Karl Popper
El racionalismo crítico o falsacionismo
La concepción filosófico-científica de Popper se suele denominar racionalismo crítico o falsacionismo. Esta denominación se refiere a un compromiso con la actitud racional y a una caracterización de la naturaleza del conocimiento basada en el criterio de demarcación científica que excluye la metafísica al ser imposible descubrir hechos empíricos que refuten sus contenidos.
Afinidades y diferencias con los positivistas lógicos
Popper mantuvo contacto con algunos positivistas lógicos que formaban parte del Círculo de Viena. Su primer libro, La lógica de la investigación, apareció entre las publicaciones de este Círculo. Sin embargo, Popper se consideró un crítico del grupo.
- Afinidades:
- El conocimiento científico es el conocimiento verdadero;
- Los enunciados científicos hay que considerarlos microteorías.
- No hay conocimiento objetivo fuera del lenguaje.
- Aceptan la dicotomía entre conocimiento objetivo y pseudoconomiento.
- Las ciencias formales no aportan conocimiento sobre la experiencia.
- Diferencias: Popper rechaza el principio de verificación, propone el criterio de falsabilidad y se opone a la tesis de que el método de la ciencia es un método inductivo.
El criterio de falsabilidad
Popper establece el criterio de falsabilidad para distinguir lo que es científico de lo que no lo es. Según este criterio, una teoría es científica cuando, siendo falsable en principio, no está de hecho falsada a pesar de que hemos intentado refutarla con todos los medios disponibles.
De todo esto Popper extrae una serie de consecuencias para el desarrollo del conocimiento:
- No es exigible que un sistema científico pueda ser seleccionado de una vez para siempre, en un sentido positivo.
- Siempre ha de ser posible refutar por la experiencia un sistema científico empírico.
De aquí se deduce que:
- El conocimiento científico y cualquier teoría científica siempre tiene algo de precario.
- Que el conocimiento científico consiste en aprender de los errores que hayamos cometido.
Las insuficiencias de la lógica inductiva
Según Popper, la lógica inductiva, que permite el tránsito de las observaciones de datos sensibles particulares a generalizaciones o leyes generales, no proporciona un criterio adecuado para distinguir el carácter científico de un sistema de teorías.
Las razones que alega son:
- Basta aducir un único caso en contra para desmentir un enunciado general o una ley.
- Aunque dispusiéramos de toda la información, y ella nos garantizara que no ha habido hasta la fecha un hecho que refute el enunciado general, es imposible garantizar que en el futuro no haya uno que lo haga.
- Si las teorías científicas no son nunca verificables empíricamente en su totalidad, es preciso otro criterio de demarcación: el criterio de falsabilidad.
Historia y sociedad
En su libro La miseria del historicismo, elabora una dura crítica al historicismo defendido por Platón, Hegel y Marx, según el cual existen leyes o principios del desarrollo histórico que nos permiten predecir el curso de los acontecimientos, tal y como un astrónomo predice un eclipse de Sol.
Este historicismo, en opinión de Popper, olvida que tanto el desarrollo del conocimiento científico como el curso de los acontecimientos humanos están expuestos a errores y a iniciativas cuyos resultados y efectos no son siempre predecibles.
Basta pensar en el impacto e influencia de las nuevas tecnologías, que eran inimaginables hace unos años y cuyas consecuencias pueden cambiar el rumbo de la historia en una línea actualmente difícil de determinar.
Interrogantes permanentes
Para Popper nunca existen razones suficientes para afirmar que la sociedad tenga que desarrollarse de una manera determinada lo quieran o no sus ciudadanos. Dado que nunca podemos estar absolutamente seguros de cuáles son las respuestas correctas a los interrogantes que se le plantean a los ciudadanos, es necesario mantener los más amplios límites de libertad de crítica.
La democracia
Popper concibe la democracia como el sistema en el que los gobernantes puedan ser sustituidos sin recurrir a la violencia. Las dos cuestiones centrales de la filosofía política son:- ¿Cómo se puede evitar que el ejercicio del poder no se apoye en dogmas sociales o políticos?
- ¿Qué tipo de instituciones hay que establecer para reducir el peligro y los riesgos que traen consigo la administración de los asuntos públicos por políticos ineficaces?
Karl Popper (1902-1994)
Filósofo de la ciencia y de las ciencias sociales, estudió y enseñó en su Viena natal hasta la ocupación nazi. Se trasladó a Nueva Zelanda y, posteriormente, se convirtió en profesor de lógica y metodología científica en la London School of Economics. En 1965 fue nombrado sir. Sus obras más destacadas son: La lógica de la investigación científica, La sociedad abierta y sus enemigos, La miseria del historicismo y Conjeturas y refutaciones.
La provisionalidad del saber
De las tesis de Popper, especialmente el criterio de falsabilidad, se llegan a la conclusión de que el saber no tiene un valor absoluto, sino meramente provisional. Así ha sido a lo largo de toda la historia: los conocimientos de un periodo dado han sido corregidos o alterados por hallazgos posteriores.
