GEOGRAFÍA

Materias primas y fuentes de energía

Hasta la más corriente de nuestras actividades cotidianas precisa una cierta cantidad de materias primas, así como un aporte de energía suficiente. Los recursos materiales y energéticos han sido siempre fundamentales, pero nunca hasta el grado que han alcanzado en nuestra civilización actual, caracterizada principalmente por sus grandes necesidades de consumo.

Materias primas

Se llama materia prima a toda sustancia básica y elemental que se utiliza en la fabricación de productos y, también, en la obtención de energía. Existen innumerables tipos de materias primas que constituyen la base de todo proceso industrial. Algunas son aprovechadas desde tiempos antiguos, mientras que otras poseen aplicaciones que no han sido descubiertas hasta fecha reciente.

Las materias primas pueden ser de origen animal (pieles, lana, grasas, alimentos, etc.) o mineral. Este último ámbito es el más abundante y su variedad es enorme: combustibles, metales, materiales para la construcción, productos químicos, agua, etc. Hasta cierto punto, prácticamente cualquier producto natural es susceptible de convertirse en materia prima.

Yacimientos principales

La mayoría de las materias primas minerales se obtienen de yacimientos, es decir, de lugares en los que la concentración del producto es lo suficientemente abundante como para hacer rentable su extracción. La distribución de los yacimientos es irregular y existen tantos tipos de yacimientos como de materias primas, por lo que reseñaremos sólo los más importantes:

  • Metales pesados: disponibles en toda la corteza terrestre. El hierro es el más importante (China).
  • Metales preciosos: África del Sur (oro).
  • Madera: bosques australes (Canadá y Rusia) y tropicales (Brasil).
  • Gas natural: África del Norte, América del Norte, Asia central.
  • Petróleo: Golfo Pérsico, Caribe, mar Caspio, Indonesia.
  • Carbón: África del Sur, Europa y Asia centrales, América del Norte.
  • Uranio: América del Norte, Australia, África del Sur.

Fuentes de energía

La energía es el segundo componente fundamental de los procesos de producción. Puede obtenerse de muchas maneras, aunque en la actualidad la energía se produce fundamentalmente por medio de la quema de combustibles. Entre las energías de mayor empleo destacan las siguientes:

  • Combustibles fósiles: petróleo (ver t22), carbón, gas y, en menor medida, madera. Se utilizan en motores, calefacciones y en la producción de electricidad (termoelectricidad).
  • Nuclear: obtenida por fisión del átomo. Su uso principal es la producción de electricidad.
  • Hidráulica: aprovecha la fuerza de las corrientes de agua. Se utilizó tradicionalmente para mover molinos. Hoy en día sirve para generar electricidad (hidroelectricidad).

Energías renovables

El principal inconveniente de las energías descritas anteriormente es que resultan caras y agreden al medio ambiente, además dependen de recursos que pueden agotarse. Como solución, existen varias fuentes alternativas de energía no contaminantes, y renovables, es decir, que no se agotan. Entre ellas cabe citar:

  • Energía solar.
  • Energía eólica (del viento).
  • Energía maremotriz (ver t22).
  • Energía geotérmica, basada en el calor de las capas profundas del subsuelo.

Producción mundial de petróleo (en millones de Tm).

Distribución de los recursos

La naturaleza distribuye sus dones de forma irregular. El petróleo, por ejemplo, se concentra en las proximidades del golfo Pérsico, el Caribe y el mar Caspio; Sudáfrica posee las mayores reservas de oro, uranio y diamantes; Ucrania o Francia, tierras de cultivo particularmente fértiles. Este reparto irregular de los recursos condiciona los procesos económicos y humanos. Las regiones con mayor producción de alimentos son las más pobladas; las áreas que poseen recursos escasos y valiosos pueden tener menor población, pero tal vez alcancen un mejor nivel de vida.

Ciertas materias primas, como el petróleo, se trasladan desde el yacimiento hasta el lugar de explotación por medio de conducciones especiales, como este oleoducto iraní.

 

El futuro de la energía

Producción de energía según su origen.

La explotación de los recursos energéticos actuales conlleva su agotamiento a medio plazo, por lo que será necesario descubrir nuevas fuentes de obtención de energía. Los recursos renovables, especialmente las energías eólica y solar, representan una importante apuesta para el futuro. Otra posibilidad es la denominada fusión fría, es decir, la obtención de energía a partir de la fusión del átomo, proceso renovable y no contaminante que, sin embargo, aún está poco desarrollado.