiten a los individuos expresar y exteriorizar sus voluntades sin que deriven en enfrentamientos de unos contra otros.

El Estado también representa una idea que une a los ciudadanos política y afectivamente:

  • Desde el punto de vista político, porque les permite armonizar sus intereses particulares y libres con los intereses universales.
  • Desde el punto de vista afectivo, porque el Estado inculca el sentimiento de patriotismo y genera un sentimiento de identidad y de pertenencia al todo que impide la desintegración, como ocurrió en la sociedad ateniense.

La concepción histórica de Hegel

Para Hegel, la noción de verdad sigue un curso paralelo al de la historia y por lo tanto, evoluciona. Por este motivo los acontecimientos del pasado no deben juzgarse de acuerdo a una óptica contemporánea, pues se corre el riesgo de caer en anacronismos.

 

La familia según Hegel


Es el marco natural de la eticidad. En la familia los hombres están unidos por vínculos de afecto y de confianza. En el seno de la familia se es individuo no por sí mismo, sino en tanto que miembro de un grupo.
El individuo no se concibe como un valor absoluto y separado, sino como participante en una comunidad de bienes limitados.