El tercer mundo y sus conflictos
- EXTRA: En el mundo
África: las guerras civiles
Desde la descolonización, África se convirtió en el objetivo de intereses económicos y estratégicos por parte de las grandes potencias. Los estados artificiales surgidos de la disgregación de los imperios eran un verdadero laberinto étnico, social y cultural que favoreció el estallido de conflictos bélicos.
Varios países africanos (Angola, Mozambique, Zaire, etcétera), sufrieron repetidos golpes de Estado militares y guerras civiles fomentadas por los intereses de la industria y el comercio tanto occidentales como soviéticos. En muchos casos, la adscripción de un nuevo régimen a un bloque no dependía de criterios ideológicos, sino de la cantidad de apoyo recibido por una u otra superpotencia.
El resultado a largo plazo ha sido el mantenimiento de la mayor parte de África en una situación de pobreza y conflictividad perpetuas, sin perspectivas de desarrollo.
El comunismo asiático
La presencia de dos gigantes comunistas en el continente (URSS y China), y el triunfo de Vietnam en la guerra contra Estados Unidos animó a numerosos movimientos guerrilleros del Sureste asiático a levantarse en armas. Los casos más notables fueron los de Laos y Camboya. En este último país se instauró una dictadura comunista (jemeres rojos), que ocasionó la muerte de al menos tres millones de personas.
Mientras tanto, China y la URSS terminaron por definir dos vías diferentes y enfrentadas de comprender el comunismo. Cada una de las dos potencias buscaba, en suma, ejercer su propio dominio imperialista sobre las respectivas zonas de influencia.
Jóvenes chinas leyendo El libro rojo de Mao Tse Tung. El maoísmo se convirtió en fuente de inspiración ideológica para numerosas guerrillas del tercer mundo.
Dictaduras iberoamericanas
Durante los años sesenta y setenta el temor al avance del comunismo, sobre todo tras el triunfo de la revolución en Cuba, hizo que Estados Unidos fomentara en toda América latina el asentamiento de regímenes militares dictatoriales de ideología radicalmente anticomunista.
La represión y la pobreza hicieron que, como respuesta, los movimientos insurgentes se multiplicaran por todo el continente. Países como Perú, Colombia, Honduras o El Salvador han mantenido guerras civiles que se prolongan hasta la actualidad. En Nicaragua, las guerrillas sandinistas alcanzaron el triunfo, instaurando un régimen socialista que se mantuvo hasta la celebración de elecciones libres en 1990.
Seguidores sandinistas celebran en Managua el triunfo de la revolución.
Fundamentalismo islámico
A partir de la década de 1980 el enfrentamiento al imperialismo occidental en los países musulmanes tomó una nueva orientación: el fundamentalismo, o interpretación radical de los preceptos del Corán.
Aunque el islamismo armado no era una novedad (ya había aparecido en Egipto a principios del siglo XX, contra la ocupación británica), el fenómeno que lo impulsó fue el triunfo de la revolución islámica en Irán en 1979, encabezada por el ayatollah Ruholla Jomeini.
Desde entonces el fundamentalismo islámico se ha extendido por África y Oriente Medio, alcanzando cotas de extrema gravedad en Argelia y Egipto. En el primer país, la actividad de los grupos islámicos ha llevado a la nación a un estado de guerra civil abierta.
Manifestación de partidarios del ayatollah Jomeini en las calles de Teherán.
Fechas clave
- 1959 Triunfo de la revolución cubana.
- 1960-1975 Guerra de Vietnam.
- 1967-1970 Guerra de Biafra, en Nigeria.
- 1967-1968 Revolución Cultural en China.
- 1973-1990 Dictadura del general Pinochet en Chile.
- 1974-1989 Guerra civil en Etiopía.
- 1975-1978 Régimen de los jemeres rojos en Camboya. Genocidio de la población civil.
- 1976 Muerte de Mao Tse Tung.
- 1976-1983 Dictadura militar en Argentina.
- 1978 Invasión vietnamita en Camboya para derrocar a los jemeres rojos.
- 1979 Triunfo de la revolución islámica en Irán.
- 1980 La guerrilla de Sendero Luminoso comienza a actuar en Perú.
África, naciones artificiales y conflictos tribales
En muchos casos, los conflictos bélicos en naciones africanas, que comenzaron con un contenido ideológico, terminaron convirtiéndose en guerras tribales. El reparto de África, trazado sobre el mapa sin respetar criterios históricos, étnicos o humanos, hizo que tras la descolonización se formaran países artificiales sin tradición y que reunían en su territorio a tribus secularmente enfrentadas.
La Revolución Cultural
El «aburguesamiento» de la sociedad china impulsó a sus autoridades a poner en marcha la denominada «Revolución Cultural», cuyo objetivo teórico era el fortalecimiento del comunismo frente a la penetración de la influencia occidental. El resultado fue una campaña de represión sin precedentes que no terminó hasta la muerte de Mao en 1976.
La teología de la liberación
Los movimientos democráticos y socialistas en América tuvieron como característica peculiar el apoyo de un sector de la Iglesia católica, formado por sacerdotes opuestos a los regímenes militares. La creación de una doctrina ideológica en este sentido dio paso a la llamada «teología de la liberación», todavía vigente en buena parte de América latina y que contó, desde el principio, con la más firme oposición de la jerarquía eclesiástica romana.
