El Bajo Imperio y la decadencia de Roma
- EXTRA: En el mundo
La nueva organización del Imperio
La Tetrarquía instaurada por Diocleciano (ver t 9), con la división del Imperio entre Occidente y Oriente, logró consolidar las fronteras y frenar las invasiones bárbaras. Diocleciano (285-305), que se reservó siempre la decisión suprema sobre los otros tres tetrarcas, se esforzó por reparar los desastres provocados por la crisis del siglo III:
- Reorganización de la hacienda, la justicia, la administración, y el ejército.
- Organización de las provincias en diócesis y agrupación de éstas en prefecturas.
- Revitalización del paganismo y del culto imperial.
Tras la abdicación de Diocleciano y Maximiano en el año 305, estalló una lucha por el poder que duró hasta el año 324 y concluyó con la victoria de Constantino el Grande, que restableció la unidad imperial.
Constantino reforzó el poder absoluto de la monarquía y fundó Constantinopla como capital del Imperio. Además, consciente de la importancia creciente del cristianismo, en el año 313 decretó la libertad de cultos con el Edicto de Milán(ver t11).
El último gran emperador fue Teodosio el Grande (379-395), que en el año 391 convirtió el cristianismo en religión oficial del Imperio. A su muerte, el Imperio volvió a dividirse entre sus hijos Arcadio (Oriente) y Honorio (Occidente, con capital en Rávena desde el 404).Los germanos
Los pueblos germánicos procedían del Norte de Europa y estaban organizados en tribus. La máxima autoridad correspondía a la asamblea de guerreros y hombres libres, que elegía al jefe y decidía sobre la paz y la guerra. Los romanos los llamaban bárbaros (extranjeros) y pensaban que eran inferiores en cultura y costumbres.
Los principales pueblos germánicos eran los godos, los alanos, los suevos, los vándalos, los francos, los anglos y los sajones.
La búsqueda de mejores tierras y un clima más benigno y la atracción que sentían por la civilización romana impulsaron a los germanos a emigrar hacia el Sur. En el siglo I a. C. ya habían llegado a los ríos Rhin y Danubio, junto al limes o frontera romana.
Tras mantener contra ellos continuos enfrentamientos, la llegada desde las llanuras del Asia Central, en la segunda mitad del siglo IV, de los temibles hunos guiados por Atila obligó a los emperadores romanos a aliarse con los alanos y los godos, a quienes se les permitió asentarse como «federados» dentro del Imperio.Desintegración del Imperio de Occidente
Desde el siglo III, el Imperio había empezado a debilitarse como consecuencia de la profunda crisis política, agravada por los problemas económicos:
- Fin de las grandes conquistas, que proporcionaban botines y esclavos.
- Disminución del comercio.
- Aumento de los impuestos y devaluación de la moneda.
- Decadencia de la vida urbana y ruralización de la economía con la formación de grandes latifundios.
Todo ello contribuyó a acelerar la penetración de los germanos en la parte occidental del Imperio, donde los nuevos pueblos federados comenzaron a entrar en conflicto con la población romana.
En el año 378 los godos vencieron a los romanos en la batalla de Adrianópolis y, guiados por Alarico, saquearon Roma (410). Poco a poco los demás pueblos germánicos fueron asentándose en el Imperio, ya en plena decadencia, hasta que en el año 476 Odoacro depuso al último emperador, el niño Rómulo Augústulo.
Tras la caída de Roma, el Imperio de Occidente se fragmentó en una multitud de pequeños reinos gobernados por reyes germánicos. Los más importantes fueron el ostrogodo en Italia, el visigodo en la península Ibérica, el franco en la Galia y el anglo y el sajón en las islas Británicas.
Fechas clave
- 305 Diocleciano abdica y obliga a hacerlo también a Maximiano.
- 306 Constantino inicia la lucha por el poder frente a los otros emperadores de la Tetrarquía.
- 324 Constantino vence a Licinio en Adrianópolis y Crisópolis, quedando como único emperador. Fundación de Constantinopla en el emplazamiento de la antigua Bizancio.
- 330 Constantinopla se convierte en capital del Imperio.
- 337 Muerte de Constantino el Grande.
- 364 Valentiniano I inicia la dinastía Valentiniana. Su hermano Valente es nombrado augusto y corregente en Constantinopla.
- 375 Los hunos vencen a los ostrogodos y provocan una oleada de migraciones hacia Occidente.
- 379 Teodosio el Grande es nombrado emperador de Oriente e inicia la dinastía Teodosiana.
- 391 Teodosio declara al cristianismo religión oficial.
- 395 Muerte de Teodosio el Grande. El Imperio se divide entre sus hijos.
- 410 Saqueo de Roma por los visigodos.
- 455 Saqueo de Roma por los vándalos de Alarico.
- 476 Deposición de Rómulo Augústulo, último emperador romano de Occidente.
Disco de Teodosio
Joya del arte del Bajo Imperio en la península Ibérica, realizado en plata, fechado hacia el año 388 y hallado en la provincia de Badajoz en 1847, representa al emperador Teodosio entre sus hijos Honorio y Arcadio.
Nuevas ciudades residenciales
A partir de Diocleciano Roma empezó a perder importancia como centro político y monumental en favor de las ciudades que elegían los emperadores como lugares de residencia: Nicomedia, Sirmio, Milán, Tréveris, Spalato (Split) y Constantinopla, entre otras.
Los ostrogodos
Casco germano del siglo VII
Los ostrogodos, empujados por los hunos, atravesaron el Dniéster y desplazaron a los visigodos, que, a su vez, cruzaron el Danubio y, tras saquear Roma, se asentaron en la Galia. Suevos, vándalos y alanos llegaron a Hispania. Los francos se establecieron en el Norte de la Galia, los burgundios en el Ródano y anglos, jutos y sajones en Britania.
