FILOSOFÍA

La Escuela de Francfort

Entre las preocupaciones más profundas que comparten los miembros de este heterogéneo grupo de pensadores, la más importante de todas ellas está relacionada con la validez o no del proyecto ilustrado, la de la vigencia o no de las categorías y los discursos generados por la modernidad. Al tiempo que se pueden leer las propuestas de los francfortianos en la perspectiva presente como un anticipo de lo ocurrido con la propuesta marxista en los últimos tiempos.

La Escuela de Francfort tiene su origen en el Instituto de Investigación Social creado en Alemania en 1923. Su segundo director, Max Horkheimer, consiguió aglutinar a partir de 1930 a una serie de pensadores y colaboradores comprometidos con una revisión del legado ilustrado, la herencia de la filosofía marxista y la recepción del psicoanálisis. Esta iniciativa se vio truncada con la llegada al poder de los nacionalsocialistas, lo que obligó a sus integrantes a exiliarse. Los principales miembros de la Escuela de Francfort, además de Adorno, Horkheimer y Habermas, son: Erich From (1900-1980), Herbert Marcuse (1898-1979) y Walter Benjamin.

Herbert Marcuse.

Erich From.BIBLIOTECA NACIONAL, MADRID.

Horkheimer

Una de las aportaciones principales de Horkheimer es la distinción entre teoría tradicional y teoría crítica. Esta distinción obedece a la necesidad de una comprensión teórica de las transformaciones que se están produciendo en las sociedades desarrolladas. Concretamente, las formas de dominación y de manipulación de la conciencia en las sociedades capitalistas.

  • Teoría tradicional

    Pretende presentarse y permanecer al margen de la realidad social y adjudicarse un valor neutral. La teoría tradicional, o pensamiento burgués, ha intentado separar el trabajo teórico específico de la reflexión acerca de la naturaleza, contribuyendo a reproducir y no a transformar, el proceso de producción social.

  • Teoría crítica

    Reconoce y asume su condición histórica. Se considera como un elemento más del proceso revolucionario y examina de qué modo los argumentos, categorías y planteamientos de una teoría expresan el orden social existente.

    La teoría crítica se vale de la categoría de totalidad para situar los fenómenos de la realidad con la que se enfrenta en el marco global que les corresponde. Situarlos significa verlos en la dimensión económica, social, histórica y política.

    Finalmente, la teoría crítica añade a la función de criticar las relaciones sociales existentes la tarea de enseñar cómo aproximarse al horizonte de la emancipación.

Adorno

Dialéctica de la Ilustración y Dialéctica negativa

Adorno comparte algunas ideas fundamentales con el resto de la Escuela de Francfort:

  • El pensamiento debe ser puesto en relación con las condiciones sociales del momento.
  • Nuestra perspectiva debe cambiar a favor de la esperanza de que las cosas puedan ser de otra manera.
  • La Dialéctica de la Ilustración recoge un planteamiento crítico respecto a las consecuencias que ha tenido el pensamiento ilustrado y la hegemonía del progreso técnico en la configuración de las sociedades capitalistas. Adorno aborda cómo los ideales ilustrados de progreso, emancipación y dominio sobre la naturaleza han conducido a situaciones opuestas: la explotación del hombre y la servidumbre tecnológica.
  • Frente al carácter conciliador y positivo de la dialéctica hegeliana, Adorno propone una dialéctica negativa, que excluye toda conceptualización definitiva y que rescata el valor radical de las contradicciones como único camino para erradicar la voluntad de dominio autoritario sobre las cosas y, por extensión, sobre los hombres.

Aportaciones de Habermas

Habermas ha introducido nuevos elementos discursivos en el esquema heredado como forma de intentar dar solución a los problemas de sus predecesores. Su objetivo es elaborar una crítica social que integre teoría y práctica en una forma de racionalidad explicativa y justificadora.

Una de sus aportaciones más relevantes está relacionada con el concepto de interés. El interés está ligado al conocimiento y a la razón, de ahí que se puedan distinguir tres tipos de intereses vinculados a tres tipos de ciencias:

  • El interés técnico, que se corresponde con las ciencias empírico-analíticas.
  • El interés práctico, que se corresponde con el dominio de las ciencias histórico-hermenéuticas.
  • El interés emancipatorio, que dirige la tarea de las ciencias sociales críticas: el psicoanálisis y la crítica de las ideologías.

En los últimos años Habermas viene elaborando y revisando una teoría denominada teoría de la acción comunicativa. Se trata de un planteamiento que toma el consenso y las condiciones ideales de diálogo como ideas regulativas para profundizar en las democracias de los países occidentales.