GEOGRAFÍA

Los Balcanes y Europa oriental

Tras la desaparición de los sistemas políticos socialistas en Europa, las naciones balcánicas y los Estados de la zona oriental del continente han experimentado una evolución progresiva hacia la economía de mercado.

Del socialismo a la crisis

Pese a que el sistema socialista aseguraba cierto grado de bienestar a la población, la situación económica del antiguo bloque socialista era, en general, bastante precaria. Si bien algunos países disfrutaban de un nivel de vida aceptable, otros experimentaban graves problemas económicos.

Una industria de bajo rendimiento, unos medios productivos obsoletos, la inexistencia de redes de distribución, la falta de competitividad y el bajo poder adquisitivo de los mercados interiores son algunas de las características que definen la situación económica de la mayor parte de los antiguos países socialistas en la Europa oriental y balcánica.

El resultado: Una transformación traumática hacia el capitalismo, que se ha traducido en una crisis sin precedentes, con cifras crecientes de paro, déficit público e inflación y endeudamiento desbocadas.

Las diferentes respuestas

  • República Checa y Eslovaquia: separados pacíficamente, ambos Estados avanzan hacia la integración en la Unión Europea con una economía saneada aunque aquejada de algunos problemas estructurales.
  • Polonia, Croacia y Eslovenia: la crisis ha marcado el desarrollo de sus economías. Sin embargo, constituyen un ejemplo de recuperación financiera y son un objetivo de primer orden en los planes de ampliación de la UE hacia el Este.
  • Yugoslavia: aunque cuenta con medios suficientes para salir de la crisis, la política militar y ultranacionalista de su Gobierno contribuye a deteriorar la economía y a aislar el país frente a la comunidad internacional. Desde la división de la antigua Yugoslavia, el Gobierno de Belgrado ha mantenido o mantiene conflictos con Croacia, Bosnia-Herzegovina y la provincia de Kosovo; conflicto este último que obligó a la OTAN a iniciar acciones militares contra Yugoslavia en 1999.
  • Hungría, Bulgaria, Rumania, Macedonia, Albania y Bosnia-Herzegovina: la falta de recursos, el paro y la ausencia de orientación económica constituyen los problemas más importantes en estos países. Especialmente delicado es el caso de Bosnia, país destrozado por la guerra y en el que aún subsisten graves tensiones entre los diferentes grupos étnicos.

Transformación económica y social

El proceso de transición al capitalismo requerirá, en primer lugar, una solución a los problemas que afectan a los diversos sectores económicos (ver t17):

  • Sector primario: la producción agrícola y ganadera es insuficiente y dispone de medios anticuados, de bajo rendimiento. Carencias similares presenta la extracción minera, que, en países como Rumania, da trabajo a una parte importante de la población activa y representa una fuerza social de primer orden.
  • Sector secundario: la industria constituye el sector más afectado por los cambios políticos en la Europa ex socialista. Las fábricas del Este generaban grandes producciones que, con frecuencia, sólo se justificaban por cuestiones de imagen, ya que no existía una verdadera demanda. Además la mayor parte de las fábricas carecen de controles medioambientales y resultan extremadamente caras, por lo que los artículos que producen no pueden competir en los mercados.
  • Sector terciario: los servicios son casi inexistentes en los Estados de la Europa oriental. Los transportes, fundamentales para la industria, son lentos, caros e ineficaces; el sector hostelero es mínimo; sólo en algunos países se ha fomentado el turismo pero, salvo casos muy concretos, no representa una fuente importante de ingresos; la actividad financiera, por último, es nula.

    Por tanto, los países balcánicos y de Europa oriental precisan de una reforma agraria, industrial y financiera a gran escala. Sin embargo, no es éste el único requisito para adaptarse a los tiempos actuales. Es preciso que cambie la mentalidad social para afrontar los desafíos que surgen en una economía nueva, desvinculada de la tutela gubernamental y enfrentada a la dura competencia de los mercados mundiales.

Los astilleros de Gdansk, en Polonia, uno de los grandes símbolos del cambio político en los antiguos países satélites de la Unión Soviética.

La integración del Este europeo

En 1999, Hungría, Polonia y la República Checa ingresaron en la OTAN. Este acontecimiento supuso un paso adelante en el proceso de integración del Este europeo en las comunidades internacionales.

 

Países de la ex Yugoslavia:

Yugoslavia
(Serbia y Montenegro)

Capital: Belgrado.

Población (1998):
10.400.000 hab.

Extensión: 87.968 km2.

Moneda: Dinar.

Croacia

Capital: Zagreb.

Población (1998):
4.500.000 hab.

Extensión: 56.538 km2.

Moneda: Kuna.

Eslovenia

Capital: Ljubljana.

Población (1998):
1.900.000 hab.

Extensión: 20.521 km2.

Moneda: Tólar.

Bosnia-Herzegovina

Capital: Sarajevo.

Población (1998):
4.000.000 hab.

Extensión: 51.129 km2.

Moneda: Dinar.

Macedonia

Capital: Skopje.

Población (1998):
2.200.000 hab.

Extensión: 25.713 km2.

Moneda: Dinar.

 

Los Estados de la Europa oriental

República Checa

Capital: Praga.

Población (1998):
10.200.000 hab.

Extensión: 79.000 km2.

Moneda: Corona.

Polonia

Capital: Varsovia.

Población (1998):
38.700.000 hab.

Extensión: 312.677 km2.

Moneda: Zloty.

Eslovaquia

Capital: Bratislava.

Población (1998):
5.400.000 hab.

Extensión: 49.035 km2.

Moneda: Corona eslovaca.

Rumania

Capital: Bucarest.

Población (1998):
22.600.000 hab.

Extensión: 237.500 km2.

Moneda: Leu.

Hungría

Capital: Budapest.

Población (1998):
9.900.000 hab.

Extensión: 93.030 km2.

Moneda: Forint.

Bulgaria

Capital: Sofía.

Población (1998):
8.400.000 hab.

Extensión: 110.912 km2.

Moneda: Lev.