Asia central y suroccidental
Chipre
Las dos comunidades, griegos y turcos, que constituyen este pequeño Estado insular del Mediterráneo oriental, se hallan enfrentadas desde finales del siglo XIX: de hecho Chipre se encuentra dividido desde 1983, aunque el conflicto civil estallara veinte años antes. La economía se basa en la agricultura y el turismo.
El núcleo islámico
Desde el punto de vista religioso, la región presenta una extraordinaria homogeneidad. Arabia Saudí, el país más extenso de la zona, es considerado tierra santa para el islam, y dentro de sus fronteras se encuentran las dos ciudades más importantes para esta religión: Medina y La Meca. Racialmente, sin embargo, la situación es mucho menos homogénea. Las razas principales de la zona y sus áreas de distribución son las siguientes:
- Árabes: es el grupo mayoritario y pertenece a la familia semítica. Arabia Saudí, Yemen, Omán, Siria, Jordania, Líbano y Palestina (actual Israel).
- Turcos: procedentes de Asia central, viven mayoritariamente en Turquía.
- Afganos: Afganistán y zonas de Irán.
- Kurdos: no cuentan con un Estado propio y viven en la región fronteriza entre Turquía, Siria, Irán e Irak. La represión que sufren debido a sus demandas de autonomía constituye una de las causas de mayor conflictividad en la zona.
Repúblicas ex soviéticas
Una de las consecuencias del colapso de la Unión Soviética en 1991 fue la aparición de cinco nuevos Estados soberanos en pleno centro de Asia. Se trata de las repúblicas de Kazajstán, Kirguizistán, Turkmenistán, Uzbekistán y Tayikistán.
En términos generales, se trata de países de religión islámica y población mayoritariamente de raza turca. No obstante, existen importantes minorías rusas en todas estas repúblicas. De todos estos nuevos países, Kazajstán, por su extensión, población, recursos y poderío militar, constituye una importante potencia regional.
Los países del golfo Pérsico
El golfo Pérsico es una de las áreas del mundo más ricas en yacimientos de petróleo, y en este recurso basan su economía la mayor parte de los países de la zona: Irán, Irak, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Bahrain y Qatar.
En general, estas naciones cuentan con un elevado nivel de renta, excepto Irak, cuya economía ha quedado sumida en una profunda crisis como resultado del embargo internacional tras la guerra del Golfo. Sin embargo, la calidad de vida no se encuentra acorde con la riqueza media de los países, y las causas fundamentales son el fanatismo religioso y los sistemas administrativos de corte medieval que imperan en países como Arabia Saudí o Irán, en los que apenas están reconocidos los derechos de ciertos colectivos, como las mujeres o los extranjeros.

Israel
El Estado judío, fundado tras la Segunda Guerra Mundial sobre el territorio de Palestina, es el ejemplo de cómo un enclave asediado por conflictos internos y externos casi permanentes, puede convertirse, no obstante, en una potencia económica. La laboriosidad e iniciativa de sus habitantes, así como la nada desdeñable ayuda técnica, militar y económica de Estados Unidos, han hecho posible el milagro.
País artificial, creado para acoger a la comunidad judía internacional tras la brutal persecución sufrida en Europa, cuenta con una próspera economía basada en la agricultura, el comercio y la industria. No obstante, para asegurar su estabilidad debe superar el grave problema palestino, que mantiene a Israel en un estado de alerta continua frente a sus vecinos árabes.
Un kibbutz, prototipo de granja experimental, que ha dado excelentes resultados en el territorio israelí.
Oriente Medio: un
La región suroccidental de Asia es, probablemente, uno de los lugares más conflictivos de todo el planeta. Para hacerse una idea de ello, basta considerar algunos de los enfrentamientos ocurridos en la zona durante la segunda mitad del siglo XX, varios de los cuales serán heredados por el siguiente milenio:
- Enfrentamiento árabeisraelí.
- Conflicto greco-turco en Tracia y Chipre.
- Enfrentamientos religiosos en el Líbano.
- Guerra de Irán-Irak.
- Guerra del Golfo y embargo económico a Irak.
- Guerra civil del Yemen.
- Guerra civil en Afganistán.
La situación resulta más preocupante si se tiene en cuenta que Israel cuenta con armas nucleares y que otros países de la zona, como Irán, buscan disponer de un arsenal atómico propio.
La guerra del Golfo
En 1990 Irak invadió el vecino Estado de Kuwait, lo que dio como resultado la formación de una coalición internacional, comandada por los Estados Unidos, para restablecer la independencia del pequeño aunque rico emirato petrolero. La rápida derrota del ejército iraquí y la restauración de Kuwait como país soberano no terminó, sin embargo, con el conflicto del golfo Pérsico, ante la reticencia del presidente iraquí a aceptar las inspecciones de las Naciones Unidas destinadas a eliminar los arsenales iraquíes. Ocho años después de la guerra, Irak, antaño uno de los países más ricos del mundo, veía su economía sumida en una profunda crisis como resultado del embargo económico internacional y sufría nuevos ataques militares por parte de los Estados Unidos.
El enfrentamiento
árabe - israelí
La formación del Estado de Israel fue una imposición de la potencia colonial de Palestina (el Reino Unido), sobre la población autóctona del territorio: los palestinos, un pueblo árabe. La progresiva ocupación de Israel por judíos procedentes de todo el mundo trajo una serie de conflictos no sólo con los palestinos, sino con los países árabes vecinos (Guerra de los Seis Días, Yom-Kippur, etc.). Israel, gracias al apoyo estadounidense, consiguió vencer en todos los enfrentamientos, asegurar sus fronteras y mantener a raya a sus enemigos. Sin embargo, esta política de mala vecindad hace que el Estado de Israel tenga que vivir en un estado constante de tensión militar ante el temor a sufrir un ataque.
