HISTORIA

Las nuevas potencias europeas

Ante la manifiesta decadencia de España y la rivalidad entre Francia e Inglaterra por la hegemonía, Prusia, Austria y Rusia, impulsadas por sus respectivos déspotas ilustrados, se configuran en el siglo XVIII como nuevos contendientes en el juego político europeo.

Prusia

El reino de Prusia incorporó el antiguo ducado de Prusia, Brandeburgo y los territorios de la familia Hohenzollern, dentro del Imperio alemán.

  • Federico I (1701-1713) fue el primer rey de Prusia. Por su apoyo económico y militar al emperador alemán Leopoldo I en los preparativos de la guerra de Sucesión española recibió el título de rey en 1701.
  • Federico Guillermo I (1713-1740), llamado «el rey sargento» por la reforma que introdujo en el ejército, aumentando el número de sus efectivos e introduciendo en él una rígida disciplina, dio al nuevo reino un carácter burocrático y militarista que heredarían sus sucesores.
  • Federico II el Grande (1740-1786), hábil administrador y estratega militar, fue el protagonista de la grandeza prusiana. Ejemplo completo de déspota ilustrado, intervino en las guerras europeas (ver t39) y añadió a su reino la rica región de Silesia y la Prusia polaca (1772). Fomentó el desarrollo de la agricultura, la industria y la minería.
  • Federico Guillermo II (1786-1797). Influido por sus favoritos, intervino junto a Austria contra la Francia revolucionaria e incorporó a Prusia el territorio de Posnania (1795). A su muerte, el ejército quedó muy debilitado y la economía en crisis.

Austria

En 1687 quedó reconocida la herencia de Hungría para la familia Habsburgo, con lo que Austria se convirtió en un estado plurinacional con intereses en el Imperio alemán, en los Balcanes, en Italia y en diversos territorios patrimoniales de la dinastía reinante.

  • Carlos VI (1711-1740) fomentó la industria, el comercio y la explotación de las tierras conquistadas a los turcos, pero al final de su reinado perdió Nápoles, Sicilia y otros territorios.
  • María Teresa (1740-1780), simpatizante de las ideas del despotismo ilustrado, centralizó el poder en sus estados y, con la reforma de 1761, creó una sólida estructura administrativa. La rivalidad con Prusia caracterizó su reinado. Como consecuencia de las guerras de Sucesión de Austria y de los Siete Años (ver t39), Austria perdió la región de Silesia, pero los repartos de Polonia (1772-1795) le permitieron anexionar los territorios de Galitzia, Bucovina y Cracovia.
  • José II (1780-1790), prototipo del déspota ilustrado, intentó modernizar la organización de los estados austriacos. El «josefinismo», o programa ilustrado de José II, tuvo como principales logros la abolición de la servidumbre (1781), el fortalecimiento y la centralización de la Administración y la policía y la creación de universidades.

Rusia

La labor de dos grandes monarcas, Pedro I el Grande y Catalina II, incorporó el país a la cultura occidental y lo convirtió en una gran potencia territorial y política.

En el siglo XVIII Rusia continuó la colonización de Siberia, su expansión hacia Occidente y siguió buscando salidas a los mares Báltico, a costa de Suecia, y Negro, conquistando Azov a los turcos.

  • Pedro I el Grande (1682-1725) inició el cambio histórico del país: reformó la Administración, reorganizó el ejército, creó una flota de guerra e introdujo las costumbres occidentales en la corte, reformas que chocaron con el espíritu tradicional de los rusos.

    Además, Pedro I fomentó el desarrollo de la explotación de las riquezas del país y potenció la educación y la cultura. Durante la guerra del Norte contra Suecia (1700- 1721), Rusia obtuvo la libre salida al mar Báltico, donde el zar fundó la nueva capital, San Petersburgo (1703).

  • Catalina II la Grande (1762-1796), tras destronar a su propio esposo, Pedro III, completó la labor modernizadora de Pedro I el Grande.

    Nacida en Alemania, la zarina impuso su autoridad absoluta sobre todo el Imperio. Partidaria del despostismo ilustrado, simpatizó con el enciclopedismo y dio a su corte un aspecto europeo.

    En política exterior, derrotó a los turcos en dos guerras e incorporó a Rusia Azov, Crimea y la región occidental de Ucrania, estos dos últimos territorios gracias a la Paz de Jassy de 1792.Más tarde, aprovechando los repartos de Polonia (ver t39), se anexionó la Rusia Blanca, el resto de Ucrania, Curlandia y Lituania.

Fechas clave

    1701 El duque Federico es coronado en Könisberg como rey de Prusia.
  • 1703 Pedro el Grande funda San Petersburgo.
  • 1713 Federico Guillermo I sucede a su padre, Federico I. El tratado de Utrecht pone fin a la guerra de Sucesión española.
  • 1714 Paz de Rastatt entre Austria y Francia.
  • 1725 Muere Pedro el Grande.
  • 1740 Comienza la guerra de Sucesión de Austria. María Teresa inicia su reinado. Muere Federico I de Prusia y es sucedido por Federico II el Grande.
  • 1748 Paz de Aquisgrán: Francia devuelve los Países Bajos austriacos.
  • 1756 Comienza la guerra de los Siete Años.
  • 1762 Catalina la Grande inicia su reinado en Rusia.
  • 1763 La paz de Hubertsburgo pone fin a la guerra entre Austria y Prusia.
  • 1780 José II sucede a María Teresa de Austria.
  • 1786 Muere Federico II el Grande y le sucede Federico Guillermo II.
  • 1790 Muere José II.
  • 1796 Muere Catalina la Grande.

Federico II el Grande

El «rey filósofo» mantuvo correspondencia con el pensador francés Voltaire, supo rodearse de colaboradores cultos y fue autor de un libro, titulado Antimaquiavelo, sobre la teoría del despotismo ilustrado. En su opinión, el poder se basaba en la razón, y la guerra no era sino un medio para restablecer la paz.

 

María Teresa de Austria

Archiduquesa de Austria, emperatriz del Sacro Imperio y reina de Hungría y de Bohemia, María Teresa recibió una educación ilustrada y su padre, el emperador Carlos VI. La hizo asistir a los consejos de ministros desde los quince años. Aunque simpatizó con el despotismo ilustrado, su actitud fue conservadora.

 

Los Romanov

Con la dinastía de los Romanov, los territorios de Rusia se incrementaron hasta ocupar la sexta parte de la superficie terrestre: más de veintidós millones de kilómetros cuadrados, es decir, cuarenta veces la superficie de Francia.