FILOSOFÍA

Schopenhauer

Arthur Schopenhauer reúne el mundo ilustrado del siglo XVIII con el mundo que ya asoma al siglo XIX. Pero la fuerza con la que vincula ambos mundos es la decepción, una actitud que es el resultado de experimentar en forma de derrota los grandes ideales del mundo burgués: el Estado, la filosofía idealista y la riqueza material. Frente a este fracaso, Schopenhauer propone una perspectiva del destino individual apoyada en una concepción del cristianismo radicalmente traducido a la filosofía.

El mundo como representación

Schopenhauer toma como punto de partida el núcleo central de la metafísica kantiana: el mundo de la experiencia es objeto del conocimiento gracias al trabajo que realizan los sentidos y el entendimiento. El límite se encuentra allí donde no se pueden aplicar las categorías. Este límite rodea la realidad en sí misma.

Schopenhauer admite la división entre el campo de los fenómenos y el campo de la realidad en sí misma. Al hombre se le muestran los fenómenos de la experiencia como representaciones organizadas en:

  • Relaciones casuales.
  • Relaciones temporales.
  • Relaciones espaciales.
  • Relaciones lógicas.

Todas ellas están supeditadas al principio de razón suficiente. El mundo es, por tanto, la representación que hace de él el sujeto cognoscente.

Principio de razón suficiente: todas nuestras representaciones están relacionadas según leyes que, por su forma, están determinadas a priori o con independencia de la experiencia.

La voluntad

La representación del mundo que hace el sujeto es una visión de su cara exterior, pero detrás de ella existe una realidad interna: la realidad en sí misma del mundo. Esta dualidad tiene su correspondencia en el hombre que se representa a sí mismo como un objeto y, al mismo tiempo, como un ser dotado de energía o de voluntad. La voluntad de expresión pertenece tanto a los movimientos corporales como a los pensamientos.Las características de la voluntad son:

  • La voluntad del sujeto es una voluntad idéntica a la que subyace a todos los fenómenos.
  • La voluntad tiene como expresión el mundo orgánico.
  • La voluntad es una fuerza infundada: no tiene una causa o principio ulterior a su existencia, ya que se trata de una realidad última.
  • La voluntad es ciega: no tiene una meta o un fin distinto de la propia existencia.

La estética

Para hacer la vida más llevadera, Schopenhauer propone la institución del arte. El hombre, para aliviar sus miserias, crea un mundo de bellas proporciones (arquitectura, poesía, música), para que la voluntad de vivir se separe del mundo real. Entre ellas destacan la tragedia y la música.

  • La tragedia representa el aspecto real de la vida humana y, a través de la escenificación de la vida, los hombres toman contacto con el dolor, las injusticias y el triunfo del mal.
  • De todas las formas artísticas, la música es la que está más cerca de la realidad última de las cosas. La razón es que la música no expresa una idea o la objetivación de la voluntad, sino la voluntad misma, la naturaleza interna de la cosa en sí misma.

La ética

La concepción moral de Schopenhauer está basada en la ética cristiana y en la filosofía antigua hindú. Rechaza los supuestos de la justificación de los deberes morales sobre la base de leyes o la libre decisión. Sostiene, en cambio, que la conducta está determinada por la voluntad, el carácter y los motivos más estables:

  • El egoísmo: es la más clara expresión de la voluntad de vivir; está en todas las relaciones humanas; está orientado a los propios intereses; es un incentivo para la acción y hay que considerarlo amoral.
  • La malicia: inclinación a lo malo y contrario a la virtud; es el fundamento de la inmoralidad; sólo existe en la naturaleza humana y es extraño a todas las demás criaturas.
  • La compasión: es el auténtico fundamento de la moral. Es la identificación imaginativa de uno mismo con los sufrimientos de los demás, que contribuye a reducir el egoísmo y a realizar acciones con el ánimo de mejorar el bienestar ajeno. Se trata de la primera etapa hacia la salvación y consiste en ver más allá de los fenómenos individuales. Permite atravesar el «Velo de Maya», captar la realidad que se encuentra debajo de uno mismo y la voluntad común que une todas las cosas.

Schopenhauer y el budismo

Aunque Schopenhauer se declaró ateo, respetaba profundamente el cristianismo y el budismo, pero en la misma medida rechazaba el judaísmo y el islamismo. Las afinidades entre la filosofía de Schopenhauer y el budismo son:

  • El mundo de los fenómenos y de la experiencia es algo en lo que participa activamente el observador.
  • El mundo externo tiene una naturaleza cambiante, es efímero y es un conjunto de apariencias.
  • La realidad íntima o la realidad última de las cosas no se puede captar ni con conceptos ni con categorías y, en consecuencia, no se puede hablar de ella.
  • La naturaleza última de todas las cosas vivas es una y, por tanto, dañar a cualquier ser vivo significa atentar contra nuestro propio ser permanente.
  • La felicidad no es estar vinculado a las cosas del mundo externo, sino saber distanciarse de ellas, lo que significa suspender el deseo y la voluntad y entregarse al ascetismo.

Arthur Schopenhauer

Arthur Schopenhauer
(1788- 1860). Nació en la ciudad alemana de Danzig. Era hijo de un próspero comerciante y de una novelista.Viajó por Francia, Inglaterra y Suiza y realizó estudios de medicina, conoció el hinduismo y el budismo y fue el primer filósofo occidental que se declaró abiertamente ateo.
Las obras más importantes de Schopenhauer son: El mundo como voluntad y representación, Sobre la voluntad de la naturaleza y Los dos principales problemas de la ética.

 

La institución del arte


Según Schopenhauer, la institución del arte, que sirve para hacer más soportable la realidad, crea un mundo atrayente y engañoso que muestra al ser humano lo inútil de sus esfuerzos frente al destino de la vida, concepto que puede ser conocido por la razón, pero no alterado.