Bizancio
- EXTRA: Cronología del Imperio bizantino
- EXTRA: En el mundo
El Imperio romano de Oriente
Los orígenes del Imperio bizantino se encuentran en la división del Imperio romano que hizo Teodosio en el año 395. En el siglo VI, Justiniano y sus generales lograron recuperar Dalmacia, Italia, el sureste de España y el Norte de África, pero posteriormente las fronteras fueron retrocediendo en torno a Constantinopla (nombre que adoptó Bizancio en el reinado de Constantino).
Características de la civilización bizantina
Desde el año 476, fecha de la caída de Roma, hasta 1453, el Imperio bizantino desarrolló una brillante civilización diferenciada tanto de la Antigüedad grecorromana como de la Edad Media en la Europa occidental. Sus características culturales se formaron en un proceso histórico que arranca en los siglos IV y V:
- La herencia romana en la concepción del Estado y el derecho.
- La tradición griega, manifiesta en la lengua y la cultura.
- El cristianismo, en su variante ortodoxa a partir del Cisma de Oriente, consumado en el año 1054.
Durante los siglos oscuros de la Edad Media europea, Bizancio fue la gran potencia económica y política del Mediterráneo, la transmisora de la cultura griega y romana a los reinos cristianos de Occidente y, después, la defensora de esa cultura frente al avance del islam, primero contra los árabes y luego contra los turcos.
La época de Justiniano
En el año 527 llegó al poder el emperador Justiniano, de origen macedonio, con quien el Imperio alcanzó su época de esplendor. Hombre instruido e inteligente, supo rodearse de valiosos colaboradores, entre los que destacaron los generales Belisario y Narsés y el jurista Triboniano. Su mujer, la emperatriz Teodora, también contribuyó notablemente a la obra política de Justiniano.
Durante su reinado se redactó el Corpus Iuris Civilis, importante recopilación del derecho romano, y se construyó la majestuosa basílica de Santa Sofía en Constantinopla, símbolo de la civilización bizantina.
Justiniano impulsó una reforma de la Administración, basada en una burocracia profesional y en un riguroso sistema tributario, que permitió al Imperio sobrevivir a todas sus crisis durante siglos. El Estado tuvo un carácter centralizado y muy jerarquizado donde la Iglesia y el ejército desempeñaban un importante papel.
Para sostener un Estado tan complejo el Imperio necesitaba una economía sana. El cincuenta por ciento de la población vivía en el campo, y sobre ella recaían unos impuestos opresivos. La fuerza del Imperio bizantino se apoyó durante siglos sobre estos pilares.Los problemas religiosos y políticos
Bizancio encarnaba el ideal del Imperio cristiano, heredado de Roma, y a lo largo de su historia fueron continuas las controversias teológicas, que con frecuencia respondían a conflictos políticos.
Desde el siglo V, la herejía monofisita puso en peligro la unidad del Imperio, compuesto por distintos pueblos cuyo principal vínculo era la religión. El monofisismo no aceptaba la doble naturaleza, humana y divina, de Cristo y en el siglo VI se extendió por Egipto, Siria, Palestina y Armenia, las provincias más ricas, donde la divergencia religiosa se unió a la incipiente conciencia nacional frente a las zonas de cultura griega.
En el siglo VIII una nueva disputa religiosa se suscitó en torno al culto a las imágenes santas (iconos), que fue prohibido por el emperador León III. La sociedad bizantina se dividió entre los defensores de las imágenes y los iconoclastas, hasta que la presión de los monjes y de las clases populares obligó a derogar la prohibición.
Posteriormente, la creciente rivalidad entre las autoridades eclesiásticas de Roma y Constantinopla condujo a la separación definitiva de ambas iglesias en el año 1054 (cisma de Oriente).Fechas clave
- 395 Teodosio divide el Imperio romano entre sus hijos (Arcadio recibe Oriente y Honorio, Occidente).
- 451 El IV Concilio de Calcedonia declara herética la doctrina del monofisismo.
- 476 La deposición del empeador Rómulo Augústulo señala el final del Imperio romano de Occidente.
- 527-565 Reinado de Justiniano. El Imperio bizantino alcanza su mayor esplendor cultural y extensión geográfica.
- 610-867 Imperio medio. Heraclio establece el griego como lengua oficial.
- 628 Heraclio vence a los persas y se derrumba el Imperio sasánida.
- 717-842 Periodo iconoclasta (enfrentamiento entre los partidarios del culto a las imágenes y los iconoclastas, contrarios a ello por considerarlo idolatría).
- 867 Con el patriarca Focio la Iglesia ortodoxa deja de obedecer a Roma.
- 976-1025 Con Basilio II el Imperio alcanza un nuevo momento de apogeo. Durante su reinado se difunde el cristianismo entre los rusos.
- 1054 Cisma de Oriente (la Iglesia ortodoxa se separa definitivamente de la católica).
- 1055 Los turcos selyúcidas toman Bagdad e imponen su poder sobre los árabes del califato Abasi.
- 1081-1185 Dinastía de los Comnenos, que se enfrentan a los turcos.
- 1204 Los guerreros de la cuarta cruzada conquistan Constantinopla y fundan el Imperio latino.
- 1261 Miguel VIII Paleólogo reconquista Constantinopla y restaura el Imperio bizantino.
- 1353 Los turcos otomanos, establecidos en Asia Menor desde el siglo XIII, penetran en Bulgaria. Desde entonces su avance es imparable.
- 1453 El sultán turco Mahomet II conquista Constantinopla tras un largo asedio.
El Corpus Iuris Civilis
«Las leyes son para la vida lo que la medicina para la enfermedad», decía Justiniano, quien encargó al jurista Triboniano la redacción de un gran código de derecho civil que sustituyera a todas las recopilaciones anteriores del derecho romano.
Constaba de tres partes: el Código de Justiniano, el Digesto o Pandectas y las Instituciones.
El Corpus Iuris Civilis fue transmitido a Occidente en el siglo XIII y constituyó la base de los ordenamientos jurídicos europeos en los siglos posteriores.
Constantinopla vista por un viajero occidental
«Los griegos son muy ricos en oro y en piedras preciosas. Se visten con trajes de seda bordados de oro, montan a caballo y parecen príncipes. De hecho, el país es muy rico en mercancías de todo tipo, en pan, carne y vino. Una riqueza como la de Constantinopla no se puede encontrar en ningún lugar del mundo.»
Benjamín de Tudela, Itinerario .
