GEOGRAFÍA

Países de la Unión Europea (I)

La Unión Europea presenta una clara división en dos grandes grupos: Las potencias económicas, locomotoras que llevan adelante el proceso de unificación, y los países menos desarrollados del continente, que marchan «a remolque». La división entre la Europa rica y la Europa pobre se hará más patente con el plan de ampliación de la UE hacia el Este.

Alemania y Francia: impulsores de la Unión Europea

Enemigas irreconciliables durante la primera mitad del siglo XX, Alemania y Francia se convirtieron, tras la Segunda Guerra Mundial, en las dos potencias económicas del continente y en motores del proceso de unificación europeo tras la firma de los tratados de Roma en 1957, por los que se creaba la Comunidad Económica Europea.

Alemania

El gran derrotado en las dos guerras mundiales ha sabido resurgir de sus cenizas y convertir su antigua beligerancia en una pujanza económica que coloca al Estado germano como la tercera nación más industrializada del planeta. El llamado «milagro alemán » fue fruto del esfuerzo de la población por recuperar un país destruido por la guerra y de la importante ayuda financiera estadounidense.

Dividida en dos Estados (República Federal Alemana en el oeste y República Democrática Alemana en el este), la reunificación de ambas Alemanias en el seno de la RFA, en 1990, puso de manifiesto importantes problemas de adaptación, especialmente por parte de la industria oriental que precisó de un intenso proceso de reconversión para cubrir las exigencias productivas del mundo actual.

Francia

Beneficiada por su triunfo en las dos guerras mundiales, Francia cuenta con una economía saneada que le permite competir ventajosamente en todos los campos. En el sector primario, la agricultura y la ganadería francesas se cuentan entre las más ricas del mundo. La industria también constituye un recurso de primer orden para el país, que forma parte del G-7. Por otra parte, Francia compite igualmente en el sector terciario gracias a sus ofertas en terrenos como el turismo o las finanzas.

Favorecida por un relieve suave, un clima moderado, la gran extensión territorial y la preparación de su numerosa población, la Francia moderna puede ser considerada, en conjunto, como una primera potencia continental por su poderío económico, militar y cultural.

Países anglosajones

El Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte

El Reino Unido es el país donde primero tuvo lugar la Revolución Industrial. Los británicos se han caracterizado desde tiempos antiguos por su extraordinaria capacidad para el comercio internacional, en el cual siguen basando su prosperidad. Vencedores, junto a Francia, en las dos guerras mundiales, los británicos han sabido sacar el máximo rendimiento de un territorio pequeño y relativamente pobre en recursos. Sin embargo, el desarrollo de Gran Bretaña durante la segunda mitad del siglo XX ha sido irregular.

Su industria, envejecida, sigue ocupando un puesto de importancia a nivel mundial, pero cada día encuentra mayores dificultades para competir. Esto redunda negativamente en la actividad comercial, que experimenta crisis periódicas. Todo ello, unido a la negativa del Gobierno de Londres a adoptar el euro como moneda única, ha relegado al Reino Unido a un quinto puesto en el escalafón comercial mundial, una posición privilegiada, pero muy lejos de la cabeza de la lista, a cuyo frente permaneció hasta principios del siglo XX.

En el plano político, el problema más importante del Reino Unido es la situación del Ulster, donde el enfrentamiento entre católicos –partidarios de la unificación con Irlanda– y protestantes –leales al Reino Unido– ha supuesto durante decenios enfrentamientos sociales y una actividad terrorista.

República de Irlanda

La pequeña República de Irlanda, que ocupa la mayor parte de la isla homónima, ha experimentado un fuerte crecimiento económico desde su ingreso en la Comunidad Económica Europea. Sin embargo, la fuerte inmigración exterior (especialmente a los Estados Unidos), la escasa población, la alta tasa de paro y las carencias del tejido industrial –pese a los esfuerzos en sectores como la siderurgia, la química o la alimentación – hacen que esta nación se mantenga entre las menos desarrolladas del continente.

Benelux

Países Bajos

Pese a su reducido tamaño, que le obliga ganar espacio al mar, este Estado constituye una importante potencia comercial e industrial. Entre los sectores económicos de los Países Bajos destacan la floricultura y la horticultura, la actividad portuaria y la industria pesada.

Bélgica

Con un elevado nivel de vida, el pequeño reino de Bélgica posee una importante producción de carbón, así como industrias textiles, siderúrgicas y químicas. Bélgica cuenta además con la red de ferrocarriles más densa del mundo. Como aspecto negativo, destaca el enfrentamiento soterrado entre las dos comunidades principales: valones y flamencos.

Luxemburgo

El reino de Luxemburgo forma una unión aduanera y comercial con Bélgica y los Países Bajos desde 1947. Su economía se basa en la industria y el comercio.

Alemania

Capital: Berlín.

Población (1998):
82.000.000 hab.

Extensión: 316.755 km2.

Moneda: Euro

 

Francia

Capital: París.

Población (1998):
58.700.000 hab.

Extensión: 547.026 km2.

Moneda: Euro.

 

Reino Unido

Capital: Londres.

Población (1998):
58.200.000 hab.

Extensión: 244.046 km2.

Moneda: Libra esterlina.

 

Irlanda

Capital: Dublín.

Población (1998):
3.600.000 hab.

Extensión: 70.283 km2.

Moneda: Euro.

 

Países Bajos

Capital: Amsterdam

Población (1997):
15.700.000 hab.

Extensión: 40.844 km2

Moneda: Euro.

 

Bélgica

Capital: Bruselas

Población (1997):
10.200.000 hab.

Extensión: 30.500 km2

Moneda: Euro.

 

Luxemburgo

Capital: Luxemburgo

Población (1997):
422.000 hab.

Extensión: 2.586 km2

Moneda: Euro.