Los Austrias menores
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- EXTRA: El siglo de oro
Felipe III: la paz y la expulsión de los moriscos
Felipe III (1598-1621) no continuó el gobierno personal de su padre, Felipe II, sino que abandonó las responsabilidades de gobierno en manos de personas de confianza conocidas como validos.
El principal ministro de su reinado fue el duque de Lerma (1550-1625), hombre de ambición desmedida que anteponía sus intereses particulares a los de la nación.
Dos asuntos ocuparon la política española en este periodo:- La consecución de la paz: el reinado de Felipe III se inició en paz con Francia, pero se mantenían los conflictos con Inglaterra y los Países Bajos.
En 1604 se firmó la paz de Londres con Jacobo I de Inglaterra, y en 1609 el duque de Lerma concluyó con los holandeses la tregua de los Doce Años, con lo que se interrumpía el conflicto iniciado en 1566.
- En política interior, el hecho más destacado fue la expulsión de los moriscos, decretada en septiembre de 1609. Más de 400.000 musulmanes, en su mayoría campesinos y artesanos, abandonaron España, lo que supuso una importante pérdida demográfica y un grave perjuicio económico.
Felipe IV: el fracaso del conde-duque
Felipe IV (1621-1665) dejó el gobierno en manos del conde-duque de Olivares (1587-1645). En política exterior, España volvió a implicarse en los conflictos europeos:
- Se reanudaron las hostilidades con los Países Bajos, dentro de la guerra de los Treinta Años (ver t31). El esfuerzo bélico supuso un considerable gasto para un país sumido en una profunda crisis económica. Por la paz de Westfalia (1648), España reconoció la independencia de los Países Bajos.
- Se inició un enfrentamiento con Francia, que se saldó desfavorablemente para España. La guerra concluyó en 1659 con la paz de los Pirineos (ver t31).

El resultado de estos conflictos fue el final definitivo de la hegemonía española.
En política interior, Olivares intentó imponer una rígida centralización. Castilla era el único reino que pagaba impuestos, lo que dio lugar a una política de unificación de la hacienda y el ejército que, a la postre, provocó una sucesión de rebeliones:
- En Cataluña se produjo en 1640 la sublevación del Corpus de sangre. La guerra duró doce años y concluyó con la rendición de Barcelona.
- Portugal se sublevó también en 1640 y en 1668 consiguió su independencia.
- Otros intentos de secesión se produjeron en Andalucía (1641), Navarra, Aragón (1646), Nápoles y Sicilia (1647).
Carlos II: el final de la dinastía
Carlos II el Hechizado (1665-1700) heredó el trono con sólo cuatro años de edad. Su madre, Mariana de Austria, se encargó de ejercer la regencia (1665-1677).
El reinado de Carlos II, el Hechizado, fue crítico para España: nuevas guerras contra Francia, hambre, peste y deserciones en el ejército por falta de víveres. Creyendo que estaba poseído por el diablo, sus confesores intentaron extraer de su cuerpo el espíritu maligno mediante exorcismos.
En su mayoría de edad, el rey sufrió repetidas crisis de demencia y quedó a merced de su madre y de su mujer, María Luisa de Orleans (1662-1689). Mientras, España se vio envuelta en las guerras de Luis XIV de Francia:
- Tras la invasión de los Países Bajos por Francia, la paz de Aquisgrán (1668) supuso para España la recuperación del Franco Condado.
- En 1672 España se alió a los Países Bajos contra Luis XIV, que salió victorioso. Por la Paz de Nimega (1678) España perdió definitivamente el Franco Condado junto con varias plazas flamencas.
- Tras el matrimonio de Carlos II con María Ana de Neoburgo (1667-1740), España volvió a entrar en guerra contra Francia junto a la Liga de Augsburgo (1689). El ejército francés invadió Cataluña, pero por la paz de Ryswick (1697) Luis XIV devolvió a España Cataluña, Flandes y Luxemburgo.
Hacia 1690 estaba claro que el rey español iba a morir sin descendencia. En Europa se formaron dos bandos en torno a los dos pretendientes al trono, Carlos de Austria y Felipe de Borbón, los cuales se enfrentarían en la guerra de Sucesión española (ver t37).
Fechas clave
- 1598 Muere Felipe II y sube al trono su hijo Felipe III.
- 1609 Tregua de los Doce Años con las Provincias Unidas de Holanda. Expulsión de los moriscos.
- 1618 Comienza la guerra de los Treinta Años. El duque de Uceda sustituye al duque de Lerma como valido.
- 1621 Termina la tregua de los Doce Años. Muere Felipe III y le sucede Felipe IV.
- 1625 Ambrosio de Spínola toma la plaza de Breda en los Países Bajos.
- 1635 Unión de Armas: el conde-duque de Olivares trata de formar un ejército con aportaciones económicas de todos los reinos hispanos.
- 1639 Derrota naval española en las Dunas.
- 1640 «Corpus de sangre» en Barcelona. Comienzan las sublevaciones de Cataluña y Portugal.
- 1641 Intento de separación en Andalucía, alentado por el duque de Medinasidonia.
- 1643 Derrota de los tercios españoles en Rocroi.
- 1646 Intento de sublevación en Aragón.
- 1647 Sublevaciones en Sicilia y Nápoles.
- 1648 Paz de Westfalia: España reconoce la independencia de los Países Bajos.
- 1659 Paz de los Pirineos: España cede diversos territorios a Francia.
- 1665 Muere Felipe IV y le sucede Carlos II.
- 1668 Paz de Aquisgrán: España cede a Francia varias plazas en Flandes. Portugal consigue la independencia.
- 1697 Paz de Ryswick: Francia devuelve a España varios territorios.
- 1700 Muere Carlos II sin descendencia.
La revuelta vizcaína por la sal
El convulso siglo XVII también se dejó notar en los territorios vascos. En este caso se trató de una revuelta popular por motivos económicos y con trasfondo foral.
En 1631, el conde-duque de Olivares aprobó un impuesto sobre la sal, aplicable en toda la corona de Castilla. Esta medida incurría en contrafuero en Vizcaya, ya que tenía privilegios al margen de Castilla. A pesar de la excepcionalidad vizcaína, el impuesto fue aceptado por los notables que regían el señorío.
El pueblo llano se sintió agraviado, al ser el más perjudicado económicamente. En 1632 estallaron tumultos en Bilbao. El principal objeto de la ira popular fueron los notables vizcaínos, a quienes se consideraba traidores por acatar el impuesto decretado en contra de las leyes vizcaínas.
Las alteraciones cesaron pronto, pacificándose Bilbao, y el impuesto sobre la sal fue retirado de Bizkaia.
