Los transportes
Flujos de bienes y servicios
El movimiento de la producción es una parte consustancial de la economía desde los primeros instantes de la historia humana. Todo artículo producido debe trasladarse desde el área de fabricación hasta la zona de consumo, y para ello es necesaria una infraestructura de transporte, por mínima que sea.
Desde las antiguas carabelas a los modernos supertanques, la tecnología ha evolucionado para asegurar el transporte de mercancías, base del comercio.
De hecho, el transporte ha constituido una de las grandes herramientas del progreso humano a lo largo de los siglos: Fenicios y griegos fueron grandes marinos en la antigüedad, como más tarde españoles y portugueses.
En la actualidad, las principales corrientes comerciales unen el continente norteamericano con Europa y el este de Asia, a través de los océanos Atlántico y Pacífico respectivamente. El mar Mediterráneo constituye otra importante ruta comercial, especialmente para el petróleo procedente de oriente medio.
Sistemas de transporte
Según el medio por el que discurren, los sistemas de transporte pueden dividirse en tres grupos:
Acuáticos
- Marítimos: constituyen desde la antigüedad, y aún hoy en día, el procedimiento más utilizado para el tráfico de mercancías. En la actualidad existe una gran cantidad de tipos de barco, especializados según el tipo de producto que deben transportar (ver t22): Petroleros, cargueros, etc.
- Fluviales y canales: muy utilizados en algunos países dotados de buenas infraestructuras, como Holanda o Alemania.
Canal de Panamá.
Terrestres
- Carreteras y caminos: utilizados desde tiempos antiguos, han evolucionado desde los carros y caravanas, lentos y poco seguros, a los actuales camiones y vehículos rodantes de gran tonelaje. Aunque aseguran el tránsito de mercancías y pasajeros en todo el mundo, su rendimiento depende en gran medida de las infraestructuras disponibles.
- Ferrocarriles: la gran aportación de la Revolución Industrial. Han sido fuente de riqueza y desarrollo para muchas regiones. En la actualidad experimentan cierta decadencia en lo referente al transporte de mercancías, que tiende a realizarse por carretera. Sin embargo, continúan siendo una buena opción para el tránsito de personas.
Aéreos
El gran descubrimiento del siglo XX tiene un sólo inconveniente: su incapacidad para el transporte de mercancías pesadas. La aviación, no obstante, acapara la práctica totalidad del tráfico de viajeros a distancias largas y medianas, en detrimento de la marina.
Avión Concorde
Principales avances en materia de transporte
Edad Antigua: los pueblos mediterráneos desarrollan una marina comercial de cabotaje y elaboran mapas detallados de las costas de Europa y el norte de África.
Renacimiento: españoles y portugueses construyen los primeros grandes barcos capaces de surcar el océano, lo que permite iniciar el intercambio comercial con América y el Extremo Oriente.
Siglo XVIII: el desarrollo de la tecnología del vapor aumenta la rapidez y eficacia de las comunicaciones marítimas.
Siglo XX: la invención del aeroplano y el automóvil revoluciona el mundo del transporte. Pese a ello, la navegación marítima sigue siendo fundamental en el intercambio de mercancías, pero la carretera y la aviación le arrebatan el tránsito mayoritario de pasajeros.
Ventajas e inconvenientes de los diferentes sistemas de transporte
La aviación representa el medio más seguro, rápido y barato de viajar y transportar mercancías, pero no resulta un procedimiento adecuado para las mercancías pesadas, que son las más abundantes. La navegación resulta más indicada para estos fines, pero es más lenta, lo que aumenta los costes. Por último, el transporte terrestre se encuentra en un punto medio en cuanto a costes y velocidad. Sin embargo, tiene dos inconvenientes fundamentales: La evidente imposibilidad de cruzar las áreas marítimas, y su elevada siniestralidad.
Sistemas especiales de transporte de mercancías
Algunos productos requieren sistemas especiales para su transporte. Es el caso de las fuentes energéticas. El petróleo y el gas pueden desplazarse a largas distancias a través de conducciones características denominadas oleoductos y gasoductos respectivamente. En cuanto a la corriente eléctrica, sólo puede llevarse de las zonas de producción a las de consumo gracias a redes de cables que cubren el territorio.
