GEOGRAFÍA

Las nuevas repúblicas

La desintegración de la Unión Soviética en 1991 tuvo como resultado la formación de varios Estados independientes en Asia central y Europa. Los nuevos Estados europeos pueden estudiarse en tres grupos claramente definidos: las repúblicas del Báltico, las del Cáucaso y los grandes Estados de Europa oriental: Bielorrusia (o Belarús) y Ucrania, a los que habría que sumar el pequeño territorio de Moldavia.

Repúblicas bálticas

Tres países, Estonia, Letonia y Lituania, que fueron independientes hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, recuperaron su soberanía tras la caída del comunismo en Europa oriental. Vinculados históricamente a los ámbitos culturales de Escandinavia y el mundo eslavo, estos tres Estados cuentan con una economía razonablemente saneada, aunque aquejada de los problemas estructurales heredados de su pasado socialista. Los principales recursos son la pesca, la madera, los combustibles fósiles y las industrias papelera, textil y siderúrgica.

Las tres repúblicas del Báltico aspiran a la integración en el seno de la Unión Europea y la OTAN, con el objetivo de verse definitivamente liberadas de las aspiraciones hegemónicas de su poderoso vecino, Rusia.

Repúblicas caucásicas

Enclavadas en un rincón montañoso de Europa, con una herencia cultural a medio camino entre las tradiciones asiáticas y la influencia europea, y con una economía prácticamente desmantelada, la evolución de las repúblicas del Cáucaso (Georgia, Armenia y Azerbaiyán) desde su independencia, ha resultado sumamente conflictiva, a pesar de tratarse de una zona rica en recursos energéticos (petróleo y gas), y que cuenta con una industria petroquímica importante.

Los conflictos armados, especialmente el levantamiento independentista de Abjasia (Georgia), y el enfrentamiento entre Armenia y Azerbaiyán por el control del territorio del Alto Karabaj (en Azerbaiyán pero de población mayoritariamente armenia), convierten al extremo suroriental de Europa en una región problemática en la que resulta difícil augurar una salida de la crisis a corto plazo.

Ucrania, Bielorrusia y Moldavia

Ucrania

Después de Rusia, Ucrania es el país más extenso de Europa, y uno de los más poblados. Su evolución económica desde la independencia ha sido complicada, debido tanto a la herencia soviética (industria anticuada, deficiente sistema de distribución), como a problemas financieros derivados de la conversión al sistema de libre mercado.

Ucrania cuenta, entre sus recursos, con excelentes zonas de cultivo de cereal y varios oleoductos importantes que constituyen una buena fuente de ingresos. Sin embargo, la extracción minera y la industria energética se encuentran en franco retroceso, sobre todo ésta última, cuando se produzca el cierre definitivo, previsto para el 2000, de la peligrosa central nuclear de Chernobil.

Bielorrusia o Belarús

Las mínimas diferencias étnicas y culturales de Bielorrusia con respecto a Rusia hacen que ambos Estados funcionen en la práctica como uno solo. Rusia abastece de energía a Bielorrusia, comparten la misma moneda (el rublo) y entre ambos existe una unión aduanera completa y una estrategia defensiva común.

El estado de la economía bielorrusa es de los más saneados del ámbito de la Europa oriental, aunque problemas como la inflación y las dificultades financieras frenan parcialmente la tendencia al crecimiento que ha experimentado esta república desde su independencia.

Moldavia

La pequeña república moldava constituye, en realidad, una extensión de Rumania, país con el que comparte idioma y costumbres. Sin embargo, en marzo de 1995, los ciudadanos de Moldavia rechazaron la anexión a Rumania. En el terreno económico, la deficitaria economía moldava depende casi por completo de la ayuda rusa.

Las repúblicas bálticas

Estonia

Capital: Tallin.

Población (1998):
1.400.000 hab.

Extensión: 45.100 km2.

Moneda: Kroon.

Estonia

Capital: Riga.

Población (1998):
2.400.000 hab.

Extensión: 64.500 km2.

Moneda: Lat.

Lituania

Capital:Vilna.

Población (1998):
3.700.000 hab.

Extensión: 65.200 km2.

Moneda: Litas.

 

Las repúblicas del Cáucaso

Georgia

Capital: Tblisi.

Población (1998):
5.400.000 hab.

Extensión: 69.700 km2
(incluidos los territorios rebeldes de Abjasia y Osetia del Sur, virtualmente independientes, pero no reconocidos por la comunidad internacional).

Moneda: Lauri.

Armenia

Capital: Ereván.

Población (1998):
3.600.000 hab.

Extensión: 29.800 km2.

Moneda: Dram.

Azerbaiyán

Capital: Bakú.

Población (1998):
7.700.000 hab.

Extensión: 86.600 km2.

Moneda: Manat.

 

Ucrania

Capital: Kiev.

Población (1998):
51.200.000 hab.

Extensión: 603.700 km2.

Moneda: Hrivna.

 

Bielorrusia

Capital: Minsk.

Población (1998):
10.300.000 hab.

Extensión: 207.600 km2.

Moneda: Rublo.

 

Moldavia

Capital: Chisinau.

Población (1997): 4.000.000 hab.

Extensión: 33.700 km2.

Moneda: Leu.