HISTORIA

Europa en guerra

El sistema de equilibrio político europeo instaurado con el tratado de Utrecht pronto se quebró con el estallido de una serie de confrontaciones bélicas. Estas guerras fueron resultado de una doble rivalidad: la pugna entre Austria y Prusia en el ámbito alemán, y el enfrentamiento entre Francia y Gran Bretaña en sus colonias de América y de Asia.

Las guerras de Sucesión de Polonia y Austria

  • La guerra de Sucesión de Polonia (1733-1738) fue el primer conflicto de carácter general después del tratado de Utrecht (1713). En ella se enfrentaron Augusto III (1733-1763), hijo de Augusto II de Polonia, y Estanislao I Leszczynski (1704-1714, 1733-1736), suegro de Luis XV de Francia, que fue elegido rey por la Dieta polaca en 1733.

    Austria, Rusia y Prusia apoyaron a Augusto III, mientras que Francia y España defendieron las aspiraciones de Leszczynski. Por la paz de Viena (1738), Estanislao I renunció al trono.

  • La guerra de Sucesión de Austria (1740-1748) enfrentó a María Teresa (1740-1780), hija del emperador Carlos VI, con Federico II de Prusia (1740-1786), que desencadenó el conflicto con la invasión de Silesia.

    Francia y España se aliaron con Prusia, mientras que Gran Bretaña y Saboya ayudaron a Austria. La paz de Aquisgrán (1748) supuso el final de la guerra.

La guerra de los Siete Años

La paz de Aquisgrán sólo fue una tregua en las rivalidades europeas. María Teresa de Austria no aceptó la pérdida de Silesia, acordada en 1745, y no renunciaba a recuperar este territorio. Mientras, Francia temía la expansión de Prusia y Gran Bretaña pretendía consolidar su hegemonía colonial.

Las alianzas quedaron invertidas. Austria y Francia, tras siglos de enfrentamiento, se opusieron a Prusia y al Reino Unido en 1756.

  • Prusia, amenazada, buscó la ayuda de los británicos.
  • Austria consiguió el apoyo de Francia, España, Rusia y Suecia.

La guerra de los Siete Años (1756-1763) se inició con la invasión de Sajonia por las fuerzas prusianas. Su desarrollo fue desigual, y los contendientes de ambos bandos combatieron tanto en Europa como en las colonias ultramarinas.

Las paces de Hubertsburgo y París (1763) pusieron fin al conflicto. Prusia mantuvo su dominio sobre Silesia y salió reforzada de la contienda frente a Austria.

En la rivalidad anglo-francesa, Inglaterra consiguió acrecentar su imperio colonial a costa de Francia.

Los repartos de Polonia

A la muerte de Augusto II, Polonia vivió una guerra de sucesión que enfrentó a su hijo, Augusto III y a Estanislao Leszczynski ?suego de Luis XV?, que fue elegido rey por la Dieta polaca en 1733. Pero esta guerra no acabó con la rivalidad entre las potencias vecinas que deseaban dominar el territorio polaco. Estanislao II (1764-1795) no pudo contener las apetencias de Austria, Prusia y Rusia, que aprovecharon el desorden interno para repartirse el país mediante una serie de tratados.

  • Primera partición (1772), acordada en el tratado de San Petersburgo. Federico II consiguió la Prusia polaca, mientras Rusia ocupaba la Rusia Blanca y Austria la zona de Galitzia.
  • Segunda partición (1793), aprobada por la «Dieta Muda» de Grodno. Prusia se anexionó la región de Poznan y Rusia los territorios de Polesia y Podolia.
  • Tercera partición (1795). Se produjo tras el aplastamiento de la sublevación patriótica de Tadeusz Kosciuszko (1746-1817) y supuso la desintegración del reino, que quedó repartido entre Rusia, Prusia y Austria.

Las luchas fuera de Europa

Desde 1754, los enfrentamientos coloniales entre Francia y Gran Bretaña se convirtieron en un conflicto abierto, que se prolongó con el estallido de la guerra de los Siete Años.

  • En América, los ingleses consiguieron, por la paz de París (1763), el dominio sobre Canadá y el Este del Mississippi. Francia cedió también Dominica, San Vicente, Tabago y Granada. Por su parte, España entregó a Gran Bretaña La Florida y los territorios al Este y Sureste del Mississippi, pero recibió de Francia la Luisiana.
  • En India, la derrota de Francia en Plassey (1757) supuso la cesión a Inglaterra de Calcuta y otras colonias del sur, junto con el afianzamiento del poder británico en el subcontinente.
  • En África, la superioridad naval permitió a Gran Bretaña arrebatar a Francia todos sus enclaves en Senegal.

Fechas clave

  • 1733 Comienza la guerra de Sucesión de Polonia. Primer Pacto de Familia entre España y Francia.
  • 1738 Paz de Viena: fin de la guerra de Sucesión de Polonia.
  • 1740 Muere el emperador Carlos VI y le sucede su hija María Teresa. Comienza la guerra de Sucesión de Austria.
  • 1741 Carlos Alberto de Baviera, con el apoyo de Francia, España y Sajonia, se hace proclamar emperador con el nombre de Carlos VII.
  • 1743 Federico II de Prusia vuelve a intervenir en la guerra. Segundo Pacto de Familia.
  • 1745 Paz de Dresde: Austria renuncia a Silesia. Paz de Füssen: Baviera reconoce a María Teresa y a su marido, Francisco de Lorena, como emperadores de Austria.
  • 1748 Paz de Aquisgrán: Francia devuelve los Países Bajos austriacos y los territorios coloniales británicos.
  • 1756 Comienza la guerra de los Siete Años.
  • 1761 Gran Bretaña deja de prestar su ayuda a Prusia. Francia, Rusia, España y Suecia se retiran de la guerra. Tercer Pacto de Familia.
  • 1763 Paz de Hubertsburgo entre Prusia y Austria. Paz de París, entre Francia y Gran Bretaña.
  • 1772 Primera partición de Polonia.
  • 1793 Segunda Partición de Polonia.
  • 1795 Tercera Partición de Polonia.

Los Pactos de Familia

Con motivo de los sucesivos conflictos europeos, las dinastías borbónicas realizaron tres Pactos de Familia. El primero (1734) lo firmaron Felipe V de España y Luis XV de Francia; el segundo (1743), los mismos reyes y Carlos de Nápoles; y el tercero (1761), Carlos III de España, Luis XV de Francia, Felipe de Parma y Fernando de Nápoles.

 

La expansión europea

En el siglo XVI, España y Portugal se repartieron el comercio ultramarino. En el XVII, Holanda, Inglaterra y Francia rompieron el monopolio ibérico iniciando una nueva expansión europea y, en el XVIII, Inglaterra se impuso como gran potencia naval y comercial.

 

Inglaterra, la gran vencedora

Inglaterra salió reforzada de los conflictos bélicos del siglo XVIII y su imperio colonial se convirtió en el primero del mundo. Diversos tratados le permitieron introducirse en el comercio de la América española y portuguesa, y su poderosa flota le permitió controlar las principales rutas marítimas.